Esta pequeña anécdota de la época de las guerrillas está dedicada a los Internacionalistas y a nuestros mártires que murieron abrazando la esperanza.

En el primer trimestre de 1981, nos habíamos trasladado del volcán de Usulután donde teníamos un campamento guerrillero provisional, pera la sub zona Ángela Montano en Usulután (tres calles), en el Frente Oriental de las FPL, Isaac Aguilar Flor.

Llegamos a la Loma, luego al Cahulotal donde seria nuestro campamento que esta en las cercanías de la rivera del río Lempa, nuestra rutina fue levantarnos muy temprano a hacer ejercicios, nos bañábamos en los ojos de agua o los ríos, desayunar, luego la formación general de la tropa para izar la bandera, seguidos de los partes de guerra y después a diferentes actividades de instrucción militar, u otras tareas especificas como observación al enemigo.

Por las noches algunas veces habían tremendas fiestas con el grupo de la pulum pulum de Quevedo, nos movíamos al son la canción “ Si le ponemos mina no camina” con el fusil terciado a la espalda para no incomodar a la bailadora guerrillera; en ocasiones habían alarmas de simulacros donde se figuraba que el enemigo había invadido la zona y teníamos que cubrir las posiciones, hacer lo convenido en el plan de defensa ... esta era la rutina del campamento guerrillero.

Con frecuencia salíamos a hacer pequeñas emboscadas de hostigamiento a los convoy del enemigo que pasaban a lo largo de la carretera litoral, esto como practica de la instrucción militar.

En esta época se iniciaron las grandes concentraciones para crear el Ejercito Popular de Liberación (EPL), escaseaban las armas y muchos teníamos que portar un pedazo de palo, una rama, un palo de escoba, para acostumbrarnos al peso del fusil y hacer las maniobras guerrilleras durante la instrucción, para operar nos prestábamos entre si las armas, hasta que logramos armarnos bien.

Por el campamento desfilaron muchos compañeros y compañeras que querían integrase a la vida guerrilla para luchar por los cambios que necesitábamos a favor del pueblo, pasaban muchos compas, de la ciudad, maestros, estudiantes de secundaria y universitarios, lógicamente la mayoría que integraban las unidades eran campesinos y campesinas de la zona, que se movían con facilidad como peces en el agua. Uno de esos días llegó una pequeña columna de compas : Pancho, Black, Macario, Alfonso, Hugo, Pepe, Marco, Miriam y Alex, un grupo diverso: universitarios, obreros, profesionales, un ex Guardia Nacional, campeón centroamericano de tiro al blanco y hasta un periodista Holandés que quería experimentar la vida guerrillera y ser solidario con la Revolución.

Fueron presentados en la formación general y se les dio la bienvenida, para después integrarlos a las diferentes tareas del campamento.

Pepe el periodista Holandés tenia un inseparable compañero Hugo, este le ayudaba a comunicarse con el resto de la guerrilla, Pepe con sus lentes gruesos y redondos, su melena alborotada, casi dos metros de estatura y con una complexión recia, era un fumador empedernido como muchos.

Un día el mando nos asigno la tarea al pelotón de montar una emboscada de hostigamiento en la carretera que va de Usulután a Santiago de María, cuando Pepe se entero, me pidió que lo lleváramos, me dijo en su español tarzaneado “Mi no querer perder esta experiencia, mi estar bien entrenado ... estar listo, ahora practica”, la verdad es que casi nadie quería llevar a Pepe para no exponerlo porque era un blanco fácil por enorme estatura. Terminamos accediendo a su pedido, y este muy feliz se integró a la columna con su fusil FAL que se le miraba como un llavero cuando se lo terciaba al hombro.

Caminamos varias horas para llegar al lugar y reconocer el área donde se pondría la emboscada, los exploradores nos habían dado la información muy precisa, que a cierta hora pasaban dos camiones de Guardia o de Policías de Hacienda, adelante un Jeep con 6 personas que era la vanguardia, atrás un vehículo particular que transportaba la retaguardia.

Al día siguiente todavía oscuro nos ubicamos en el terreno que era muy favorable por cierto, había una gran bajada en curva, enfrente un bordo donde estaría el pelotón ... el lugar perfecto para una emboscada y hacia a tras nos quedaba el volcán de Usulután, decidimos poner para cada camión militar dos minas vietnamitas de fabricación casera, para que la metralla impactara en la parte de en medio, otra mina dirigida hacia la parte de atrás y otra hacia la parte delantera.

También teníamos dos contenciones de fusilaría de cinco hombres cada una para responderle a la vanguardia y retaguardia del pequeño convoy.

