El 16 de marzo de 1984, en Suchitoto departamento de Cuscatlán, es asesinado el fotógrafo estadounidense, John Hoagland de 36 años de edad, originario de San Diego California. John Hoagland, cubrió los conflictos en El Líbano, Nicaragua y El Salvador y trabajaba para la revista Newsweek. 

La vivienda de dos plantas que se encuentra ubicada frente a la Casa de la Cultura de Aguilares, a comienzos del conflicto armado acaecido en nuestro país a partir de la década de los años ochenta, por asuntos de persecución política, fue abandonada por sus propietarios la familia González Larreynaga.

En esos albores del conflicto armado, el puesto de la Cruz Roja Salvadoreña Seccional Aguilares, estaba ubicado en la casa de esquina propiedad de la familia de Don Paco Pachuco, en donde actualmente se ubica el consultorio médico del ex militante del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), ex miembros del la Cruz Roja Salvadoreña, y ahora convertido en Doctor y Poeta, Wilfredo Edgardo Peña, local este muy vulnerable ante cualquier balacera que se suscitaba en ese entonces.

Gracias a una oportuna y clandestina autorización por parte de sus propietarios, los setenta miembros entre hombres y mujeres que conformábamos el Cuerpo de Voluntarios Socorristas de Cruz Roja de Aguilares -de quienes me enorgullezco haber sido su Jefe durante varios años que duró el conflicto- de común acuerdo tomamos la decisión de realizar el traslado del puesto de socorro hacia la vivienda abandonada por la familia González Larreynaga, vivienda en la cual muy a pesar de las constantes amenazas y de algunos ametrallamientos sufridos por parte de los extintos Cuerpos de Seguridad, permanecimos durante un par de años hasta que se construyó el actual edificio que alberga la Institución humanitaria en esta ciudad.

Corría el mes de Enero de 1981, y daba comienzo la anunciada “Ofensiva Final” en la cual los insurgentes del FMLN, masivamente se lanzaban a un ataque sin precedente en contra de las fuerzas militares del gobierno, dando comienzo con esta acción un cruento conflicto que se pensaba duraría poco tiempo, pero que al final duró por diez años y costó cerca de 70,000 muertos entre soldados, guerrilleros, y población civil, estos últimos la principal víctima; mas de 750,000 personas al igual que la familia González Larreynaga (no así Kike Larreynaga que se incorporó a la guerrilla), se vieron forzados a abandonar nuestro país y emigraron en calidad de refugiados políticos hacia otros países, algunos muy lejanos como Australia, Suecia y Canadá; otros emigraron y buscaron refugio en los Estados Unidos de América, México y Costa Rica, pero la gran mayoría en su huida de las zonas de conflicto, emigraron y se refugiaron en ciudades cercanas a sus lugares de origen, tal es el caso de miles de personas desplazadas de las zonas de Chalatenango, Suchitoto, Cerro de Guazapa y El Paisnal, que buscaron refugio en la ciudad de Aguilares, ciudad esta en donde se quedaron a residir en forma definitiva.

Aguilares duplicó su población y resultó favorecida con esta migración interna que en forma obligada se dio en nuestro País, y es que por la inyección de capitales en distintos rubros por parte de sus nuevos habitantes, hoy en día es la ciudad de mayor crecimiento en la zona Norte del País.

Fue a partir del comienzo de la “Ofensiva Final”, que el gobierno de los Estados Unidos de América, comenzó a inyectar millones y millones de Dólares en apoyo al gobierno de nuestro país en su lucha en contra de la insurgencia, que al final representó una inyección de cerca de $3,000,000,000 (tres mil millones de Dólares) y fue precisamente a principios de la “Ofensiva Final” que surge la figura emblemática de JOHN HOAGLAND, un experimentado Fotoperiodista de Guerra de treinta y cinco años de edad, nacido en San Diego, Estado de California, Estados Unidos de América, de quien se han realizado y publicado muchos reportajes y documentales por su participación en las guerras acaecidas en Beirut Líbano, y en Nicaragua, muy reconocido a nivel internacional por sus fotografías dramáticas e interesantes de acción militar; personaje que inspiró la famosa película de Hollywood “BAJO FUEGO”, también representado en la película “SALVADOR” por el afamado actor John Savage.

