La Guerrilla

En relación a tu respuesta me alegra saber que te interesó. En el comentario tus preguntas te las responderé fácilmente: Soy sobrino, y tengo toda la información que puedas necesitar. Como también desde su niñez su adolescencia todas sus dificultades como hombre de hogar ante los retos que tenía que asumir como guerrillero. Su generación como Francisco Sánchez; su padre César Sánchez y su Madre Evangelina Torres. De sus hermanos y de sus hijos; de sus sobrinos continuando el trabajo de la revolución que no parara hasta que logremos lo que realmente necesita nuestro pueblo.

Estaremos pendiente, y si a ti no te afecta pues me parece que hagas mención de su familia originarios del Cantón Tizapa en Apaneca departamento de Ahuachapán. Hoy diseminados en el país y extranjero.

Placer de servirte por la causa que merecen las personas y que su trabajo se mencione para que sus familiares vean realmente el aporte histórico que han realizado sus miembros familiares.

Att. D,C, 4/4/13
[Parte de un intercambio entre David Cabeza y MarcialTeniaRazon.org ]

Andrés Torres Sánchez "Toño" Histórico esfuerzo en las FPL. Símbolo de entrega y disposición. Ejemplo de las nuevas generaciones... Originario de Apaneca Ahuachapán.

Nació en Apaneca, Ahuachapán en 1948, en el seno de una familia humilde de extracción campesina. Desde temprana edad trabajo en las cortas de café para costearse sus estudios secundarios en la escuela parroquial del municipio. Por la condición de precariedad en que vivía su familia y por ser buen estudiante en el bachillerato, la Universidad de El Salvador le otorgó una beca que le permitió iniciar sus estudios en la carrera de sociología junto con otros jóvenes becados, con quienes convivió en las residencias estudiantiles de la UES.

En el año 1970 se acompaña y procreó 2 hijos; Tania Elizabeth y Camilo Andrés, a quien llaman Camilo en honor al sacerdote revolucionario colombiano, Camilo Torres.

En la época que el demócrata cristiano Napoleón Duarte fue alcalde de San Salvador, Andrés Torres asumió el cargo de Jefe de Acción Social de la Municipalidad, donde desplegó un amplio trabajo comunitario en las zonas marginales de la capital. Andrés es promovido a instructor del Departamento de Sociología de la UES, para entonces su conciencia social lo había llevado a organizarse en las Fuerzas Populares de Liberación -FPL- Farabundo Martí. En las FPL trabajó como comando urbano y como miembro de la Subcomisión del Trabajo Campesino, donde se destacó por su entrega y dinamismo. Fue fundador de la Unión de Trabajadores del Campo (UTC).

Andrés Torres Sánchez

Tres generaciones en la lucha y alto compromiso y consecuencia

Francisco Sánchez

El 22 de enero de 1932, Francisco Sánchez dirigió el levantamiento campesino en Juayúa, que fue la primera ciudad en ser tomada por los rebeldes. Los campesinos tomaron el control de la alcaldía. Francisco Sánchez ordenó que le entregaran todos los títulos de propiedad del municipio para redistribuir las tierras. Sánchez también mandó desechar todo el alcohol para evitar borracheras de sus combatientes. El 28 de enero, las tropas del gobierno retomaron el control de Juayúa. Francisco Sánchez fue detenido y fusilado, junto a centenares de sus compañeros. [Tomado de "1932, Cicatriz de la Memoria" documental Jeffrey Gould y Carlos Henríquez Consalvi] Foto: Anónima. Archivo Histórico MUPI.

La familia de Andrés Torres Sánchez "Toño"

La esposa (Etelvina Sandoval originaria de Metapán), trabajaba en Mcdonalds cuando esto sucedió, vivían por el cementerio al oriente de la terminal de buses de occidente de tres a cuatro cuadras. Ella la esposa llevo a sus dos hijos por seguridad a vivir a Juayua con la hermana de mi tío Andrés que es mi madre Julia Torres Sánchez. Tania Elizabeth tenía alrededor de 1 año y Camilo alrededor de 4 años. Vivíamos en el Barrio San José de Juayua alquilando en casa propiedad de Alfredo Perdomo. Después de 3 años pasamos a vivir a la ciudad de Ahuachapán. Los niños iniciaron sus estudios, mis padres se convirtieron prácticamente en los padres de ellos. Su madre a los meses renuncio al trabajo y se fue a New York. Cuando Camilo tenia 11 años y Tania 8 años la madre los mandó a traer, viviendo en esa misma ciudad.

David Cabezas Torres:

Mis padres Julia una mujer como muchas Salvadoreñas de carácter fuerte; sin saber leer y escribir pero con fines comunes de lucha y Salvador Cabeza mi padre un Sindicalista de la clase obrera en San Salvador quien estuvo a cargo de la construcción de Metrocentro y Estadio Cuscatlán entre otras obras. Sus hijos Evelyn mujer casada vive en los EUA; Olga Patricia quien prácticamente se convirtió en los cuidados de Camilo y Tania, murió en la lucha, inició en las Ligas Populares “28 de Febrero” (LP-28, fundadas en 1977) y terminó en el BPR; Salvador vive en los EUA; Yoalmo trabaja en el país y David tu servidor trabajando en el país.

Andrés Torres Sánchez

Homenaje a Eva, Chico y Toño, Jóvenes Revolucionarios Salvadoreños, Guerrilleros Heroicos

Santa Tecla, Colonia Don Bosco 1976.

