Jueves 17 de marzo en una conferencia de prensa en San Salvador pobladores de Santa Marta exigieron verdad y justicia por la masacre del Río Lempa, cometida por los ejércitos de El Salvador y Honduras a los pobladores de Santa Marta el 17 y 18 de marzo de 1981. "A 35 AÑOS DE LA MASACRE DE PIEDRAS COLORADAS EN EL RIO LEMPA LA COMUNIDAD SANTA MARTA EN EL DEPARTAMENTO DE CABAÑAS SIGUE EXIGIENDO VERDAD Y JUSTICIA.

La huida y la masacre de marzo de 1981 tuvieron lugar en un período de creciente represión y violencia en El Salvador contra catequistas, sindicalistas, estudiantes, defensores de derechos humanos, activistas organizados y población campesina, al punto de establecer patrón de conducta las matanzas a gran escala como ocurriera antes de Lempa en El Sumpul y posteriormente en La Quesera, Santa Cruz y El Mozote. Siguiendo la estrategia de quitar el agua al pez y eliminar la base de apoyo civil a la guerrilla, la Fuerza Armada lanzó en los Cantones Santa Marta, Peña Blanca y sus alrededores el operativo militar contrainsurgente Tierra Arrasada, que según lo documenta el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington (UWCHR) en su reporte que publicada hoy 17 de marzo, notas de prensa de la época informaban “de un tiroteo en el municipio de Villa Victoria, Cabañas, que comenzó en la madrugada del 15 de marzo y en el que participaron el Segundo Destacamento Militar de Sensuntepeque, así como refuerzos provenientes de otros destacamentos y de la Fuerza Aérea”, como el batallón Atlacatl y la Guardia Nacional. Los días 17 y 18 de marzo, después de dos días de intensos ataques aéreos y terrestres, miles de personas fueron obligados a cruzar el río Lempa buscando salvar sus vidas. La población del cantón Santa Marta, Peña Blanca, Los Talpetates, La Pinte, San Felipe, San Jerónimo y otros caseríos aledaños, al encontrarse acorralada no le quedó más escapatoria que huir hacia Honduras, ya que el ejército quemaron sus casas y cosechas, y mataban a cuanta persona encontraban a su paso. Fue entonces que ocurrió lo peor de la masacre en el cruce del río Lempa en el lugar conocido como Piedras Coloradas; el río se encontraba desbordado, habían abierto con premeditación las compuertas de la represa 5 de Noviembre ubicada en El Guayabo. En la escena se encontraban en ambos lados de la frontera tropas de El Salvador y Honduras, y dispararon a la población civil que intentaba cruzar el río. También llegaron helicópteros y aviones que abrieron fuego a la población. En el caos, varias personas fueron arrastradas por el río y otros muchos murieron por heridas de bala, antes, durante y después de cruzar Lempa. La población que sobrevivió a la guinda de marzo se refugió en la aldea Los Hernández y posteriormente reubicada en La Virtud donde había un total de 7 mil 500 refugiados.

En su reporte de investigación el Centro de Derechos Humanos publica “cinco documentos del gobierno de los EE.UU. recientemente desclasificados que dan información sobre esta masacre” y según sus conclusiones “los oficiales estadounidenses estaban enterados de la matanza de civiles en el río Lempa ejecutada por las fuerzas del estado; no estuvieron en desacuerdo con los hechos reportados por periodistas y grupos de derechos humanos, ni disputaron la responsabilidad de las fuerzas salvadoreñas por estas muertes”. El informe de la Comisión de la Verdad hace una breve mención de esta masacre recordando que “el 17 de marzo, al intentar cruzar el río Lempa hacia Honduras, un grupo de miles de campesinos es atacado por aire y tierra, a consecuencia del ataque se reportan entre 20 y 30 muertos y 189 personas desaparecidas”. Hasta ahora nadie conoce con exactitud la cantidad de muertos, pero estamos completamente seguros que el número cuenta por decenas, más todo el daño psicosocial sufrido por la población. Hasta ahora ninguna instancia de Justicia ha mostrado interés alguno de investigar los hechos, a tal punto, que su registro es mínimo y sin abundancia de información documentada; incluso el Informe de la Comisión de la Verdad apenas hace alusión. La mayor cantidad de información de la que se dispone son los testimonios de los sobrevivientes y las memorias de testigos internacionales que presenciaron el hecho, mientras arriesgaban sus vidas en labores humanitarias ayudando a aquella poblacion"

Terminada la conferencia de prensa nos trasladamos a la embajada hondureña, exigiendo Justicia por Berta Cáceres y todas las víctimas del terror de la dictadura hondureña contra los luchadores sociales, defensores de los derechos humanos y de la Madre Tierra.

¡Viva el COPINH y la Resistencia del pueblo hondureño!

NOTA: Les regalo el comunicado de la comunidad de Santa Marta, unas fotos históricas de la masacre del Río Lempa y las fotos que pude tomar en esta jornada. | Fotografía: Ramón El Suizo

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