Tremenda historia, como muchas ocultas en la memoria.  

"A propósito de combatientes mujeres, comparto relato acerca de Lupita. Una columna de guerrilleros al mando de Edalio tendieron una emboscada a una compañía del ejército, en un área plana en la zona baja del cerro de Guazapa, se trataba de un terreno que tenía surcos hechos por arados. Los guerrilleros se escondieron en los surcos y al acercarse la compañía del ejército, los sorprendieron con la emboscada, causando varias bajas. Edalio mandó a tomar los fusiles de los soldados caídos, y ordenó una retirada rápida, dado que esa compañía era parte de un Batallón que se estaba desplegando para envolver a la columna guerrillera. Cuando ésta última estaba saliendo del cerco militar se estableció un nutrido fuego de fusileria, ya en retirada Edalio preguntó por la combatiente Lupita, y le respondieron que ella se encontraba en la posición que garantizaba la salida del cerco enemigo, y que no se había movido porque no se le había dado la orden de retirada. Lupita se encontraba en un fuerte tiroteo. Se le acercaron unos compañeros y le dijeron que se retiraban, y Lupita se fue con sus compañeros dando seguridad en la retaguardia de la columna. 

Ya en un lugar seguro, le hacían broma a Lupita de que no le iban a dar otra mochila porque la que andaba la había roto; ella y los compañeros se pusieron a reír, porque los hoyos en su mochila se las habían hecho en la balacera que recibió.

Lupita sobrevivió a la guerra, y hoy vive en una camaronera al Sur de Usulután. Es una heroina anónima como muchas otras que viven en la actualidad y de otras, que murieron sin mayores honores que las que les rindieron sus compañeros en el entierro.

(Del muro de Raul Duran)

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