Religiosos

UN DÍA COMO HOY 21 de julio de 1983, fue capturado y desaparecido Alex Alfonso Roldán:

Nació el 21 de diciembre de 1954 en el Barrio El Calvario la ciudad de Nueva San Salvador, hoy Santa Tecla, siendo el primer hijo de doña Dolores Roldán, en aquel entonces madre soltera. Por esta razón, Alex se crió en casa de sus abuelos a quienes les profesaba un gran cariño. Allí en su barrio era un modelo de muchacho; saludaba, con mucho respeto y amabilidad, a toda la gente que encontraba. Siempre se le veía ayudando a su abuela quien era una persona bastante mayor y a quien le gustaba llevar del brazo.

Era el mayor de seis hermanos y, desde muy joven, siempre se distinguió por su capacidad intelectual. En aquellos tiempos, se acostumbraba a transmitir por radio programas de inteligencia; pues él participó en uno de ellos y tras un concurso muy extenso ganó el primer lugar. Al momento de su muerte estaba estudiando último ciclo de Ingeniería Industrial, en la Universidad Nacional. Estaba a punto de graduarse. A sus 28 años era un joven serio en su manera de conducirse, pero un muchacho muy atento, servicial, amigo de todos, que vivía valores morales más allá de simples entusiasmos juveniles. Además, abrigaba ideales más allá de los personales, más allá de sacar su carrera. Era un muchacho diferente.

En sus conversaciones no tocaba temas personales, jamás hablaba sobre temas individuales referentes a sus proyectos de vida después que se graduara o algo así. Sus conversaciones siempre eran sobre proyectos o ilusiones que la gente de comunidades abrigaba, como por ejemplo, el de ir haciendo surgir una nueva forma de vida, el de fortalecer la unidad del pueblo y transmitir los valores que ellos habían adquirido.

Estaba soltero y tenía una novia quien estudiaba en la UCA. Ella fue testigo del momento en que lo capturaron. Además de estudiar, trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas, en la División de Caminos; pero siempre estaba al cuidado de que sus compañeros en el trabajo no se dieran cuenta de su participación en actividades populares, porque él decía: “el tener un empleo me proporciona como un poco de seguridad personal”. Decía que teniendo un trabajo, sería más difícil que lo señalaran en otro tipo de actividades. Aunque, la verdad, su trabajo era puramente en la Coordinadora Nacional de las Comunidades Eclesiales de Base.

Cuando alguien se despedía de él y le decía:
“¡Cuídese Alex!”, él respondía: “¡Cuidémonos todos!”.

Servicio a la Iglesia:

Pertenecía a la Comunidad Eclesial de Base de la ciudad de Santa Tecla, fundada por el Padre Rafael Palacios, y había ingresado un año después de que ésta fuera fundada. Él era una persona joven, pero se caracterizó por su integración con los miembros de mayor edad de dicha comunidad. Después del asesinato del Padre Rafael Palacios, él asumió la responsabilidad de quedarse al frente de la Comunidad. Con él se conversaban las situaciones, los pequeños problemas y proyectos de la comunidad; siempre estuvo dispuesto a apoyarlos, a involucrarse con ellos, al grado que también se quedó con el compromiso de dar charlas pre-sacramentales en las Parroquias San Antonio, Concepción y El Calvario, también de Santa Tecla, formando parte del equipo que Impartía esas catequesis.

Cuando el Papa Juan Pablo II, visitó El Salvador, para Alex fue una gran alegría y se entusiasmó mucho porque consideró que era el momento de hacer presente el recuerdo de nuestros mártires, allí delante del Papa: “tenemos que llevar carteles con los nombres de los sacerdotes asesinados, tenemos que buscar la oportunidad de que el Papa se dé cuenta que a Monseñor Romero, el pueblo lo amaba”, decía.

Su participación fue modesta, porque las comunidades acordaron que no iban a estar presentes en los actos oficiales sino que estarían junto al pueblo, donde las Comunidades Eclesiales hicieron sentir su presencia mediante mantas y cartelitos que recordaban a sus mártires.

Servicio a la comunidad: Junto con su comunidad, se encargaba de planificar y acompañar las actividades relacionadas con el pueblo. Cuando se realizaba alguna concentración de tipo popular en San Salvador e iban a participar los miembros de su comunidad, todos debían siempre confirmar su asistencia. Como ya se vivían tiempos de represión había que estar seguros de que todos los asistentes regresarían sanos y salvos a sus casas.

Él tenía la paciencia de estar pendiente de todos, y si alguien se desaparecía del lugar donde estaban, al regresar iba a la casa del compañero o compañera para asegurarse de que esa persona se encontraba bien. Era muy responsable en ese sentido. Si alguno de los miembros de la comunidad estaba atravesando por una situación difícil, ligerito se lo hacía saber a los demás, para buscarle una solución y solidarizarse con esa persona.

