Mauricio Tejada: Puedo asegurar que la foto en La Laguna no es de finales del 81. Es de Febrero o Marzo del 82 creo que fue al momento de partir a la emboscada en Guarjila a los relevos de Arcatao, Nueva Trinidad, y Las Flores. Para entonces ya German había sustituido a Hugo y Felipón había llegado de subzona 3 a reunirse con Dimas. Cuando San Fernando German estaba en La Montañita dirigiendo las UVZ y Felipón en El Candelero. A la hora de partir a San Fernando fue El Conejo quien formó la tropa junto con Hugo. (Enero 6, 2017)

Esta fue la primera operación a puesto fijo de las Unidades de Vanguardia UV, en la que utilizamos la táctica de ''Golpe de Mano acompañado por un Cerco''. En el trascurso de la guerra nos volvimos especialistas en ella.  

San Fernando no aparecía en los objetivos de la guerrilla; hasta que el Comandante Local junto a patrulleros de allí emboscaron una columna de compas dándole muerte a Sebastián (Tamba Aragón) y a Rómulo ex miembro de la RN (Valiente y querido Jefe de Escuadra.)

La operación tuvo que posponerse en algunas ocasiones por diferentes motivos; como por la invasión enemiga a La Montañona y consecuente muerte de Lucas (Blas Martínez Jefe de aquella subzona); también por la deserción y posterior entrega de Chapaev a los militares destacados en ese poblado. Así también la confusa información acerca de los enemigos en San Fernando.

Después de recuperarnos de la primer operación enemiga de gran envergadura a La Montañona, comenzamos de nuevo a entrenar fuerte, sobre todo en tácticas de operaciones nocturnas, de lo cual hay un video (solo se filmó en el día) a Samuel con su pelotón dos de las UV destacamento uno. Dimas hacía la broma que el video se llamaría "Samuel en La Laguna Seca". Allí estábamos cuando a mediados de Noviembre recibimos la orden de trasladarnos con dicho pelotón a la subzona tres para encargarnos de revisar el plan de ataque a San Fernando. Al llegar al campamento del cerro El Candelero y ver el plan que los compañeros de aquel lugar tenían, quedamos desconcertados. Información vaga, confusa y un croquis mal hecho (Ningún jefe había acompañado a los combatientes a exploración alguna). Pedimos que nos condujeran lo más cerca que habían estado de las posiciones enemigas... Nos llevaron al cerro Mataras, desde donde el pueblo no se logra ver con claridad, ahí entendimos que había que hacer todo de principio a fin. Vimos un monte espeso al otro lado del Sumpul cerca de San Fernando, a donde nos trasladamos. Ese fue nuestro lugar de observación diurna de todos los movimientos. Al caer la noche entrabamos al pueblo, aprovechando que no había alumbrado público. Exploramos metro a metro, por lo que nos tardamos más de un mes. Todo muy bonito y nosotros contentos; pues de permanecer así, la operación sería fácil y rápida. Nuestros enemigos sólo mantenían personal en las trincheras inmediatas a la Comandancia Local y a la Casa Cuartel de los soldados. Ellos estaban confiados en que la guerrilla no atacaría, ya que nos consideraban debilitados y quizá el sargento había explorado más a los compas de ésa subzona que estos a él. Una vez por poco hace destrozos al campamento del Izotal; pero se le frustró gracias a un colaborador que corrió a dar aviso a los compas, quienes lo sorprendieron. Aunque se llevó un buen susto, logró escapar ileso con sus acompañantes.  En otra ocasión emboscó a tres milicianos matando a dos y recuperando sus armas. Por lo tanto, había que darle una lección y de una vez arrebatar los fusiles a los soldados.

Todo estaba listo para los días de aquella Navidad del 81; pero tuvimos que posponer. Resultó que nos encontramos con un patrullero armado a pocos metros, quien al vernos agilizó su marcha y desapareció. Pensamos que informaría a su jefe lo sucedido; pero concluimos que no lo hizo; pues ésa noche y días siguientes no hubo movimiento militar o paramilitar diferente a lo acostumbrado. Nosotros mantuvimos informados a nuestros jefes de todo lo sucedido... A finales de Diciembre llegó el Negro Hugo (argentino) con mas compañeros/as de las Unidades de Vanguardia y personal de apoyo para entrarle a San Fernando aunque los enemigos estuvieran reforzados.

Esta operación la hicimos el cuatro de Enero de 1982. Determinamos que sólo el pelotón dos al mando del chele Samuel atacara los objetivos de manera simultánea. El pelotón uno con William (conejo) a montar un cerco y toma de alturas aledañas al sur del pueblo. El negro Hugo, Felipón y yo con otra unidad quedamos al norte para refuerzo; también junto a nosotros los compas del hospital móvil, al mando de Hugo-Tato (Iván pulga de Chalate).

