Este artículo es la continuación de mi experiencia como Sindicalista y mi participación política en el Bloque Popular Revolucionario y mi incorporación a las F.P.L.  

Después del rompimiento dentro de la dirección del Partido Comunista Salvadoreño PCS, tanto las estructuras de masas como las estructuras partidarias, quedaron sin ninguna atención, las bases estábamos totalmente confundidas pues si bien es cierto en algunas estructuras de dirección se sabía de la lucha ideológica, en otras (la mayoría) no se tenía la menor idea. Salvador Cayetano Carpio (Saúl) había renunciado a su alto cargo como Secretario General y había escrito una carta a la dirección del Partido en donde fundamentaba su posición política y las razones (ya conocidas) por las cuales dejaba la Secretaria General. De esta carta nunca se supo nada, la dirección la ocultó sin dar la oportunidad a que la militancia opinara, más sin embargo lanzó una fuerte campaña en contra de Salvador Cayetano Carpio, acusándolo de aventurero, ultra izquierdista, indisciplinado, liberal, etc. Los mismos calificativos que usaron en 1983 en una aptitud revanchista, vengativa, y rencorosa, que habían acumulado durante 13 años, evidentemente no aprendieron la lección de 1970 y 13 años después se vuelven a equivocar. La historia juzga por los hechos, la razón y la práctica.

En el colectivo partidario en el cual yo militaba, era atendido por un amigo mío Rubén Silva (Braulio) quien nos mantuvo informados de lo que pasaba, aunque poco a poco él también desapareció ( 5 años después, él me reclutó para militar en la FPL como simpatizante y colaborador).

Con la ausencia de Braulio, el colectivo quedó sin ninguna atención y fue perdiendo interés hasta que desapareció. Yo me alejo temporalmente de toda actividad dentro del Partido y me dedico a observar como este proceso de intensa actividad política y de re-estructuración de la izquierda se lleva a cabo en la más estricta clandestinidad y bajo nuevas formas de lucha. A mediados de 1972, se comienza a tener información de la guerrilla, yo tenía dudas de la certeza de la guerrilla pues en el pueblo y golpeado por los hechos de la década del 60 en donde también hubieron intentos de organización guerrillera, habían fracasado y daba el margen de duda y más bien se creía que era una maniobra del gobierno y su aparato militar en estrecha coordinación con las patronales, la burguesía y los medios de información para reprimir y aplastar al movimiento popular, que a través de las campañas políticas electorales se había incorporado a la política.

En el sindicato del cual fui directivo por muchos años ( Sindicato de la Industria Gráfica) sub-seccional de Tipografía Central e Impresora la Unión, fuimos atendidos en un principio por el compañero Carlos Hidalgo (el ratón) que en sus inicios mostró integridad y conciencia de clase pero poco a poco se fue deformando ideológicamente producto de su formación profesional (abogado) y sus ambiciones personales que lo llevó a colaborar con la dictadura militar y fue nombrado Director de la Lotería Nacional por tal razón las FPL lo ajusticiaron acusándolo de traidor al pueblo y a la clase obrera de la cual se había beneficiado para concluir sus estudios profesionales.

Después de la amarga experiencia con Hidalgo, tuvimos la suerte de ser atendidos (1968-69) por el heroico compañero José Dimas Alas, él nos transmitió muchas enseñanzas de un tipo de sindicalismo diferente en cuanto al papel que debe jugar un sindicato en defensa de los intereses de la clase obrera y de solidaridad militante con las luchas del pueblo, los deberes y obligaciones del directivo como un ejemplo de fidelidad y honestidad con las bases. Para nuestra sorpresa, él también desapareció repentinamente y nos dolió y también lo criticamos duramente, al principio no sabíamos los motivos de su abandono, poco después nos dimos cuenta de su fallecimiento en una de las primeras acciones de la guerrilla, la muerte en combate del compañero fue una lección moral que nos golpeó la conciencia y en lo personal fue un factor decisivo para que yo despertara, tomara otros niveles de conciencia y decidiera nuevamente incorporarme a la política y dar el salto de calidad a otros niveles de lucha y me incorporo a la guerrilla en los niveles más bajos de formación político-ideológico sin tener ninguna participación activa, solo colaboración y estudio de análisis y documentos, pero siempre manteniéndome en el sindicato, sin despertar sospecha.

