La Guerrilla

 El 4 de abril de 1971, tres compañeros que realizaban una tarea fueron detectados por un oreja. Ellos se encontraban cerca de un paseo público conocido como Los Planes de Renderos. El oreja corrió a alertar a un puesto de guardias nacionales que estaba muy próximo. A los pocos minutos, una pareja de guardias llegaba para conminar a los sospechosos.  Los compañeros, que portaban armas cortas, se vieron obligados a entrar en combate de manera intempestiva. Cuando uno va armado, la posibilidad del choque es muy grande. Entonces se armó una balacera concentrada y rápida. Un minuto después, los guardias yacían tendidos sobre la grama, fuera de combate. Antonio pereció en el encuentro. Mientras otro compañero, también de procedencia obrera, fue herido en el cuello. Los sobrevivientes de inmediato saltaron sobre un G-3, recuperando el primer fusil para la revolución. Estos compañeros hicieron la retirada bajando por unas veredas que cruzan las estribaciones hacia San Marcos y allí, en los matorrales de una quebrada, depositaron el fusil que fue rescatado al día siguiente. Se trató de una adquisición providencial. Ese fusil llegó a ser famoso en las FPL. Se le denominó “Papagayo”.
La caída de Antonio golpeó mucho. Él fue de aquellos jóvenes que tomaron las armas cuando se creó el FUAR y fue además uno de los obreros promotores de las huelgas del 67 y 68. En Antonio se funde, para nosotros, el luchador del pasado y el primer soldado de la nueva era revolucionaria que vivía en el país.

Fuente: Entrevista con Gerson Martínez, del libro "Con la mirada en alto" de Marta Harnecker. 

EL REBELDE de marzo de 1973 hizo un pequeño homenaje a Mauricio de la siguiente forma.

Mauricio González Domínguez

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