Esperamos toda la mañana, agazapados con amas encimas del cuerpo, en silencio y con los ojos bien abiertos, los explosivitas con los cables listos a ponerlos en contacto con la batería para provocar la explosión.

A lo lejos reconocimos los motores de los camiones militares, un suspenso y silencio total reino, de repente se escucho el estruendo ensordecedor de las minas, una tras otra de forma rápida y fulmínate, seguido de ráfagas de fusilería de Fal, G-3 y M-16, se escuchaban gritos y mas ráfagas, después un profundo silencio con un fuerte olor a pólvora ... la emboscada fue un éxito, los camiones se volcaron prácticamente se aniquilo al enemigo, la vanguardia y retaguardia no respondieron, nuestro Pelotón intacto ... di la orden de retirada porque la misión no era asaltar los camiones sino una fulmínate emboscada de hostigamiento y desgaste.

El pelotón se retiro en dirección al volcán, para luego bajar y cruzar en pleno día la carretera hacia las riveras del río Lempa ... se escucharon disparos y voces en la carretera y regrese para ver si había quedado algún compañero, Pepe y Armando Peña un aguerrido guerrillero del área me acompañaron, no vimos a nadie y nos retiramos para alcanzar a la unidad que se había adelantado.
No pudimos cruzar la carretera porque la retaguardia del enemigo que se había apostado en el patio una casa de la población, nos descubrieron y se inicio un pequeño intercambio de ráfagas que nos obligó regresar para internarnos en el volcán, esperamos que anocheciera para regresar rumbo al campamento.

Era de noche caminábamos de prisa, por los guatales, cruzando los cercos de alambre de púas, pero Pepe se fue a un barranco lastimándose un pie, no podía caminar, con Armando pensamos que era mejor buscar un caballo para Pepe y poder avanzar ya que era casi imposible cargarlo entre los dos.

Encontramos un pequeño caballo, Pepe se montó, los pies casi los arrastraba por el suelo, era su primera ves montando un caballo, se aferró a la crin del caballo y emprendimos la marcha esta ves por la calle, mas adelante Armando le dijo a Pepe, compa tiene que doblar a la derecha, no se adelante mucho que lo pueden emboscar ... Pepe le decía al caballo – Caballo derecha! Caballito Altoooo!
Armando nuevamente le decía Pepe, - mueven el lazo del caballo a la derecha y deja de hablarle ... a la derecha Pepe !!, derecha !! Pepe respondía _ Mi entender! Caballo no! ... nosotros nos moríamos de la risa, Armando tomo las riendas del caballo para ponerlo en el camino correcto.

Llegamos por fin al campamento y nos encontramos con la unidad, ese día todos sabíamos que Pepe se había graduado de guerrillero. Al día siguiente Pepe muy emotivo contaba su primera hazaña de lo ocurrido en la carretera de Usulután a Santiago de María, contaba con lujo de detalle y con mímica como había descubierto la retaguardia y los repelió con rafagaza de su Fal, como descargo dos tolvas de su fusil en la emboscada.

Ese día evaluamos la operación y al final en medio de chistes y risas, tomamos un delicioso chiricutazo y fumamos cigarros los cuales eran muy escaso y había que cuidarlos, Pepe se aproxima y le dice a un compañero: - compa me regala un cigarrito, - claro le dijo el compa y le extendió la cajetilla para que tomara uno, como siempre Pepe toma dos diciendo – Una para Pepe y otro para Hugo, todos nos reímos pues sabíamos que Hugo el amigo inseparable de Pepe no fumaba.

Nota:

  • Chiricutazo: Menjurje hecho de café listo, azúcar y poquita agua, se batía hasta que se hiciera una masa blanca y posteriormente se le hacha agua en abundancia.
  • Pepe: Periodista, regresó a su país.
  • Black: que posteriormente fue un gran guerrillero de las Unidades de Vanguardia murió en combate.
  • Alfonso: proveniente de la UPT, le dió una especie de infarto en una operación de sabotaje en Usulután, se rescató y murió en el camino, en las afueras de Santa Elena descansan sus restos.
  • Armando Peña: originario de la Peña Usulután y fundador de los primeros campamentos de guerrilla en el cantón la Peña (78- 79) murió en combate en el Frente Para central.
  • Miriam: proveniente de una familia muy comprometida con la Revolución, hermana de Pedro Petaluma de los fundadores del MERS. Los demás compañeros unos en el exterior y otros en El Salvador estamos vivos ... soñando por un mejor El Salvador.

Octubre del 2013

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