Andes 21 de Junio

Los antecedentes de ANDES 21 de Junio se remontan a la primera mitad de la década de los años 60 del siglo XX, período que se caracterizaba por una situación en que el gobierno había cerrado toda posibilidad de legalización a las asociaciones y sindicatos de trabajadores del Estado, especialmente al magisterio.  

El magisterio se encontraba en una situación de abandono por parte del Estado, con salarios risibles, bajo la bota del partido oficial PCN que lo utilizaba a su antojo como peón para las campañas y fraude electorales, es decir, sumido en una situación de indignidad y manoseo político.

En caso de enfermedad, el maestro o la maestra tenía que ir a los hospitales públicos en los cuales se cobraba una “cuota voluntaria” que a veces no se tenía con qué pagarla y en consecuencia no recibía la atención médica ni hospitalaria y menos los medicamentos.

Los funcionarios de todo nivel daban un trato humilde a los maestros y maestras, se les obligaba a desfilar en las calles para apoyar las políticas gubernamentales de turno y en materia laboral carecían de estabilidad en el cargo y todo tipo de prestaciones sociales.

La tradicional falta de libertad de organización en El Salvador, hacían casi imposible el surgimiento y desarrollo de una organización de educadores independientes.

Para revertir esta situación, las maestras y maestros más visionarios y consecuentes crearon en 1960 la Federación Magisterial Salvadoreña, cuyo lema era “Por la Significación del Magisterio”, la cual, tres meses después de su fundación, fue brutalmente reprimida por el régimen militar, no sin antes lograr un pequeño aumento salarial para el magisterio nacional, además de remover a funcionarios corruptos y la publicación de un periódico.

Posteriormente, los profesores egresados de la Escuela Normal Superior fundaron la Asociación de Profesores Normalistas de Educación Secundaria-APNES, que bajo el liderazgo de la doctora Mélida Anaya Montes realizó un intenso trabajo de orientación social y gremial entre los maestros de secundaria.

Asimismo, otros maestros aglutinados en la Unión de Maestros Salvadoreños-UMS, liderada por los profesores José Mario López y Juan Humberto González, desarrollaron una campaña de concientización sobre la necesidad de la organización del magisterio.

Todo este proceso culminó en septiembre de 1964 con la constitución del Comité Coordinador Pro Derechos del Maestro que fue el organismo antecesor directo e inmediato a la creación de ANDES 21 de Junio.

En diciembre de 1964, los líderes magisteriales conspiraron para poder organizar y realizar la Primera Asamblea Nacional de Maestros bajo la conducción de la doctora Mélida Anaya Montes, el licenciado José Mario López, los profesores Mario González Medrano, Ennio Aristides Escalante, Arnoldo Vaquerano, Juan Humberto González y Daniel Exequiel Rodríguez, logrando el “Gran Entendido”, de donde nació la idea de la creación de la “Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños-ANDES”.

El primer Consejo Ejecutivo organizó y programó para el 21 de junio de 1965, la primera gran marcha del magisterio salvadoreño contra el Sistema Nacional de Retiro que el gobierno militar del coronel Julio Adalberto Rivera le quería imponer al magisterio nacional. Los maestros y maestras se lanzaron a las calles de San Salvador Santa Ana, San Miguel y otras ciudades del país, manifestándose alrededor de 10 mil maestros, que representaba el 95% del magisterio nacional, exigiéndole al gobierno militar darle respuesta favorable e inmediata al Proyecto de Ley del Instituto Magisterial de Prestaciones Económicas y Sociales-IMPRES.

La fecha histórica del 21 de junio quedó empotrada en el nombre de la organización magisterial:

“Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños-ANDES 21 de Junio.”

Los días 9, 10 y 11 de diciembre de 1965 se realizó en el Instituto Nacional de Señoritas, Francisco Morazán de San Salvador, el Primer Congreso Nacional de Educadores Salvadoreños, en el cual se firmó el Acta de Constitución de ANDES 21 de Junio, iniciando desde ese momento la lucha por la legalidad cuya legitimidad había sido sellada el 21 de junio de 1965 y por la aprobación del IMPRES.

La lucha por el IMPRES tenía dos componentes concretos: su contenido y su plan de lucha para conquistarlo que provocó un proceso acelerado de la concientización y organización de los maestros a nivel local, departamental y nacional. El contenido del IMPRES era el siguiente:

  1. Estabilidad laboral.
  2. Seguridad salarial.
  3. Servicio médico hospitalario para maestros, maestras y grupos familiares.
  4. Jubilación con el 100% del salario con 30 años de servicio.
  5. Subsidio por incapacidad.
  6. Escalafón Magisterial en base a la formación académica y al tiempo de servicio.
  7. Régimen Disciplinario en relaciones Ministerio de Educación-Docentes.

Por otro lado, una tarea importante fue la elaboración de los estatutos y la lucha por su aprobación por parte del Ministerio del Interior, los cuales fueron reconocidos legalmente el 21 de junio de 1967, conquistando el surgimiento a la vida legal.

