La Guerrilla

Hablando con la historia nuestra

Si se nos preguntara cual es el mejor tiempo para recordar a aquellos y aquellas que dieron sus vidas por conquistar una sociedad diferente, justa, democrática y sobre todo económica y materialmente equitativa; sin duda responderíamos que el mejor es "siempre", "cualquier tiempo", "hoy", "mañana", en nuestra pena y en nuestra alegría; es decir, "siempre".

Porque si a ellos y a ellas, les hubiéramos preguntado, cuánto tiempo más le habrían dedicado a este pueblo, sin importar el sacrificio que eso implicaba, tampoco habría dudas, su respuesta habría sido "siempre".

A ellos y a ellas pues, hay que honrarles porque se lo merecen, y al recordarles, aun aquellos que no conocimos, debemos inspirarnos en su energía, en su valor y en su convicción de que algún día nuestra patria seria precisamente eso: "nuestra patria".

Consecuentes con ello y como una manera de conservar la memoria histórica de este pueblo, ofrecemos a ustedes fragmentos de la biografía de algunos elénicos salvadoreños, quienes en un acto de amor, sacrificio, dieron sus vidas por alcanzar la utopía que, paradójicamente a lo que muchos equivocadamente opinan, podría estar cada vez más cerca.

LEÓNIDAS BONILLA MARAVILLA, quienes le seguimos sus primeros pasos en los anos de la lucha armada, supimos de la bravura y la valentía que igualmente que en la mayoría de los revolucionarios de esa gloriosa época le caracterizaba. Nació en Santa Elena, el 2 de Octubre de 1956, hijo de Leónidas Bonilla de grata recordación y María de Jesús Maravilla, de quien seguramente para honrarle toma su segundo nombre para usarlo como seudónimo de guerra: "JESUS", "Chusón" para sus compañeros mas cercanos.

Nuestro recordado Leónidas, conocido luego como el Comandante "Jesús" de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí (FPL), una de las organizaciones que conformaban al FMLN de la guerra, curso sus primeros años escolares en la "Escuela Rural Mixta Cantón Joya Ancha Arriba", finalizando estos en la entonces "Escuela de Varones 14 de Diciembre de 1948".

De allí pasa como casi todos los de su época a la también entonces "Escuela Urbana Mixta Unificada Roberto Edmundo Canessa", de la que, al concluir su educación básica, pasa a formarse como Bachiller al "Instituto Nacional de Santa Elena" (INSE), ya para entonces había iniciado su militancia en el "Movimiento Estudiantil Revolucionario de Secundaria" (MERS).

Posteriormente, y ya con dos ciclos en la carrera de ingeniería en la Universidad de El Salvador, tuvo como muchos jóvenes, que decidir entre dos proyectos; su proyecto personal, que significaba continuar sus estudios hasta coronar una carrera universitaria y, a lo mejor ser del todo indiferente a los problemas sociales y políticos de nuestro país, continuar una vida cómoda desde las posibilidades y limitantes de quien pertenecía a una familia pobre, pero al fin y al cabo, ideológicamente cómoda, o, priorizar y decidirse por un proyecto colectivo, el del pueblo, el de la gente pobre, el de los marginados, el de aquellos que, incluso sin darse cuenta, que afecta, a su misma familia y su propia clase, están en su contra y a favor de quienes han sido prácticamente los dueños de este país y han decidido nuestro destino.

Leónidas, nuestro "Comandante Jesús" de la clandestinidad, no vaciló en su comenzado antes, fue en abril de 1980 cuando se incorpora como profesional revolucionario.

Con seguridad, fue su consistencia ideológica, su tenacidad, su arrojo y entrega sin límites a una causa que incluso en las circunstancias actuales no está perdida, su valentía y su incondicional disposición para la lucha, así como su capacidad militar que le valieron para alcanzar su grado de "Comandante", que mas que un privilegio, era una tremenda responsabilidad, por supuesto, para aquellos que como el se mantenían en los frentes de guerra, a la par de nuestros aguerridos "compas".

Recorrió como combatiente y posteriormente como combatiente comandante diferentes frentes de guerra: en San Vicente, en Chalatenango y por supuesto nuestro heroico cerro El Tigre. Siendo la zona de Santa Elena en la que se inició junto a otros aguerridos compañeros.

Como parte de su formación revolucionaria tuvo que salir del país en varias ocasiones; así, estuvo en Cuba por unos seis meses, y luego en Europa, en una ocasión nos conto que había permanecido en poco tiempo en Rusia.

