La Guerrilla

Conocido también por sus compañeros como "Chelito Gonzalo" era originario de Las Placitas, en las faldas del Volcán Chaparrastique de San Miguel…  El compañero se incorporó a la lucha revolucionaria a los 14 años. Fue uno de los forjadores del Frente Suroriental Francisco Sánchez. Cayó en combate en marzo de 1982 en Usulután.

Destacado Mando Militar del ERP-FMLN, caído en combate durante la batalla de Usulután en marzo de 1982 y en cuyo homenaje fue bautizada la Campaña Militar iniciada por la Organización el 5 de junio de 1982 al Norte de Morazán, contexto en el cual se desarrolló la importante batalla del Moscarrón, que terminó, aparte de numerosas bajas entre muertos y heridos, en la recuperación de gran cantidad de materiales de guerra, numerosas capturas, entre las más importantes, la del Coronel Adolfo Castillo, Viceministro de la Defensa…

...A principios de 1982 estábamos en el Jícaro, en la casa que servía de puesto de mando del ERP en el frente sur oriental. Debajo de unos árboles de amate y mango, diseñábamos el plan de ocupación de la ciudad de Usulután.

Después de hacer un recuento de las fuerzas con que contábamos, sumamos unos 360 combatientes, algunos con experiencia, otros eran solamente milicianos recién integrados que habían recibido instrucción militar en nuestros campamentos. El grueso de la fuerza del frente sur oriental era del ERP, pues contábamos ya con unos doscientos guerrilleros, la mayoría fogueados. El resto de fuerzas tenían grupos más o menos similares de combatientes, unos cuarenta cada organización, que sumaban unos ciento sesenta en total.

En el esfuerzo principal, que era la incursión a la ciudad de Usulután y ataque desde el sur oriente a los cuarteles del ejército, policía y guardia, participaron las fuerzas del ERP. En una segunda dirección, bajando del volcán de Usulután entrarían las fuerzas de las FPL, unos cuarenta hombres, más otros cuarenta de la RN , combinados con un pelotón de veinte combatientes del ERP, unos cien hombres en total; por el sur estarían fuerzas combinadas del PRTC y PCS, más otro pelotón del ERP, otros cien hombres. O sea, unos cien al norte y otros cien al sur; y al centro meteríamos el esfuerzo principal con las fuerzas del ERP, unos ciento cincuenta hombres de los más fogueados en el combate.

Cirilo se iba a encargar del grupo que entraría por el centro a la ciudad e iría reforzado por el equipo de francotiradores conducidos por Macario. Gonzalo conduciría a todas nuestras fuerzas directamente, moviéndose en los diferentes puntos, para asegurar la coordinación; yo estaría en el puesto de mando en el centro turístico de Palo Galán, al sur oriente, en la orilla de la ciudad, coordinando la operación general tanto con las demás organizaciones como con Gonzalo y los diferentes grupos; y además, manteniendo la comunicación con Joaquín Villalobos, quien estaba en Managua en esos días. Dejaríamos garantizado el paso del río con una pequeña fuerza provista de radios de comunicación. Los combates fueron duros, tanto en el área sur como en el oriente, por donde asediábamos a la Policía Nacional y a la Guardia Nacional , pero muy débiles por el norte sobre el cuartel, esto le permitió al ejército irse desplegando poco a poco y defender posiciones en la ciudad, antes de que llegáramos a las instalaciones militares.

El segundo día, una sección del ejército comenzó a avanzar hacia los puntos tomados por nuestras fuerzas en la zona oriente de la ciudad. Los compañeros los dejaron, pues iban entrando a una emboscada, en el punto donde estaba nuestra fuerza más agresiva, jefeada por el Chele Luis. Eran las seis de la tarde y estaba oscureciendo, lo cual nos favorecía aún más, pues el apoyo aéreo era menos efectivo por la noche.

Le dije a Gonzalo que moviera a otro pelotón nuestro a esa zona, con una ametralladora M-60, granadas de mano y lanzagranadas RP-G2, para que una parte reforzara el asalto y la otra mantuviera los refuerzos. Comencé a escuchar las comunicaciones de la tropa que avanzaba…(fragmento del relato “1982, La batalla de Usulután”/Memorias de un guerrillero de Juan Ramón Medrano). …El último día, un tanto desesperado porque no lográbamos asaltar el cuartel, y porque ya habíamos planteado que teníamos que retirarnos el día siguiente, porque teníamos demasiados heridos, los combatientes agotados y suficiente tropa enemiga concentrada como para cercarnos y aniquilarnos; Gonzalo, sin avisarme, intentó una maniobra audaz y peligrosa: avanzó con una pequeña fuerza casi al centro de la ciudad, intentando de nuevo asaltar el cuartel de la Policía Nacional. Sin darse cuenta, entró directamente al punto más reforzado por el ejército y allí cayó en un sangriento pero fulminante ataque enemigo, con saldo de varias bajas en ambos bandos, con la diferencia que nosotros habíamos perdido a Gonzalo. Nos habían pagado con la misma moneda, al avanzar demasiado despegados del resto de nuestra fuerza, la unidad de Gonzalo fue emboscada…(fragmento del relato “1982, La batalla de Usulután” /Memorias de un guerrillero de Juan Ramón Medrano).

“… Con la ocupación de Usulután, el ERP buscaba no sólo sabotear las elecciones de marzo de 1982, sino además recuperar la iniciativa perdida, luego del fracaso de la ofensiva del 10 de enero de 1981”. El informe de la comandancia de la organización nuestra, PRS-ERP, que fue dado por el responsable político Federico en resumen decía:

“… No hay unificación dentro de las cinco organizaciones porque hay dos posiciones. Por un lado, la mayoría aboga por insertarse a la vida política partidaria-electoral creando el instrumento partidario, más algún par de recursos de propaganda como un canal de TV y un periódico. La otra postura sostenida por el resto, y principalmente por el ERP, es dar un salto de calidad en la guerra pasando a tomar la iniciativa a través de concentrar fuerza y golpear objetivos mayores. Esto hay que demostrarlo al resto de organizaciones. Nosotros ya lo sabemos por haber concentrado y atacado en 3 ocasiones a cabeceras departamentales, y hoy vamos a demostrarlo al resto en el periodo electoral venidero.

Esta operación militar mayor será el convencimiento del resto de organizaciones para entrarle a la concentración de fuerza coordinada con todo el FMLN a nivel nacional. En oriente sería el esfuerzo principal con las ciudades de Gotera y Usulután. El resto del país hará operaciones para amarrar fuerzas, evitando de esa forma la concentración enemiga en el esfuerzo de oriente”...

Ahora entendía la postura unitaria del Chelito Gonzalo cuando dio fin por lo sano a las fricciones con los representantes de las FPL y se incrementaron las actividades unitarias con el resto. Las reuniones para saborear cenas y fiestas a las que nos invitaba el campamento de la FAL, se incrementaron; sus mandos eran numerosos pero necesitados en reclutar tropa para mandar; la RN comandada por Rosendo y Felipe, estaban ubicados en el caserío de Casas Viejas del Jícaro; había buenas relaciones. Ellos mantenían un campamento mayoritariamente compuesto por personal urbano, pero algo numeroso… (fragmento del relato La batalla de Usulután: Un salto de calidad en la guerra (I parte) de Fidel A. Romero, “Fidel Zarco”)

"Era mi vecino en cantón las Placitas San Jorge departamento de San Miguel. En la misma cordillera también Dagoberto Soto (Danilo) cantón El Niño. Caserío El Carreto cantón El volcán su servidor. Puro volcaneños." Pedro Ortega.

 

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