El domingo 1 de mayo de 1977, grupos de campesinos de los Departamentos de San Vicente, La Paz y otros, organizados en la Unión de Trabajadores del Campo, UTC, se concentraron en El Parque Cuscatlán para manifestarse exigiendo sus derechos y reivindicaciones laborales.   El gobierno de turno y los militares enviaron a la guardia nacional para desalojar, reprimir, y masacrar a los campesinos. Pero aquellos campesinos humildes, con pistolas, revólveres y escopetas se trabaron en un recio, desigual y sangriento combate contra las fuerzas de la represión. Allí cayó combatiendo “Rubenia” Miriam Rodríguez, una jovencita miliciana originaria de allá por El Cantón El Carago en los contornos de Tecoluca hacia la parte sur, que apenas tenía unos 19 años de edad. Allí cayó también Paquito Cerna, de la familia Cerna de La Cayetana y otros 10 compañeros más. Pero aquel día a la guardia nacional no le fue fácil como en ocasiones anteriores. La Guardia Nacional estaba acostumbrada a disparar sus rifles G-3 contra campesinos humildes y desarmados, estaban acostumbrados a mandar, y a matar, y a que la gente humilde temblara de miedo al escuchar que los agentes de la benemérita guardia nacional iban en camino porque ellos estaban por sobre de la ley de acuerdo al mandato que los ricos y pudientes les habían dado: ¡Aquel lejano y olvidado día domingo corrió la sangre! Desde aquel día primero de mayo comenzaron a cambiar de perspectiva, aunque tomaría varios años más para que el valor y coraje de la guardia nacional se desmoronara, en pleno combate allá por Chalatenango y Morazán en el año de 1983, cuando la guerrilla ya contaba con unidades de vanguardia nacionales, o sea fuerzas regulares, fuerzas especiales selectas, y otros tipos más de categorías guerrilleras.

“Yo conocí a Miriam Rodríguez. Era originaria de El cantón El Carago, municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente. Ella era la menor de las hembras de la familia. Formó parte de los primeros colectivos clandestinos de Las FPL pero participó poco tiempo porque el primero de mayo cayó peleando contra los esbirros de la tiranía militar, frente al parque Cuscatlán... en el poste que está en la esquina enfrente de El Hospital Rosales al lado de sus dos hermanos, Chema y René, y también Chico, que era el jefe que teníamos en ese tiempo. Sus padres se llamaban Ángel y la señora Juana Cruz. Miriam tenía unos 19 años.”

[Datos históricos proporcionados por Lencho, también conocido como Andrés, veterano de guerra, exjefe y cuadro de Las Milicias Populares de Liberación, y exjefe del Batallón SS-20 del Chinchontepeque.] 

Lunes, 9 de abril de 2018.

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