JOHN HOAGLAND, llegó a nuestro País para trabajar como fotoperiodista de la cadena internacional de noticias UNITED PRESS INTERNATIONAL (UPI), y la revista estadounidense NEWSWEEK.- En inicios de la primer semana del mes de ENERO DE 1981, con el objetivo de realizar un “trabajo especial” mediante el cual trataría de entrevistar a la dirigencia guerrillera encargada de las operaciones bélicas en la zona paracentral de la denominada “Ofensiva Final” que próximamente se desarrollaría, Hoagland recibió la orden de sus superiores de trasladarse hacia el Cerro de Guazapa, exactamente por la zona entre Aguilares y Suchitoto.- Para tal misión buscó que lo acompañasen otros dos Periodistas internacionales, una de ellas de nombre SUSAN MEISELAS, una bella jovencita estadounidense y experimentada fotógrafa, muy profesional con un destacado trabajo en la cobertura de la guerra de Nicaragua, e IAN MATES, un joven de nacionalidad sudafricana que en nuestro País hacía sus primeros pininos como Periodista de guerra.- Juntos armaron su equipo y planificaron meticulosamente su viaje hacia la zona del Cerro de Guazapa, primeramente habían decidido hacerlo por la carretera que de San Martín conduce hacia Suchitoto, pero por esa zona la cosa estaba bastante cabrón, por lo que optaron por realizar su viaje a través de la carretera que de Aguilares conduce hacia Suchitoto, que por cierto nadie se atrevía recorrer en esa época porque ello significaba arriesgar la vida.

Exactamente en la noche del 10 DE ENERO DE 1981, dio comienzo en forma generalizada en todo el territorio nacional la denominada “Ofensiva Final” con la cual, aparte de otras cosas, la guerrilla salvadoreña pretendía convertir a la ciudad de Suchitoto en la “CAPITAL” del territorio liberado a consecuencia de esa ofensiva militar.

Aquellos tres Periodistas JOHN HOAGLAND, SUSAN MEISELAS, e IAN MATES, emprendieron en ese día su viaje hacia el Cerro de Guazapa con el objetivo de entrevistar a los dirigentes que llevarían a cabo en la zona Paracentral del país la “Ofensiva Final”.

Viajaban en un carro color verde, marca TOYOTA, modelo COROLLA, año 1977, propiedad de una empresa de alquiler de vehículos, iniciaron su viaje desde el Hotel Camino Real de San Salvador, sede de operaciones de la mayoría de Periodistas extranjeros que cubrían el conflicto armado salvadoreño; pasando por la Gasolinera TEXACO de Aguilares, cada uno de los tres Periodistas desayunó con un par de pupusas revueltas de queso, chicharrón y frijoles, acompañadas con una gaseosa marca norteamericana (Coca Cola), las pupusas habían sido cocinadas por una de las pocas mujeres aguilarenses que aún se atrevían a comercializar ese producto comestible en ese lugar, si mal no recuerdo por la señora Teresa Melgar.

Los tres Periodistas luego de desayunar, emprendieron nuevamente su viaje, tomando la carretera –en ese entonces aún sin pavimentar y muy polvosa- que de Aguilares conduce hacia Suchitoto; pasaron por el Ingenio San Francisco, sin novedades y solo fueron livianamente interrogados por un par de soldados que daban seguridad a ese Ingenio; siguieron su viaje y llegando mas allá del Cantón Haciendita, jurisdicción de Suchitoto, una mina plantada por la guerrilla a la orilla de la polvosa carretera que de seguro estaba destinada para atentar ante el paso de algún vehículo militar, explotó al paso del vehículo en que se conducían dichos Periodistas, muchas esquirlas de la mina impactaron al costado derecho del vehículo Toyota Corolla conducido por John Hoagland, pero el resultado mas grave de la explosión fue no obstante los tres Periodista resultaron heridos, el de mayor gravedad resultó ser el sudafricano IAN MATES quien sufrió una severa herida por una esquirla que se le incrustó en la cabeza, exactamente en la parte frontal; la Periodista SUSAN MEISELAS, resultó con heridas leves.- El Periodista JOHN HOAGLAND, al ver la gravedad de la situación, intentó regresar hacia Aguilares trasladando por su propia cuenta a sus compañeros heridos, mas el vehículo había sufrido desperfectos mecánicos ocasionados por la misma explosión; tomó la decisión de regresar a Aguilares para pedir ayuda y, raudo y veloz emprendió una carrera desde el lugar de la explosión en las cercanías del Cantón el Haciendita en Suchitoto, hasta la ciudad de Aguilares, fueron mas de diez kilómetros los recorridos por este jodido.

