La Guerrilla

Jefe del frente occidental, pero del grupo de ERP, no de todo el frente. El ERP, su trabajo en el occidente fue prácticamente aniquilado en enero de 1981 en Cutumay Camones, en donde fueron aniquilados la mayor parte junto con los soldados desertados del cuartel de la segunda brigada jefeados por Mena Sandoval. Desde entonces, fueron hechos esfuerzos por recomponerlo. Cirilo, ocupó todo el país territorio nacional, urbano, rural, militar, político para dar todo su aporte creativo y jalonear el carro en el que la sociedad en general y la vieja guardia del FMLN creía para su evolución hacia mejores condiciones y niveles de vida en general. Cirilo, al momento de su caída, coordinaba esa zona de trabajo y, todo lo necesario para ejecutar la ofensiva del tope y punto. Se fue de este plano, con su mente relajada y confiado en que su Misión fue cumplida con creces…., dejando huellas indelebles en la historia y mente de quienes le conocimos. | Julio Leiva Masin y Fidel Angel Romero.

La logística para La BRAZ, operación estratégica de su traslado planeada y comandada por Cirilo: El convoy de 8 vehículos con toneladas de material logístico desde la hacienda de Las Iguanas de Jucuarán hasta el Cerro Cacahuatique, 31 de Diciembre de 1982.

A mediados de ese diciembre regresó Luisa de Nicaragua vía marítima por la ruta abierta por el equipo logístico de Tino, su regreso coincidió con la llegada de Cirilo quien iba acompañado de un pequeño equipo para la ejecución de la operación estratégica para la que nos habíamos preparado durante los últimos 3-4 meses. Cirilo, quien normalmente mostraba una imagen despreocupada, se veía esta vez con una tensión malamente disimulada, revisaba la carta topográfica con frecuencia y hacia anotaciones, pasaba mensajes; en todo, él era acompañado por Luisa quien también expresaba tensión tras su amigable sonrisa.
La parte correspondiente a la zona Sur estaba cubierta: el compromiso de combatientes integrados a las columnas del Norte ya se habían marchado, la calle vecinal para transitar con bestias de carga y carretas estaba terminada, la logística estaba lista para ser transportada a Las Iguanas en un par de noches; sin embargo, aun estábamos pendientes del movimiento que calificamos de audaz o temerario, quien no arriesga no gana dice un refrán popular en El Salvador.

La comunicación operativa y estratégica entre los dos frentes se habían incrementado, siempre era así cuando un cuadro de CP se movía a diferentes zonas por las razones que fuesen, las comunicaciones incrementaban en función de mantenerse informado y recibir opiniones para tomar decisiones estratégicas. Luisa mostraba los mensajes a Cirilo pero éste no comentaba, su preocupación eran las cartas topográficas, los cálculos que hacía en una libretita y los vehículos a ocupar. Con alguna frecuencia Cirilo preguntaba de diferente formas como para chequear y asegurarse que todo estaba listo:
-Deben ser diez pickups o camioncitos en buen estado que no se queden en caminos con mal mantenimiento.

-Todo eso está garantizado, decía Rubén, es necesario cuadrar bien eso porque esas 10 toneladas de logística no pueden estar más de 24 horas ahí, sería peligroso una fuga de información, si nos caen con todo Cirilo, sería una gran victoria a propagandista por el COPREFA[1].
- Muy bien, dice Cirilo, nosotros cumplamos con nuestra parte. La ruta primaria está establecida, es más, tenemos alternativas después de pasar la Panamericana. Solo necesitamos que el enemigo no patrulle el día que nos moveremos. Ese chequeo ya se está haciendo, es de esperar que todo se ponga a nuestro favor en los días festivos que se avecinan. Moveremos la logística cuando Chico nos avise que está listo para recepción en el Cacahuatique, ese sería el banderillazo para moverla de La Cruz.

Por nuestra parte en el trabajo de expansión, estábamos esperando otra nueva oleada de milicia para otro curso en Enero para tener combatientes locales. Era evidente que las acciones militares de la guerrilla producían un elemento estimulante no solo a nivel interno de las estructuras de la misma sino que también en la población.