Tuvo que abandonar el país alguna vez para recuperarse de lesiones graves, sufridas en enfrentamientos; en una de esas ocasiones sufrió danos en uno de sus ojos, perdiéndolo por completo: en otra lesión fue a la altura del cuello y la garganta, dañándole sus cuerdas vocales, lo que hizo perder fuerza en su voz.

Fue el 22 de Enero de 1987, en el departamento de Chalatenango, que Leónidas, nuestro comandante "Jesús", cayo combatiendo contra la injusticia y por la instauración de un modelo de sociedad en la que todos y todas tengamos las mismas oportunidades.

Los salvadoreños, pero sobre todo los elénicos, tenemos una deuda con Leónidas y con todos aquellos que como el dieron su vida para allanar el camino que conduciría a la Paz que todavía no tenemos en su verdadera expresión, porque como dijera Eduardo Galeano: Que es la utopía, sino eso que nos ayuda a caminar? Eso que, cuando avanzamos diez pasos y creemos tenerla más cerca, se nos aleja diez o veinte pasos más.

Los restos de Leónidas y de tantos otros compañeros tabudos, esperan en algún lugar de El Salvador, ¿Que esperamos pues?

(*) Revista Cultural. Santa Elena, 2005

Visita y colabora con material: HEROES ELÉNICOS

CORRESPONDENCIA:

El domingo 23 de noviembre de 2014, ROBERTO HERRERA quien conociera a Leónidas nos escribió preguntando: 

- Quiero preguntarte algo: Quién fue José Leónidas Bonilla "Jesús"? En vuestro blog, él aparece como comandante. La información escrita acerca de él es verídica? Fué comandante? Sabes las circunstancias en que cayó en combate?

También lo conocí, un poquito más que al comandante J. Rojas, pero no como Chuzón, sino como Jesús. Un cuadro de partido disciplinado, obediente y entregado a la revolución. Marcialista, como la gran, gran, gran mayoría de los combatientes, colaboradores, aspirantes y miembros de las gloriosas FPL-FM antes de los sucesos de Managua. Como es conocido y público, después del Congreso en Chalate 1983, la "homogeneidad" de las FPL (en comillas, pues las tendencias existían en realidad) se rompió de golpe. Muchos aceptaron sin rechistar la explicación de la CP en relación al asesinato de Ana María y el suicidio de Marcial (y la supuesta responsabilidad de Marcial en todo esto), algunos no. En ese punto neurálgico, que marcó a mi modo de ver, un antes y un después de la revolución salvadoreña, Jesús y yo nunca logramos entendernos. Él aceptó el lineamiento y la explicación de la CP y yo no.
No obstante, Jesús, como muchos cientos de jóvenes revolucionarios salvadoreños que murieron en aras por el socialismo son héroes y como tales merecen todo el respeto y el honor de ésta y de las nuevas generaciones de revolucionarios salvadoreños, más allá de las diferencias político-ideológicas, por lo demás naturales y necesarias en un proceso dialéctico de desarrollo partidario. Precisamente en ese aspecto, fallaron las "F", según mi modesta opinión.

MTR :

- José Leonidas Maravilla, viene de una familia humilde y trabajadora, nació en Santa Elena, Usulután.

Se organizó a finales de 1975 en el Movimiento Estudiantil Revolucionario de Secundaria (MERS), fue miembro de la dirección local. 
Entre el 76 y 77 fue reclutado por las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí, continuó en el trabajo de masas.
En el 79 fue a recibir un entrenamiento como jefe de batallón en Cuba, regresa a El Salvador y se integra al Frente Oriental Isaac Aguilar Flor, donde se desempeñó como jefe de operaciones del Estado Mayor. 
Fue instructor de las Unidades de Vanguardia de las FPL, es herido dos veces, la primera, en el Volcán de Usulután en una operación contra los Escuadrones de la Muerte y la segunda, en un combate contra las unidades elites del gobierno, en esta ocasión perdió un ojo, sale a recuperarse y le pusieron una prótesis. 
A su regreso es enviado para Chalatenango como jefe de operaciones donde fue asesinado por el ejercito, no se sabe donde quedó su cuerpo porque el ejército se lo llevó. 
José Leonidas Maravilla, fue un gran hombre, muy comprometido con la revolución, a pesar de tener responsabilidades grandes se desconoce si la comandancia general de las FPL le dieron el grado de comandante. Pero estoy seguro que otra instancia superior lo honró con el grado de comandante a su muerte, esa instancia es el Pueblo. Comandante Jesus, hasta la victoria siempre.

Compartir