"En estos días que conmemoramos otro año más de la muerte de Apolinario (Polín) Serrano y sus acompañantes, dispuse darle una manita de gato a "Homenaje a William Conejo" ya que en éste documento hago algunos señalamientos; como también una propuesta sobre Polín y otros compas; así como la obligación de algunas organizaciones populares y del estado salvadoreño."

La odisea por exhumar y regresar a su familia, los restos de un excombatiente caído en combate hace 25 años.

"William Conejo" José Dimas SerranoSan Salvador, Mayo 2014. - Hace un par de meses ayudamos a traer paz al corazón de una madre, que por casi 25 años, no supo con exactitud dónde estaban los restos de su hijo William. Estos quedaron  sepultados en el volcán de San Salvador, entre cafetales y barrancos en los meses previos a la ofensiva "Hasta el Tope y Punto". La tarea de encontrarlo no fue fácil; pues aunque varios compañeros conocían el área, había que saber el lugar exacto donde fue depositado el cuerpo y en esa misión solo participaron dos guerrilleros.

Desde hace varios años un grupo de compañeros, entre ellos uno de los que lo enterró (Saúl), visitaban el área tratando de ubicar el lugar preciso donde fue enterrado; pero no fue fácil debido a que la vegetación y topografía del lugar han cambiado con el paso del tiempo. Lo anterior no desmoralizó al grupo y mantuvieron esperanzas que un día lo encontrarían.

Saúl, desde hace muchos años vive en la fría Escandinavia y cuando venía a El Salvador acostumbraba visitar el lugar donde sepultó con el chele Fredy a su ex- jefe y amigo William "Conejo". Siempre le acompañaron Mario "Merlin",  Amílcar  "Cabito"  y otros "compas".
Recientemente Oscar o "zarco Samuel", nos invitó a un grupo de ex-combatientes a su casa a un convivio preparado por él y cuñadas (Elenita y Reina.) Fue allí cuando fijamos la fecha para ir de nuevo a buscar al "Conejo".

"William Conejo" José Dimas Serrano

El primer día fuimos: Saúl, un hermano de William (Francisco Vidal con su hijo Dimas) y Mario "Merlin" quien facilitó el vehículo.

Al llegar al lugar hicimos varios agujeros en el suelo; pero no tuvimos suerte. Se hizo muy tarde y convencidos que ese día no encontraríamos los restos, pensamos en hacer el recorrido que Saúl y Fredy hicieron un día de Mayo de 1989 con el cuerpo de William sobre sus espaldas. La idea era ayudar a Saúl a recordar algún detalle que pudiera ser clave. El conoce el terreno mejor que muchos; pues allí estuvo destacado durante casi cinco años.

Comenzamos a caminar, Saúl usando gestos y apuntando con su dedo índice empezó a narrar: "Este lugar lo usábamos para comunicarnos con Chalatenango y El Paisnal, nuestro campamento era móvil desde Suchinango a Colon y Santa Tecla. Los del ERP y PC desde Callejón San Carlos hacia Mariona y San Ramón. Los de la RN solo estaban acá los del mando y permanecían junto a nosotros; pues sus comandos los tenían en San Salvador. El día en que murió William aquí teníamos una emboscada anti-aérea a raíz que un soldado cayó en una mina. Pensamos que vendría al menos un helicóptero a recogerle. Ahí emplazamos una ametralladora, más allá estaba la propia emboscada. Esto es el límite de la finca Bolívar controlada por nosotros y ahí el casco de la finca Las Golondrinas controlada por el ejército gubernamental. La espera por los helicópteros se hizo larga, por eso William decidió hacer una sopa; mientras dejó agua cocinando, fue a buscar unas hojas y tomates silvestres a un zanjón. Allí encontró la patrulla que lo aniquiló, al oír los disparos bajamos con el Chele Fredy a averiguar lo que pasaba y al verlo nos quedamos sin respiración, pendientes de cualquier señal enemiga. Al cabo de un rato de completo silencio, uno cargó el cuerpo y el otro hizo seguridad para luego turnarnos hasta llegar allá donde lo enterramos, haciendo el hoyo a puro cuchillo... El lugar exacto donde encontramos el cuerpo es aquí."