Que de repente nosotros los Socorristas de turno en la Cruz Roja de Aguilares, vemos al hijueputa Periodista gringo que se acercaba a nuestro local a puro trote, jadeante y exhausto, casi desmayándose nos explicó lo sucedido y nos dio las coordenadas del lugar de la explosión; procedimos con la urgencia del caso a curarle y vendarle sus heridas sufridas en ese percance.

No nos importó el peligro que resultaba el desplazarse por la carretera hacia Suchitoto, y con la mente en acudir lo mas pronto posible a brindar los primeros auxilios y evacuar a los otros dos Periodistas que estaban heridos, junto a mis compañeros Socorristas de Cruz Roja de Aguilares, VÍCTOR TOLEDO “el Gato”, MANUEL FERNANDEZ “Polongón” MANUEL ORELLANA, PEPE ERAZO “peperecha” y su hermano NELSON ERAZO “carapacho”, acompañándonos además el Periodista John Hoagland, abordamos nuestra ambulancia y emprendimos el peligroso viaje a toda velocidad y con sirena abierta.

Pasando por el Ingenio azucarero San Francisco, nos detuvo un retén militar y les explicamos la misión a la que íbamos: luego llegamos al lugar de los hechos, procedimos a brindarle a los Periodistas heridos los primeros auxilios requeridos; primeramente estabilizamos al Periodista IAN MATES porque era el que estaba mas grave, luego procedimos a curar y vendarle las heridas a la otra Periodista; en eso estábamos cuando de repente apareció en las alturas un avión de la Fuerza Aérea Salvadoreña que rápidamente se empinó hacia nosotros _no con buenas intenciones_ pero la experiencia nos hizo tomar una acción desesperada consistente en extender una bandera con la insignia de la Cruz Roja, y luego el avión se retiró; cinco minutos apenas habían transcurridos de ese momento aflictivo cuando también de forma repentina a no menos de 200 metros de distancia del lugar en que nos encontrábamos se desató una balacera y para rematar el mismo avión al que antes me referí, a una distancia de mas o menos medio kilómetros de distancia de donde nos encontrábamos empezó a bombardear parte de la zona baja del Cerro de Guazapa.

Ante el eminente peligro de sufrir en carne propia algún percance por las balas disparadas y por el bombardeo del avión, procedimos rápidamente a subir a la ambulancia a los heridos para transportarlos a un lugar en que recibiesen atención médica especializada.

En un lapso de cuarenta y cinco minutos recorrimos la carretera y llegamos al Hospital Rosales de San Salvador, lugar este en donde entregamos aún con vida a los tres Periodistas rescatados y que habían resultado heridos en la explosión de la mina durante su misión periodística.

El Periodista IAN MATES, el que sufriera las heridas mas graves, luego de algunas gestiones de organismos internacionales, fue trasladado de urgencia del Hospital Rosales hacia un hospital privado en donde lamentablemente falleció a los tres días de haber sufrido el percance.

El traslado del cadáver del Periodista IAN MATES hacia su País de origen Sudáfrica, se tornó muy difícil por el hecho que en ese entonces en esa nación se practicaba la política segregacionista del Apartheid y por tal razón con El Salvador, no mantenía relaciones diplomáticas.

Del aguerrido y valiente Periodista JOHN HOAGLAND, de quien se dice que por sus tendencias marxistas y sus sesgadas fotonoticias se había granjeado la antipatía del ala mas radical del ejército y de la derecha salvadoreña, supe que el día 16 DE MARZO DE 1984, estando cubriendo un enfrentamiento que sucedía entre el ejército y la guerrilla sobre la carretera que de San Martín conduce hacia Suchitoto, fue muerto por disparo hecho con un fusil de alto calibre, algunos dicen que fue disparada desde una ametralladora M-60, lo que particularmente considero falso por el hecho que su cuerpo solo recibió una bala; no se sabe si el disparo fue intencional o accidental.- La bala se le clavó en la parte mas vulnerable del cuerpo protegido por un chaleco antibalístico, se le incrustó en la axila, cabalmente en donde el chaleco antibalas no le cubría sus órganos vitales; mas me parece que la bala fue disparada por un experto francotirador.