Mi incorporación a las FPL se me facilitó pues quien me reclutó fue Rubén Silva (Braulio) quien fue mi responsable en el PCS, tenía 5 años de no verlo, fue una agradable sorpresa verlo nuevamente aunque su visita fue inoportuna, me cayó el 1 de Enero de 1975 (típico de los compas) y que yo aún me encontraba bajo los efectos alcohólicos propios de la fecha, le ofrezco que brindemos, lo rechaza muy amablemente le pregunto si es AA, me responde si, (los compañeros en esa época eran muy cuidadosos con la compartimentación y el estímulo alcohólico los podía llevar a romper esa norma de seguridad tan importante en esos tiempos) en esa oportunidad no entramos en detalles, la plática se limitó a visita de amigo, después de hacer un sondeo general de la política para despertar en mí el apetito y el interés y principalmente medir mi nivel ideológico y mi disposición, todo esto sin que yo sospechara de su militancia dentro de las FPL, me dejó otro conecte en un parque, ahí si me habló más claro, me explicó la situación política e hizo un análisis de las diferentes organizaciones revolucionarias y la guerrilla y que el formaba parte de una de ellas aunque no me reveló a que organización pertenecía (posiblemente por la amistad que nos unía y el haber sido mi responsable en el PCS, me confió su incorporación al movimiento guerrillero), me planteó si yo estaba dispuesto a dar colaboración prestando mi casa para reuniones y otro tipo de actividades y que a partir de mi práctica y desarrollo ideológico se me daría mayor información, se me incluyó en un colectivo de estudio y se me orientó a mantener mi vínculo con el sindicato y seguir mi vida normal, manteniendo mis actividades en la mayor secretividad, pero que también era importante que me incorporara al Comité Popular de la Colonia esto con el fin de perderle el miedo al enemigo y elevar mis niveles combativos.

Por otro lado a nivel sindical, se habían desarrollado muchas luchas y el crecimiento de las organizaciones sindicales fue una verdadera transformación que costó mucho trabajo, pues devolverle la confianza y el interés a los trabajadores en el sindicato fue una tarea bastante sacrificada y planificada, pues por las experiencias vividas de la década del 60 la combatividad y disposición de los obreros había bajado. Más sin embargo la intensa actividad política y las diferentes coyunturas electorales, los fraudes y la represión, contribuyeron a la incorporación masiva de los trabajadores bajo la dirección del Comité Coordinador de Sindicatos " José Guillermo Rivas" y de FENASTRAS, que aplicaron nuevos métodos organizativos y combativos para elevar el nivel de conciencia de la clase obrera e incorporarse no solo en las luchas laborales si no también políticas tomando una participación activa y combativa en las marchas convocadas por sus organizaciones de vanguardia.

"No te metas en política, solía decir mi madre, la política es sucia, mira con tu padre y después de la experiencia vivida en 1944 en la huelga de brazos caídos que termino con la dictadura del General Martínez, los dirigentes se echaron para atrás y al pueblo lo abandonaron y luego vino una represión en la que muchos simpatizantes del movimiento desaparecieron y esa tiranía militar aún está en el poder y el pueblo siempre jodido" en conclusión nunca más participamos en política. No uno no hay que ser tonto por que mi conclusión es aquí come el que tiene trabajo y las promesas políticas son falsas como falsos son los dirigentes oportunistas" No Mamá hoy los tiempos son diferentes y no hace falta ser un político para ver la injusticia social en la que vivimos, si ustedes nuestros padres hubiesen luchado más, hoy no estaríamos sufriendo bajo esa tiranía militar.

“Definitivamente está en lo cierto quien anhela cambios radicales, quien ansia la transformación social, económica y política del país. No hay otra alternativa: o esto, con todo su increíble salvajismo, crueldad e inhumanidad, o una vida de respeto a la persona, de igualdad y libertad. Y todo ciudadano honrado luchara por una causa tan justa, aunque el parto de la sociedad nueva venga envuelto en lágrimas, dolor y sangre.” (Fragmento del libro "Secuestro y Capucha" Salvador Cayetano Carpio).

Nuestra sub seccional sindical fue atendida por el compañero José Gallegos, Secretario General de CONELCA, y posteriormente primer Secretario General de la Federación Sindical Revolucionaria, fundada en 1989, el compañero Gallegos fue un gran dirigente que supo inyectarle a los trabajadores fe y confianza en la organización sindical, como expresión máxima en defensa de sus intereses y el compromiso histórico como vanguardia de la revolución. En 1980 el compañero Gallegos salió del país como delegado oficial del recién formado Comité de Unidad Sindical C.U.S. que realizó una gira por Europa para denunciar a nivel Internacional las graves violaciones a los derechos sindicales, las masacres populares y la constante y sistemática violación a los derechos humanos por parte del régimen y las patronales. A su regreso a El Salvador fue capturado en Guatemala y posteriormente desaparecido por el ejército Guatemalteco, a los 34 años de su secuestro poco o nada se ha dicho de él, pero él vive en el recuerdo y tiene un lugar en la historia sindical y la conciencia de los trabajadores. Fue precisamente el compañero Gallegos y en una reunión que tuvimos en México que me delega la responsabilidad de sustituirlo como representante de la F.S.R. en el C.U.S. que tenía su sede de operaciones en la Ciudad de México, Así mismo se me delega la responsabilidad de organizar toda la estructura orgánica de la representación Internacional de la F.S.R. que sería la responsable de dirigir toda nuestra actividad sindical a nivel Internacional.