El colectivo logístico de Rubén había trabajado sin descanso y ahora solo esperaba el banderillazo de salida para trasladar todo al rio en una noche. El tenía una veintena de bestias entre ellos la mayoría machos y mulas[2] además de algunas carretas que podían arrastrar más de cien quintales por viaje, de manera que empezando a las 16:00 horas podían mover más de 10 toneladas antes de la media noche. Los camiones trasladarían la carga desde el rio ya que solo podían llegar hasta su orilla. En esa época del verano el rio apenas cubría hasta la rodilla, todo estaba calculado para sincronizarlo como relojito en el momento llegado.
El 29 de Diciembre fue dada la señal de salida para el personal de nuestros campamentos en La Cruz para el traslado hacia la hacienda Las Iguanas la cual estaba ubicada a pocos metro del río del mismo nombre, se suponía que los vehículos estarían listos, las bases de apoyo se habían comprometido a estar disponibles con su vehículo a cualesquier hora.

Aquel camino vecinal fue ocupado en su totalidad por el personal logístico, la poca milicia que había quedado de los que no se fueron con las columnas para el Norte, y también el colectivo de producción que había conseguido las bestias ya mencionadas y 5 carretas tiradas por bueyes para ser cargadas. Estos hicieron dos viajes antes de la media noche como se había calculado. Sin embargo algo falló en el trabajo de equipo con quien se coordinaba y nos quedamos en Las Iguanas con todo aquel material. Todos mostrábamos la tensión por aquel atraso, la producción abundante de adrenalina era evidente en todos los involucrados y especialmente en quienes conocíamos el temerario plan, la tensión fue mayor durante el día pero fue disminuyendo al entrar la noche. Las comunicaciones se trasladaron a los establos de la hacienda Las Iguanas. Luisa se acerca a mí para decirme que tenía que moverme con ellos para el Norte, que alguien había solicitado mi traslado:

-Mira Fidel, por algo pasan los atrasos, si nos hubiésemos ido anoche tú estarías empezando a caminar hacia Morazán, ahora puedes ir con nosotros en vehículo hasta el Cacahuatique. Aquella noticia era nueva para mí, no entendía la razón de mi traslado si había tanta milicia que cosechar en el Sur como producto de las operaciones de fuerzas concentradas que hacia el ERP. El Sur era estratégico para la zonas vitales y las grandes masas proletarizadas de los centros urbanos; además, a nivel personal había recién iniciado una relación sentimental con la miliciana Carolina[3] de San Carlos el Amate, volcán Chaparrastique y precisamente esa fue la razón por la que ella no se alistó como voluntaria en la fuerza móvil estratégica. Yo sentía estabilidad en la relación iniciada pero no podía y no quería involucrar elementos sentimentales con las tareas o misiones del proceso revolucionario, mi reacción de sorpresa tratando de argumentar mi presencia en el Sur…, le comento a la jefa:

-Luisa… ¿y quién va a atender el trabajo de expansión aquí? Estamos por concentrar otra oleada de milicia, la zona necesita fuerza local que luego da el salto a fuerza móvil estratégica. Ella sonríe diciendo:
-Tú también estas en oposición de ser movido, el Norte es el esfuerzo principal en este momento y tu experiencia será útil. Tu estas repitiendo mis argumentos hechos pero me dijeron que no había discusión, que te muevas con nosotros.

-Aquí se necesita a Federico para que continúe este trabajo, también Calin o Pepe pueden hacerlo. -Ni lo soñés, todos esos cuadros están acaparados, a ti te dejaron para mientras resolvías estos meses pero ahora ya no hay excusas.

Cirilo caminaba paralelo y en círculos a nosotros mientras Luisa y yo discutíamos el asunto de mi traslado, luego se acerca para escuchar la pequeña discusión y dice:
-Cada loco con su tema, yo tengo dos cangrejos metidos en el culo en este momento: la seguridad de este material atascado en Las Iguanas es una…, y la otra es la seguridad tuya Luisa que vale por lo mismo.
El rostro de Luisa se enrojece, hace una pequeña sonrisa, levanta su mano izquierda y da un manotazo al hombro derecho de Cirilo y dice:

-No me gusta que me comparen con cosa, yo soy una persona, ¡oíste Cirilo!
-Luisa, por favor entiéndeme. Tú ni siquiera te imaginas el gran huevo en que estoy metido con este paquete, tengo varias unidades en emboscada, enmascarados, regadas en las dos principales carreteras, esperando la señal para que actúen y protejan nuestro paso con el convoy; también hay unidades en los puntos críticos para auxiliarnos, un soplido de alguien y tendremos la aviación sobre nosotros. Aquí no hay de otra que vencer o morir pero no vamos a permitir que nos recuperen este material, y en medio de esto ¿apareces tú que debe trasladarse conmigo precisamente en este convoy experimento…?.
-Bueno, esa es tu responsabilidad Cirilo, y el pobre Chico que se le está desertando la gente en el Cacahuatique, menos mal que ellos nada saben de la misión logística, pero tienes razón Cirilo, este es un gran huevo, en lo que estoy en desacuerdo es que tú te lo apropias, también nosotros lo sentimos, y también toda esta gente que está participando desde hace meses para hacer posible este momento.
-Luisa para no pelearnos te diré que estamos empatados: uno a uno, dijo Cirilo.

Aquella última noche en la zona, en aquellos corrales cundidos de zancudos insurreccionados cebándose con nuestra sangre, fue de confidencias, súplicas, argumentos, y por qué no decirlo, hasta de lágrimas. Carolina se negaba a quedarse en el Sur, quería seguir para el Norte sin importar la estructura a la que fuera asignada y dijo:
-Varias cosas hubieran pasado de haberlo sabido: la primera es que no debía iniciar una relación con usted, la segunda es que pude haberme ido como voluntaria y la tercera es que no quiero quedar sola sin mi gente en La Cruz.
-Todo pasa por alguna razón Carolina, fíjate que tú con tus lágrimas en la escuela hiciste que me fijara primero en algún problema de la estructura, luego vi tus sentimientos nobles y fieles a la organización. Recuerdo que me pusistes en alerta sin darme mayor explicación cuando un día me dijiste que era conveniente yo durmiera lo menos posible en la clínica o me moviera otro punto durante la noche, después de eso nosotros investigamos y descubrimos el gran tamal…, todo eso es grande como aporte, si no es descubierto eso ahora lo lamentaríamos mucho. Me he prometido a mi mismo desde que me enrolé en las filas de la organización en no mesclar los sentimientos personales con la tarea del proceso. Esto da solvencia moral para poder pedir o exigir, por favor no me pidas que quiebre ese compromiso que es parte del código personal que sigo.

-Entiendo Fidel, si es conveniente nos encontraremos en algún lugar, y si no conviene, pues tal vez en el más allá tengamos algún chance.
Amaneció el último día del año, los mosquitos de la hacienda no eran tan agresivos como los de San Felipe cuando marchábamos sobre Usulután en el experimento unitario, éstos chupaban sangre del ganado que estaba en los corrales, eso fue un alivio, un alivio en las dos últimas noches en aquel lugar. Durante el día sentía mucho sueño que disimulaba buscando café con la señora cocinera de la hacienda o escuchando las sonoras carcajadas de Cirilo con Luisa, quienes habían encontrado forma de entretenerse con un juego de barajas con algo que decían “gana, pierde, o chucho al revés”. Fui invitado a participar en aquel juego que parecía divertido mientras llegaba la hora cero.

Otro mensaje llega en donde aclaran que el movimiento sería el 31 de Diciembre. A las 20 horas estaban 10 camioncitos al otro lado del río que podían cargar 2 toneladas cada uno. Todo aquel movimiento para cargar los camiones era muy impresionante, primero pasar la carga al otro lado del río a pura fuerza física de la cadena humana a través de la corriente por miembros de las estructuras participantes, luego distribuirla según la capacidad etc.
Cirilo ya tenía planeado todo, la carga y armas a ocupar en caso necesario iban emplazadas en el primer vehículo, de tal forma que se podía combatir contra medios aéreos; mientras el segundo vehículo, en el cual nos trasladábamos con Luisa y él mismo, podían tomar la vanguardia conduciendo el resto de vehículos por algún camino alternativo. Ametralladoras y RPG7 estaban listos a abrir fuego si era necesario. El motorista más experimentado seria el nuestro; en esa oportunidad conocí a Arjuna, un mecánico base de apoyo con toda disposición seria el responsable de conducirnos por alguna ruta alternativa en caso se necesitara; el tercer vehículo era conducido por Arnoldo, el muchacho miliciano reclutado en el camino hacia Jucuarán, quien con mucha disciplina estaba integrado al esfuerzo de cargar, le brillaban sus ojos al ver tantas armas. Al reconocerme en el río dijo:
-Compa Fidel, ¿usted va con nosotros?
-Sí, les acompaño al esfuerzo del Norte.
-Ahora sí que se compuso la cosa, fíjese que yo tenía mis dudas en el traslado y todos desconocidos para mí en Morazán, pero ahora que va usted aunque no estemos en la misma estructura, sabemos que estará cerca de nosotros, me encargaré de avisar a todos los de la escuela que usted también estará cerca.
-Está bien Arnoldo, espero que todos respondan como en la escuela, con mucha responsabilidad y compañerismo, todos somos compas pero cada uno tiene su compromiso a diferente nivel, y el Sur Oriente tiene los combatientes fogueados en diferentes aspectos, podrán intercambiar experiencias en los cerros y pueblos del Norte. Recuerda que siempre hay solución a cualesquier dificultad que se presente, es cuestión de preguntar al responsable. Tu vehículo seguirá al nuestro, serás el tercero del convoy, por favor seguí las instrucciones que te dé el jefe en cualesquier momento y todo estará bien.