El ataque comenzó antes del amanecer con un bazucazo más fusilería y granadas a cada lugar; pero en la Comandancia Local nadie respondió al fuego ni a las palabras de: ''Ríndanse están rodeados, ríndanse o se mueren" ... Otros disparos en dirección a las trincheras enemigas y ninguna respuesta. Los compañeros avanzaron, a las trincheras y no encontraron a nadie, ni vivo ni muerto. ¡Entraron a la Comandancia y nadie! Los patrulleros que estaban de guardia se corrieron, ahí encontraron todas las armas que usaban en contra nuestra; como las que le habían quitado a los guerrilleros; pero más sorprendente aún, ahí estaba el uniforme de uso del Comandante Local, sus botas, pistola y fusil; pero él no aparecía por ningún lado. Samuel reportaba que la Casa-Cuartel del ejército ya la habían tomado (en unos diez minutos) y que combatían con algunos soldados que se habían parapetado en muros y casas vecinas. Nosotros al oír eso dijimos es hora que actuemos (El día ya había aclarado) . Subimos desde la rivera del Sumpul al pueblo. A medio camino escuché unos suaves pasos entre la hojarasca de un zanjón, al asomarme vi la espalda desnuda de un hombre cargando un niño o niña. Pensé que se trataba de un padre temeroso tratando de ponerse a salvo junto a su criatura. No le di importancia y me reincorporé a la marcha de la columna.

Llegamos al área donde se combatía con los soldados vimos a dos que huían y gritamos: ''Alto manos arriba''. Uno de ellos se acurrucó en posición de tiro hacia nosotros, cuando apareció Irene (Josefina Cartagena) justo atrás de él y “pan, pan”  lo aniquiló. El otro soldado levantó las manos en señal de rendición, fue nuestro prisionero... No hubo más combate. Decidimos no revisar las casas del pueblo ya que ahí vivían varios simpatizantes y colaboradores nuestros. La operación aunque era militar; también era de publicidad y deseábamos ganarnos a el resto de la población.

Los compañeros que buscaban al Comandante Local dirigidos por William o Tony (El tunco), encontraron dentro de un promontorio de tuzas de maíz a una joven que dijo ser la mujer del comandante y al preguntarle por él dijo que éste salió corriendo desnudo con sus dos hijos al disparo de bazuca mientras ella se ponía la ropa... William exclamó: ''Fue el hombre que pasó desnudo cerca de mí, con un niño en brazos y otro de la mano''. En ése momento recordé, al hombre que vi cuando veníamos hacia el pueblo. Era el mismo Comandante.... Pensé que aunque hubiese sabido que era él, no le hubiese disparado en aquellas condiciones.

Aquel hombre tenía fama de ser cruel, castigar drásticamente a los patrulleros hasta por cosas simples; también les obligaba a matar a sangre fría con corvo o machete a “sospechosos” y a participar en las aventuras en contra nuestra, por lo que se ganó el odio de varios patrulleros y pobladores. Estas pudieron ser algunas de las razones por lo que nadie nos dijo que en ésa Comandancia Local habían niños. De saberlo no abríamos usado bazuca y tal vez con un cerco a la comandancia, hubiese bastado.

Aunque no capturamos o aniquilamos a nuestro peor enemigo en ése lugar, la operación la consideramos todo un éxito; pues no tuvimos ningún muerto o herido, recuperamos todas las armas de los patrulleros (Estaban sólo de agarrar) y casi todas las armas de los miembros del ejército. El soldado capturado y la esposa del Comandante fueron nuestros prisioneros. 

Esta fue la primera operación a puesto fijo de las Unidades de Vanguardia UV, en la que utilizamos la táctica de ''Golpe de Mano acompañado por un Cerco''. En el trascurso de la guerra nos volvimos especialistas en ella. 

El traslado de Hugo con el grueso de guerrilleros desde Laguna Ceca a El Candelero tardó tres noches y del Candelero a San Fernando, otras dos; pues teníamos que movernos en la obscuridad y en secreto para garantizar la sorpresa. Lo cual es vital para un Golpe de Mano.

Después de algunos días, se trató de entregar a los prisioneros a la Cruz Roja Internacional; pero no se pudo. Por tal motivo nuestros jefes decidieron trasladar a los prisioneros a un campamento en la zona de Los Ranchos (con seguridad mínima) y que se les orientara su posición geográfica. Ellos un día ''escaparon'' a Potonico donde había presencia del ejército gubernamental. 

Al terminar la guerra, la señora ex prisionera con un hijo se incorporaron a una institución gubernamental donde también trabajan varios ex guerrilleros. El Comandante vive aunque con algunos  problemas de salud.

 Aprovecho para enviar mi cariño y respeto a todos los compañeros/as que a lo largo de la lucha dieron lo mejor. 

Varios de los participantes en la primera toma a San Fernando viven, ejemplo: Filomena o Ana María, William o Tony, Inés, Mardey, Abel, Braulio, el chele o zarco Samuel, la china (compañera de Medardo), Felipón, Andrés-Felline, Lucas Ostias, Elenita y muchos más. A todos ellos mis saludos donde quiera que se encuentren. 

Escribo y dedico también éste testimonio a los familiares y la memoria de quienes ya partieron a la eternidad como:  El Comanche(logística), Noé y su hermano (guías de la operación), Negro Hugo, Rubenia-Yolanda, Irene, Joaquín paracentral, Joaquín 30, Manuelón, Medardo, Marvin, William Conejo, Tato-Hugo y otros.

 

                                                                   ¡Hasta la Victoria Siempre! 

 

 

                                                                                         FIN

Mauricio Tejada | Escrita en Junio 2013. Reeditada Enero, 2017

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