Dentro de las FPL quedó estructurado orgánicamente como simpatizante y colaborador y después de unos meses de mantenerme bajo observación para comprobar mi desarrollo político-ideológico y mi práctica, se me delegan algunas tareas de vigilancia sobre movimientos del ejército, patrullas cantonales, serenos y elementos sospechosos de pertenecer a ORDEN, así mismo hacer una descripción detallada de la colonia en donde vivía con sus entradas y salidas e informar sobre objetivos de posibles actividades guerrilleras, casi 6 meses después se me da la orden de asistir a un curso rápido de formación militar y quedo estructurado en una escuadra de la milicia y participo en algunas actividades propagandistas como pintas (que al principio me salían todas torcidas producto del nerviosismo), recuperamiento de armamento ligero como pistolas y uniformes de serenos y montar seguridad en algunas huelgas y marchas.

A nivel sindical se me orienta de hacer trabajo de concientización y vigilancia de los compañeros más avanzados y crear una red de apoyo con el fin de fortalecer el sindicato e incorporarlo al Comité Coordinador de Sindicatos C.C.S.” Jose Guillermo Rivas” e integrarnos a otros sub-seccionales sindicales para fundar legalmente y con personería jurídica la Federación Sindical Revolucionaria, objetivo y meta que logramos en 1979, y nos hicimos miembros del Bloque Popular Revolucionario B.P.R.

La intensa actividad sindical y un fino trabajo interno de reclutamiento de los compañeros más avanzados, nos permitió crear 2 redes clandestinas de trabajadores, lamentablemente alguien nos delató, esto nos trajo consecuencias y soy señalado como subversivo y peligroso, es una pena que los trabajadores sin conciencia de clase se confundan cuando las patronales los compran con pequeños aumentos salariales o les den puestos de supervisores y se dediquen a delatar a sus compañeros olvidándose totalmente de su extracción de clase y su condición de explotados traicionando a su clase y así mismo. Soy despedido y paso a formar parte de las famosas listas negras por lo que se me hizo imposible incorporarme nuevamente a la producción.

Con la fundación del Bloque Popular Revolucionario se logra incorporar a las grandes masas a la vida política y es la culminación de una estrategia revolucionaria político-militar que el compañero Marcial veía como una forma de incorporar al pueblo a la lucha revolucionaria, se requería de una estrategia integral, en la cual se combinaran todos los elementos en una lucha integral de una manera dialéctica partiendo de lo simple a lo complejo y en la cual la lucha de clases viene hacer el motor de desarrollo en la estrategia de guerra popular prolongada.

En 1979 y 1980 el país se convierte en un volcán a punto de estallar, la guerrilla tiene un desarrollo impresionante y la incorporación del pueblo es masiva, las luchas populares llegan a su máximo nivel de combatividad con marchas gigantescas, huelgas, tomas pacificas de iglesias y embajadas, el enemigo esta desorientado y la represión sangrienta se  recrudece con masacres al pueblo y asesinatos colectivos y selectivos de los mejores hijos del pueblo, dirigentes populares y sacerdotes católicos, llegando al extremo del vil y cobarde asesinato de nuestro pastor y guía espiritual Monseñor Oscar A. Romero. Este repudiable hecho sangriento es condenado por el pueblo y se vuelca a protestar con una gigantesca manifestación que también es masacrada, Las vías de solución pacífica al conflicto están totalmente cerradas, se conforma la Dirección Revolucionaria Unificada Político-Militar D.R.U. y posteriormente El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional- FMLN y El Frente Democrático Revolucionario el aparato político militar del pueblo está unido. Las estructuras Políticas, Económicas, Sociales y  Militares entran en una profunda crisis   y las condiciones objetivas y subjetivas para la insurrección popular están dadas. Aunque la unidad no ha llegado a sus máximos niveles de consolidación, especialmente en la parte Ideológica y estructural más sin embargo hay buenos niveles de coordinación y  unidad de acción, esto permite acelerar el proceso unitario para lanzar la insurrección final que lamentablemente no logra el objetivo de la toma del poder aunque se adquiere una gran experiencia combativa y se cambia la estrategia de lucha de insurrección final a insurrección general. Las FPL hizo un análisis bastante objetivo y realista de esta experiencia y trazó nuevos lineamientos dentro de su estrategia de lucha prolongada como el medio más efectivo de incorporar al pueblo a la guerra y fortalecer el Ejército Popular de Liberación y ampliar las zonas de control, la G.P.P. es la estrategia de lucha correcta hacia la toma del poder.

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