La casa de Alex era una casa de puertas abiertas, con la que las organizaciones contaban para reunirse a planificar, estudiar y para hacer análisis del momento, siempre tomando todas las precauciones que en ese instante se requerían. Estaba abierta a todas las personas que luchaban por ideales comunes y por impulsar el nacimiento a una vida diferente, menos egoísta, competitiva y sectaria, donde todos nos sintiéramos como hermanos. Porque sentía que era casi como una obligación de todos los cristianos, los que creían en el Señor Jesús, colaborar con la organización popular en la medida que se pudiera.

Su desaparición:

El 21 de julio de 1983, Alex fue capturado a inmediaciones del Parque Cuscatlán y nunca jamás se supo nada de él. Los acontecimientos sucedieron de la siguiente forma, según lo narra «Doña Raquel de Cañas (madre de su novia Mercy): Esa tarde a Alex lo habían mandado del trabajo a unas reuniones a las Cajas de Crédito que estaban ubicadas sobre la 25 Avenida Norte, por la ex-embajada de Estados Unidos. Habían quedado en que su novia iría a esperarlo a la salida, para caminar un ratito y después cada quien se iría para su respectiva universidad.

Como a eso de las cinco de la tarde llegó Mercy a su casa, muerta en llanto, asustada, fuera de sí, diciendo: “¡Mamá, capturaron a Alex!”. Ella contó que estaban por despedirse, sobre la calle que queda atrás del Parque Cuscatlán, la que llamamos Sexta-Décima, ya llegando a la parada de buses, cuando de repente se paró violentamente, al lado de ellos, un carro blanco Toyota Corona, con vidrios polarizados. Ellos se asustaron y se apartaron. Rápidamente se bajaron dos hombres armados y le preguntaron: “¿Vos sos Alex Roldán?” “Sí”. -les respondió él- “Bueno, entonces a vos te buscamos”, le dijeron. Él les mostró sus documentos y dijo donde trabajaba. Pero todo fue inútil. Acto seguido tiraron al piso a Mercy y a él lo subieron al carro. Y hasta allí, ya no se volvió a saber nada de él.» El motivo de su captura y posterior desaparición, se podría decir que fue por su apoyo incondicional a las luchas del pueblo en contra de la opresión y la injusticia que se vivía en ese tiempo, y por ser coordinador de una Comunidad Eclesial de Base.

Fuente: libro “Testigos del Evangelio departamento de La Libertad”, Asociación de Frailes Franciscanos OFM de C.A. y Panamá, 2013. Alex Roldán (Nando). Esta nota es tomada de "UN DÍA COMO HOY"  de José Fidel Campos Sorto y Equipo Maíz. Agregamos anexo con los comentarios de, José Fidel Campos Sorto y Julio Portillo.


Anexo:

José Fidel Campos Sorto: "Recuerdo que algunas veces nos encontrábamos con Alex Roldán en algunas reuniones de la Coordinadora Nacional de la Iglesia Popular -CONIP-; lo recuerdo como un joven bien tranquilo y a la vez bien comprometido con las comunidades donde trabajaba pastoralmente; si no mal recuerdo Alex también se veía en alguna coordinación con "Chicote" (Reinaldo Lemus) del grupo de jóvenes de la colonia Guadalupe y que apoyó mucho el trabajo pastoral del padre Heliodoro Orellana en esa capellanía. Hablando de personas conocidas y que nos relacionábamos por el trabajo pastoral, también recordaré siempre a Jorge Alberto Hernández que trabajaba en Apopa. Alex, Reinaldo y Jorge son parte de mi galería personal de compañeros DESAPARECIDOS físicamente que me siguen animando en este caminar de nuestra memoria.
Ciertamente que las tres fotos mencionadas las hemos utilizado en Equipo Maíz como referentes en algunas obras de teatro que hemos presentado en diferentes lugares en nuestro país. Gracias Henrito por recordarmelo; un abrazo a todo ese elenco, les recuerdo con cariño."

Julio Portillo: "Alex, estudio en el Instituto Nacional Jose Damian Villacorta de Santa Tecla, Estudió en la Universidad de El Salvador, Ingeniería Industrial, En la vela del Padre Rafael Palacios, dio un fuerte y valiente discurso en la iglesia de Suchitoto, dentro de lo que dijo, es que el asesinato del Padre Palacios, no iba a detener la lucha, es mas abonaba el camino,la moral no cae, al contrario se fortalece, Con la muerte de Alex, El Salvador, perdió un gran hombre. Este usuario lleva el nombre de él, para mantener vivo su espiritu, fuimos vecinos, compañeros de bachillerato y de la universidad."

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