Sin embargo, ante la negativa del gobierno militar del coronel Fidel Sánchez Hernández, que había relevado a Julión Rivera en la presidencia de la República, a resolver las peticiones de aprobación del IMPRES, la respuesta del magisterio fue la organización y la realización de paros progresivos. En Septiembre de 1967, cuando los paros estaban llegando a la generalización del país, el Ministro de Educación Walter Béneke, nombrado por Sánchez Hernández, cerró las escuelas públicas, un mes antes de terminar oficialmente el año escolar.

Primera Gran Batalla de ANDES 21 de Junio

Como represalia por los paros progresivos del año de 1967, el Ministro Béneke ejecutó a principios de 1968, traslados de dirigentes y activistas de ANDES 21 de Junio con el claro propósito de destruir la organización magisterial.

La respuesta de los maestros fue la preparación y posterior convocatoria para la primera gran batalla de ANDES 21 de Junio, expresada en la huelga magisterial iniciada el 4 de febrero de 1968, cerrando todas las escuelas del país durante 58 días. El 12 de ese mismo mes, los maestros se tomaron la plaza de la Biblioteca Nacional, la que fue nombrada por los maestros “Plaza de la Dignidad Magisterial”. Con la ocupación de la plaza de la Biblioteca Nacional, los maestros provocaron el cierre de las instalaciones del Ministerio de Educación.

Andes 21 de JunioEl apoyo del pueblo fue masivo y determinante en esta primera gran batalla del magisterio nacional: los obreros paralizaron las fábricas del Bulevar del ejército y de la ALAMEDA Roosevelt y el apoyo de los y las estudiantes, tanto de secundaria como universitarios y universitarias, fue firme y decidido.

La reacción de la tiranía militar y su ministro Béneke fue la creación y legalización de la organización rompe huelgas “Asociación Magisterial de Acción Democrática-AMAD”, a la vez que desataron una feroz represión, ejecutada por el chele Medrano, Director de la Guardia Nacional y promotor de ORDEN. Durante esta heroica jornada, fueron asesinados los obreros de la FUSS Saúl Santiago Contreras y Oscar Gilberto Martínez, los cuales fueron capturados y torturados antes de ser asesinados por la sanguinaria Guardia Nacional. Igualmente fue asesinado el joven estudiante de 17 años, Balmore Saca.

A raíz del asesinato de los dos obreros de la FUSS, la dirigencia de ANDES tomó la decisión de llamar a la plaza de la Biblioteca Nacional, “Plaza de la Dignidad Saúl Santiago Contreras”.

Por su parte, El Diario de Hoy, La Prensa Gráfica y los canales de TV reaccionarios y retrógrados desplegaron una infame campaña de desprestigio contra la actividad de los maestros, los líderes magisteriales y la solidaridad popular de los obreros y estudiantes. Sin embargo, el pueblo salvadoreño no se dejó embaucar por la montaña de mentiras y calumnias de los profesionales de la desinformación y manipulación mediática y se volcó en apoyo solidario a la justa lucha de los maestros, logrando la participación de hasta 80 mil personas en las actividades de solidaridad y en las manifestaciones encabezadas por el Consejo Ejecutivo de ANDES 21 de Junio.

Si bien las aulas de todo el país estuvieron cerradas, el pueblo salvadoreño recibió una histórica clase de “civismo”, gestando el germen de una conciencia colectiva hacia un proceso irreversible de liberación expresado genialmente por la Doctora Mélida Anaya Montes: “¡El maestro luchando, también está enseñando!”.

En esta primera gran batalla, ANDES obtuvo la promulgación de la Profesión del Maestro y la atención hospitalaria para los maestros en el Hospital de ANTEL y otras prestaciones sociales.

Segunda Gran Huelga Magisterial

En 1971 se realizó la segunda gran batalla de ANDES que duró 55 días, cuyas demandas eran la aprobación del Instituto Magisterial de Prestaciones Sociales-IMPRES y de la Ley de la Profesión del Maestro. Al igual que en la primera gran batalla de ANDES 21 de Junio, esta segunda huelga recibió el apoyo masivo del pueblo y los maestros se tomaron el Parque Hula Hula para utilizarlo como tribuna de denuncia.

Andes 21 de JunioAsimismo, la represión no estuvo ausente en esta segunda gran huelga. Mediante un operativo militar fueron desalojados violentamente de la Escuela República del Paraguay, ubicada en la Calle Modelo del Barrio del mismo nombre, un grupo de maestros entre los cuales se encontraba el profesor Buenaventura Arias, el cual fue capturado, apareciendo días después asesinado en los riscos del Puerto de la Libertad. Mientras esto sucedía en San Salvador, en San Vicente fue cobardemente asesinado el profesor Francisco Hernández Urbina.

Con el desarrollo de estas dos grandes batalla se generó en el magisterio nacional una conciencia gremial coherente y consecuente con principios y valores democráticos y revolucionarios.

