La Guerrilla

Jorge Mauricio Scaffini Siryani. Nace el 6 de noviembre de 1957, en Jucuapa, departamento de Usulután. Hijo de padres divorciados, pasa sus primeros años de vida en un ambiente cargado de inestabilidad familiar.

Al casarse su madre nuevamente, integra una familia y comienza a trasladarse por el trabajo de su padrastro. Vive en Guatemala y en Costa Rica.

Regresa al país y en 1975 entra al Colegio García Flamenco, de donde se graduaría de Bachiller Académico en 1976. En 1977 entra a la UCA a estudiar Ingeniería Eléctrica. Perteneció al FUR-30.

Mauricio era un joven alto, delgado, de mirada bondadosa y serena. Tenía un gran corazón y siempre estaba preocupado por el prójimo. Sus familiares recuerdan que desde pequeño era entregado a los demás. Era amistoso, respetuoso, soñador, tenaz, enemigo de las injusticias y desigualdades sociales. Su espíritu humanitario lo llevó a defender la causa de los más necesitados y a ir en contra de las violaciones de los derechos humanos que se cometían día a día en la época de los setenta.

Uno de sus mejores amigos comentó: “él murió por un ideal. Su perfil humano estaba bien definido; estaba impregnado de mucho romanticismo de izquierda”.

Mauricio murió frente a la embajada de Venezuela, un martes 22 de mayo de 1979, en horas de la tarde. Una bala cruzó su corazón, muriendo instantáneamente. Su familia sobrellevó este duro golpe y, junto a sus amigos y toda la gente que lo quería, fue velado en la funeraria “La Piadosa” y enterrado en el Cementerio General de San Salvador. Sus restos se encuentran en un nicho aéreo, en el cuadro Masferrer. A su alrededor, jóvenes que también cayeron en masacres ocurridas por ese tiempo, lo acompañan.

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