JOHN HOAGLAND, acostumbraba siempre _al igual que sus demás colegas_ a nunca desprenderse de su chaleco antibalas que eran chalecos que de alta resistencia antibalística doblemente blindados, tal como lo pude constatar a través del chaleco que ese periodista usaba en el momento en que sufriera el percance de la explosión de la mina en las cercanías de Aguilares; por cierto, los tres chalecos de los Periodistas que resultaron heridos, por decisión de John Hoagland y Susan Meiselas, en agradecimiento, fueron donados a nuestra seccional de Cruz Roja de Aguilares y los utilizamos en nuestras posteriores labores de rescate en zonas de peligro; sin embargo, cierta noche en la cual el que escribe conducía una ambulancia, luego de transportar a una víctima al Hospital Militar de San Salvador, de regreso hacia nuestra sede de Cruz Roja de Aguilares, a la altura del legendario kilómetro 28 de la Carretera Troncal del Norte, (entre Aguilares y Guazapa), casualmente nos encontramos con un convoy del ejército salvadoreño que al ver la ambulancia nos atravesaron un vehículo blindado y detuvimos obligadamente la marcha.- Varios militares procedieron a revisar la ambulancia creyendo que transportábamos armas para la guerrilla –así nos lo dijeron- y nos requisaron el chaleco antibalas doblemente blindado que antes usó y que nos regaló el Periodista John Hoagland y que para disimularlo, lo usábamos a manera de forro y de protección en el asiento del chófer de la ambulancia.- Ante esto, me bajé de la ambulancia y solicité al sargento que dirigía la revisión que me permitiese hablar con quien comandaba el convoy, el sargento accedió y me condujo hacia el Jeep de su Comandante; me encontré frente a frente con el General Onorífero Blandón, a quien le pedí me devolviese el chaleco.

Rotundamente ese militar, se negó a devolver el chaleco, por lo que le pedí que le quitara el forro con las insignias de Cruz Roja y que aunque sea eso me devolviese, a lo que ese militar de alto rango me respondió que, ese forro se lo entregaría al Comité Internacional de Cruz Roja (CICR).

Ese militar nunca devolvió ese chaleco antibalas y posteriormente me pude dar cuenta que el General Blandón, le quitó el forro con las insignias de Cruz Roja, y le puso un forro color verde olivo, y que siempre usó ese chaleco en sus labores militares.

En esa misión en que nos requisaron el chaleco antibalas me acompañaba el valiente ex Socorrista de Cruz Roja de Aguilares, Santana Sánchez, quien hace poco fue relevado de su cargo de de máximo dirigente del FMLN en Aguilares.- De los otros dos chalecos antibalas donados por los Periodistas que fueron rescatados... luego que yo me retiré de la Institución humanitaria, me di cuenta que fueron hurtados por un miembro, que con fines perversos se había infiltrado en la Institución y se había convertido en Socorrista.

Sobre la foto portada de este artículo

Raúl Urquilla: Existe un libro con nombre "NO HAY GUERRA QUE DURE AÑOS" con fotografías de IVÁN C.MONTECINOS, que describe otra historia de este incidente. Mejor les dejo que comente la verdadera historia de este episodio en letras de Guillermo.

Guillermo Valle: Hola Raúl Urquilla, gracias por compartir esta foto. Es una foto histórica que por primera vez la veo. Este es el vehículo Toyota Corolla año 1972, color verde, en que los periodistas extranjeros Joan Hoagland de nacionalidad estadounidense, reportero de la revista Newsweek; Ian Mates, de nacionalidad sudafricana, y una periodista de apellido Maicellas, de nacionalidad estadounidense, sufrieron un atentado sobre la carretera que, de Aguilares conduce hacia Suchitoto en las faces iniciales del conflicto armado. En este percance fue personal de Cruz Roja de Aguilares quien brindó los primeros auxilios, sin embargo y lamentablemente, el periodista sudafricano falleció ya estando en el Hospital de Diagnóstico. El socorrista de la foto es Guillermo Valle.

GUILLERMO VALLE | Jueves, 13 de octubre 2016.

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