Posterior a la huelga el gobierno creó una ley de retiros y el INPEP con beneficios especiales para el magisterio como dos seguros de vida y la creación del programa de atención médica hospitalaria.

En 1974, ANDES 21 de Junio, junto con la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños-FECCAS y otras organizaciones populares, conformaron el Frente de Acción Popular Unificado-FAPU. Sin embargo, esta alianza de organizaciones populares tuvo muy corta vida y al poco tiempo, tanto ANDES como FECCAS renunciaron al FAPU.

Posteriormente, el 5 de agosto de 1975, ANDES y FECCAS construyeron, junto a otras organizaciones populares, en el marco de la coyuntura de lucha popular generada por la masacre estudiantes del 30 de Julio, el frente de masas inspirado en la estrategia de Guerra Popular Prolongada impulsada por las FPL: El Bloque Popular Revolucionario-BPR.

En estas condiciones, se desarrollaron los Congresos anuales de ANDES 21 de JUNIO, en Ahuchapán en 1975, Zacatecoluca en 1976 y Usulután en 1977, los cuales requirieron de un alto nivel de organización, sobre todo en lo relacionado a la seguridad del evento, ya que los riesgos de represión masiva eran altos. En estos congresos los maestros reafirmaron su compromiso de acompañar en la lucha popular prolongada al pueblo salvadoreño.

En 1977 fue invadida la Casa del Maestro por agentes de la Policía Nacional, saqueando las oficinas y capturando a la doctora Mélida Anaya Montes y al profesor Salvador Sánchez Cercén, Secretaria general y Secretario de Organización del Consejo Ejecutivo respectivamente, siendo puestos en libertad posteriormente.

Después del golpe de Estado del 15 de octubre de 1979 que derrocó al general Romero, la situación de efervescencia y agitación política y social exigían al movimiento popular revolucionario mayores niveles de unidad, surgiendo la Coordinadora Revolucionaria de Masas-CRM, de la cual ANDES 21 de Junio pasó a formar parte a través del BPR, por lo que el gremio magisterial también fue víctima de la despiadada y masiva represión del régimen militar.

Solo entre 1980 y 1982 fueron asesinados aproximadamente 380 docentes. Otros 400 maestros y maestras fueron capturados y desaparecidos y miles fueron capturados, torturados y llevados a prisión. Durante esta dura época, ANDES 21de Junio recibió la generosa solidaridad internacional de las organizaciones de educadores de muchos países, asistiendo a los maestros perseguidos, así como denunciando e informando al mundo entero sobre la feroz represión contra las maestras y maestros salvadoreños.

Entre los meses enero y marzo de 1986, en la ruta de recomposición del movimiento popular ferozmente golpeado en los últimos cinco años, surge la Universidad Nacional de los Trabajadores Salvadoreños-UNTS, con un alto nivel de organización, movilización y lucha. El magisterio salvadoreño aglutinado en ANDES 21 de Junio, forma parte activa de este nuevo movimiento que acompañó en la lucha al pueblo salvadoreño hasta la firma de los Acuerdos de Paz en 1992.

Es de destacar el enorme compromiso y participación del magisterio salvadoreño, tanto a nivel de asociación como a nivel de protagonismos individuales, en la heroica y prolongada lucha popular de liberación desarrollada en las décadas de los 70, 80 y principios de los 90.

Andes 21 de JunioEn el marco de las grandes batallas de lucha popular liberadas por el BPR destacaron grandes líderes y luchadores de ANDES 21 de Junio como Mélida Anaya Montes, Salvador Sánchez Cercén, Julio Flores, Julio Portillo, Mario González Medrano, Gladis Cristina Colato, Zoila Esperanza Menjivar, Ricardo Villalobos, Aquiles Mejía, Efraín Arévalo, Héctor Vásquez Marín, Emma Guadalupe Carpio, Carlos Alberto Barrera, Alfredo Rivas, Saúl Sánchez Herrera y miles de héroes y heroínas anónimos.

Al igual que los dirigentes mencionados, muchos maestros y maestras de ANDES 21 de Junio se incorporaron, durante el período de la guerra revolucionaria, a la lucha político-militar en las filas de las FPL, como Inesita Alas, Tito Córdova, René Franco, Lisandro Portillo y Carlos Zelaya, los cuales ofrendaron generosamente sus vidas por la libertad de nuestro pueblo.

Merece una mención especial el profesor Nicolás Hernán Solorzano “Comandante Dimas Rodríguez”, que por su destacada participación en la Guerra Popular Revolucionaria, llegó a desempeñar el cargo de Segundo Responsable de las Fuerzas Populares de Liberación -FPL- Farabundo Martí, destacándose como el más grande estratega político militar de toda la guerra.

Tomado de Boletín N° 17. Junio 2015. Asociación Salvadoreña de Veteranos y Veteranas de Guerra -ASALVEG.

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