Un 11 de octubre de 1976 ocurrió algo inédito en la ciudad de Santa Tecla, tres jóvenes estudiantes morían combatiendo contra todo un ejército y cuerpos de seguridad en el interior de una casa de la colonia Don Bosco, a la salida de la ciudad; los jóvenes eran miembros de las Fuerzas Populares de Liberación, FPL Farabundo Martí, organización político-militar creada en 1970 bajo la estrategia de Guerra Popular Prolongada hasta la toma del poder por la vía armada.

Estos valientes jóvenes eran EVA, CHICO Y TOÑO, sus pseudónimos, Clara Elizabeth Ramírez, era Eva, Alejandro Solano, Chico y Andrés Torres, Too; ellos habían escogido Santa Tecla por algún motivo, para vivir bajo una cobertura legal, en realidad era una casa de seguridad del partido, por lo que he leído, Eva y Chico, simulaban ser una pareja, Toño llegó posterior, a lo mejor como hermano de alguno de los dos anteriores.

Lo que se sabe es que alguien delató a los jóvenes, no sé si entre los vecinos o venía un seguimiento desde muy atrás a raíz de un “dedazo”, lo cierto es que le cayeron a la casa la noche del 11 de octubre, como a las 9 ó 10 de la noche y los balazos todavía se escuchaban a las 6 de la mañana.

Increíble, tres jóvenes, pusieron en jaque a un ejército combinado y muy bien armado, ese era el temple revolucionario con que se gestaba el nuevo día, se gestaba por mujeres y hombres de carne y hueso, pero con una contextura revolucionaria que sólo el amor al pueblo puede hacerlo posible.

Qué más héroes que Eva, Chico y Toño, “los fundadores del alba” como escribió Marta Harneker en su libro, “Con la mirada en alto” que cuenta la historia de las FPL, que más héroes que Felipe Peña Mendoza y Gloria Palacios que murieron un año antes, en las mismas condicione, o, el ejemplo de la profesora Inés Dimas Alas, combatiendo en una casa de seguridad en San Salvador, repito, la historia de nuestro país está llena de héroes, debemos conocer más de la historia reciente de El Salvador.

Como a las 11 de la noche, comenzamos a escuchar un traqueteo de fusiles y disparos de bajo calibre; desde de mi casa hasta la colonia Don Bosco, hay aproximadamente 2 y medio kilómetro, pues vivíamos cerca del Hospital San Rafael, los disparos dejaban de oírse luego se incrementaban, fue de toda la noche que no dormimos, elucubrando que a lo mejor había alguna alborada que se celebraba algo y no sabíamos de qué, o, a lo mejor se había incendiado el almacén “El Dragón” que quedaba en un portal del centro de Santa Tecla, pero no fue eso.

A la mañana siguiente, mi madre y Yo, salimos al mercado a comprar lo necesario para el almuerzo que les prepararía a los seminaristas jesuitas de la casa de Antiguo Cuscatlán, pues como he escrito en otros artículos, mi madre era la cocinera de los jesuitas, ya la noticia se había regado como pólvora y todo mundo comentaba en el mercado, sobre los muertos de anoche, nadie decía, “Terroristas”, sólo “muchachos”, el término “terrorista” fue acuñado por los periódicos, La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy, con eso de la guerra fría, se decía que los comunistas eran los mismos terroristas.

En la tarde, me dice mi madre, -vamos a ir a ver cómo quedó la casa que balacearon ayer en la Don Bosco; eran como las 5 de la tarde cuando llegamos, había un buen número de gente curiosa, algunos tapados con pañuelos y con los ojos enrojecidos, quizás desde unos 10 metros antes de llegar a la casa se sentía todavía el efecto de los gases lacrimógenos, era insoportable estar mucho tiempo ahí, mi madre me tomó de la mano y entramos, confieso que a mi edad ( 9 años) me costaba entender muchas cosas, sin embargo, me llegué a interesar mucho de este tipo de acontecimientos; al entrar, vimos vidrios quebrados en el piso, paredes balaceadas, el techo abierto por el impacto de las balas, muebles tirados, todo era un completo desorden, pero al girar vimos lo que jamás he olvidado a mis 42 años, escrito en la pared las siglas “FPL” en la última letra una línea roja que se perdía hacia abajo, luego me enteré que esas letras fueron escritas por Toño justo antes de morir, fue su sangre con la que escribió fpl, Yo vi esas letras escritas en la pared; ahora, al recordar esos hechos, no dejan de conmoverme, pero al mismo tiempo me llenan de satisfacción saber que tuve el honor de ver la luz de la esperanza, de la bondad, de amor que se entrega por el prójimo y ese prójimo es el pueblo justo en esas tres letras FPL.

Me pregunto ahora, ¿cómo puede alguien escribir con su sangre" FPL",?, sólo en el himno nacional se escuchan esas cosas de que “con su sangre escribió libertad “, pero verlo en carne propia, puedo pensar que cuando el oficial leyó esas tres letras, estoy seguro que sintió miedo, miedo de lo que estaba por venir, miedo de sí mismo y de los demás, haber asesinado a tres valientes, rompía con todos los cánones de honor en la milicia. La suerte ya estaba echada. Bueno es recordar a los héroes, nuestros héroes del 11 de octubre, EVA, CHICO y TOÑO.

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