Salimos a media noche de aquel lugar cuando Cirilo dió la orden avisando con palabras en clave que iniciábamos movimiento, la luna aun alumbraba, solo el carro de adelante alumbraba en el trayecto de carretera secundaria, cruzamos la carretera del Litoral por el brazo hacia Gualucas para la zona de Danilo. Esa zona la conocía en parte pero de noche todos los caminos me parecían iguales, pasamos San Carlos El Amate y después de un rato salimos a la carretera Panamericana. Todos los vehículos encendieron la luces e impresionaba aquella columna de carros con ametralladoras empotradas, el de adelante cargaba una 0.50; de repente alguien dijo que había visto una patrulla en un desvío, nadie disparó, la patrulla era parte de nuestra seguridad visible disfrazados de soldados. Después de un Km sobre la Panamericana cruzamos hacia el norte por un desvío que creo era el de Quelepa, el convoy siempre se desplazaba hacia el norte hasta que ya amaneciendo alguien dijo que era la ruta Guatajiagua-Sensembra; luego empezamos a subir la cara sur del cerro Cacahuatique hasta que llegó un momento que el vehículo de Arnoldo se atascó en una cuneta cerrando el paso al resto de aquella columna, ya había amanecido. Cirilo ordenó ayudar al carro atascado diciendo:

-Paremos un momento para ver si es posible sacar ese vehículo, estamos cerca del lugar pero cada cuadra que evitemos cargar nuestra espalda es ganancia.
Arjuna se bajó a revisar y dijo:
-Este carro puede ser remolcado con ayuda de todos empujando, pongamos unos trozos de madera para que agarren las ruedas.
Como todo un experto, el vehículo fue remolcado y rescatado hasta llegar a una gran cuesta en donde todos se detuvieron, era el lugar indicado y estábamos en el Guarumal o Limón, de repente salieron una cantidad de milicianos a cargar bultos. La misión de traslado de todo el material logístico había terminado, había sido un éxito. A lo lejos se escuchaban combates, era la unidad de William Negro, única unidad que combatió para retener un patrullaje de soldados sospechoso de seguir nuestra ruta, un compa fue herido en las piernas en ese enfrentamiento y fue llevado en una hamaca para su atención en una clínica del lugar.
En el lugar había una gran cantidad de milicianos quienes hacían su trabajo local, yo a nadie conocía hasta que vi a Carolina del Güiligüiste, ella era una compa que trabajaba en propaganda, al reconocerla le saludo con alguna confianza:

-Hola carolina, ¿aún sigues en el Cacahuatique?
-¿Me conoces compa?
-¡Claro que sí! Yo estuve por aquí en San Lucas en 1980, recuerdo que te vi cuando daba consulta y Chevo quiso atacarme con una pistola.
Tú eres Fidel el Zarco, ¡qué bueno que nos encontramos! Hoy con la concentración veremos viejos conocidos. Ustedes deben traer mucha hambre, les buscaré algo que comer, hay tamales y pan para celebrar el Año Nuevo y la misión cumplida de ustedes.
Noté que Cirilo era muy popular entre los mandos que ahí estaban, llegaban a saludarlo con mucha fraternidad, hasta hubo uno que se puso a rascar con sus botas simulando que era un toro embravecido antes de saludarle, todos nos reímos de la ocurrencia. El tiempo pasó rápido, luego llegó alguien con acento nicaragüense y tenía una estampa que contrastaba con el resto, su piel negra color de ébano, musculoso, alto y parecía muy fuerte, quien con una carcajada que a todos callaba y hacia sonreír a la vez se acerca donde Cirilo y le dice:

-¡Cirilo hijo de la gran puta!, ¡nos costó un herido esta misión!, él luego estará bien pero al distribuir en la concentración lo que has traído ahora, te juro que nadie nos para hasta llegar a San Miguel. Veo bastante gente nueva, milicia con ganas de empuñar estos hierros, si alcanza para mí me gustaría una columna más grandecita que la que cargo. Este ha sido mi parte comandante Cirilo. Y luego zapateó con gran fuerza quedando firme enfrente de nosotros.
-Está bien William, esto fue un experimento que salió bien pero vienen otros momentos con operaciones más audaces que ejecutar.

Pregunté por personal de la Brigada médica para visitarles, Luisa dijo que podía estar con ellos mientras se decidiera otra cosa. Encontré a Amanda[4] en aquella clínica donde todo el resto eran nuevos para mí excepto ella y Marcos. Este tenía un correo para mí que había enviado Eduardo desde el Norte, lo abro para saber su contenido que más o menos decía:

Compañero Fidel, bienvenido a tu casa que dejaste hace dos años precisamente cuando yo entraba por otro lado. Me han narrado muchas anécdotas tuyas, aprovecho para decirte que mientras estés en Morazán tú eres parte del colectivo de conducción de las B.M. Para nosotros será de mucho valor integrar las experiencias que traes del Sur, siéntete libre y con la solvencia que te da la práctica tenida para organizar y sugerir cambios que te parezcan necesarios en el Cacahuatique, con la vista puesta en mejorar la eficiencia del servicio y recursos del Cacahuatique. Espero nos encontremos pronto, Firma Eduardo.[5]
Aquel traslado exitoso solo fue el primero, faltaban 20 toneladas más por transportar hacia el Norte lo cual fue logrado en los siguientes dos meses. Los mandos militares del ERP tenían otra presión para preparar misiones e iniciar una cascada de acciones que sorprenderían al ejército enemigo, cambiando así el estancamiento anterior y pasar a la iniciativa militar del FMLN histórico. Con esa logística distribuida estratégicamente en embutidos en el nororiente y en las manos a disposición de la masa de fuerza, operando sin limitaciones de munición y desplazándose en vehículos, fue sorprendido el ejército enemigo.

Sólo alguien con la formación, capacidad, experiencia, visión estratégica y la personalidad como la de Cirilo pudo ejecutar ese plan estratégico que al principio parecía un cuento de hadas o producto de la mente imaginativa de Atilio. Cirilo era espontáneo, franco, sereno, relajado, y conocedor del terreno en el oriente del país. Al cumplir su misión de transportar las 29 toneladas en tres viajes motorizados, él estaba listo para jefetear un batallón de la Brigada Rafael Arce Zablah, la cual fue juramentada en los llanos de Agua Blanca el 23 de Marzo de 1983. Estuve presente en este evento histórico al haber sido integrado al colectivo político de conducción de ese instrumento militar estratégico, La BRAZ, junto con Yaneth Samur “La Pajarito”, El viejo Federico y Chamba, pero esto es otra historia.

  • [1] Era el órgano de propaganda y guerra psicológica oficial del gobierno y las fuerzas armadas: comité de prensa de la fuerza armada
  • [2] Son animales de carga nacidos de una yegua con un burro, el producto es un macho o una mula que son híbridos de mayor resistencia que la bestia caballar.
  • [3] Carmen Bermúdez, ella había participado en descubrir el complot para formar el grupo de bandoleros inducidos por Orley, era quien lloraba al sentir la impotencia de no poder hablar hasta que otro miliciano proporcionó más pistas.
  • [4] Era una enfermera internacionalista de origen francés a quien había conocido en San Salvador algunos años antes.
  • [5] Dr. Reinaldo, médico internacionalista de origen mexicano.

Tomado de: Baneste.blogspot.ca

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