Francisco Vidal (hermano de William) en una muestra de amor y respeto cortó unas flores de los alrededores y las depositó sobre el sitio señalado por Saúl. La distancia de allí hasta donde lo enterraron es de unos 500 metros por lo serpenteado del camino.

Nos retiramos de aquel lugar casi de noche y con la preocupación que a Saúl le quedaban pocos días para marcharse de El salvador. Decidimos llamar al chele Fredy, quien amablemente se ofreció venir desde un rincón de Chalatenango para unirse a próxima búsqueda; pero no había tiempo de esperarle, por tal motivo le pedimos dijera detalles que debíamos tomar en cuenta.

Seguros que con la información anterior encontraríamos los restos de William, regresamos al lugar el siguiente día, uniéndose al grupo Sara Martínez "Eva María", El Cabo y uno de sus hijos. Al llegar al área buscamos los dos árboles de Izote y una piedra grande al lado; como a diez metros de la quebradita (pistas dadas por Fredy.) Vimos varias parras o árboles de Izote; pero ninguno cerca del otro, por lo que decidimos dividirnos en el terreno y excavar al rededor de los Izotes que estuvieran cerca de una piedra. Saúl trataba de recordar al detalle el lugar y comenzó a trabajar junto a Mario "Merlin". Después de hacer unos 3 ó 4 hoyos gritaron con júbilo:  "Parece que aquí está, lo encontramos." Corrimos hacia ellos y nos agolpamos alrededor del agujero, donde se veía una punta de camisa militar a la altura de la pelvis, que al levantarla vimos la prenda íntima, luego rascamos sobre los pies y encontramos una bota deteriorada que dejaba ver parte de una media o calcetín, donde se dibujaban los huesos de un pié. Las prendas que veíamos las conocíamos muy bien; pues eran las que usábamos en aquella época. ¡Es él! Exclamamos todos. Un emocionado Francisco le habló a su hermano: "William, después de tantos años te encontramos hermanito. Pronto te llevaremos a casa, donde mamá Chinda y familia, nunca más estarás solo"... Guardamos silencio y a más de uno se nos rodaron las lagrimas; pues William para muchos era nuestro hermano. Cubrimos de nuevo los agujeros con tierra, luego colocamos hojas y ramas secas para evitar que algún animal dañara los restos.

Parte del equipo que particpó en el desentierro de los restos de "William Conejo".

Partimos a la Fiscalía de Santa Tecla, donde nos dijeron que consideraban que el proceso sería corto; pues en este caso no había crimen que perseguir. Que ellos coordinarían con Medicina legal y la PNC, para en un día hacer exhumación, reconocimiento y de ser posible entrega de los restos a la familia. El hermano del Conejo quedó en contacto con los fiscales. Salimos de allí con mucha alegría y empezamos a llamar a otros compañeros para decirles que habíamos encontrado los restos de William. Todos muy contentos y algunos expresaron su deseo de ir a exhumación entre ellos: Ramón Torres, Ramón "suizo" y la Viceministra de Gobernación María "Chichilco" quien dijo: "Chinos (en chalateco significa niños o adolescentes) yo quiero ir a ese volado; pero como estoy viejita quizá de estorbo serviré." -No se preocupe madrecita si usted quiere ir, Yo la llevo en el lomo si no puede caminar. Respondió Francisco.
De la fiscalía avisaron que la exhumación se efectuaría el 19 de Febrero, punto de reunión POLITUR de San Juan los Planes, hora 9:00 am, de allí partiríamos todos a donde estaban los restos de William.

Ese día, la mañana avanzaba y como a las 8:30 aparecieron los de Fiscalía con los PNC. Dijeron que los de Medicina Legal llegarían más tarde y que comenzaríamos la exhumación sin ellos. Desenterramos los restos y en sus ropas podían verse algunas perforaciones, donde incluso encontramos un proyectil aparentemente 9mm talvez disparado con una subametralladora a corta distancia. las horas pasaban; pero los de Medicina Legal no aparecían por ningún lado y en todas las llamadas que hacíamos la respuesta era: Están por llegar, van de camino, etc. etc. Aprovechamos el tiempo para echar en bolsas plásticas tierra de la que había estado cubriendo el cuerpo.

 

"William Conejo" José Dimas Serrano

El reloj avanzaba y como a las 2:30pm, la llamada desagradable:  "Dice el jefe que llegaran hasta mañana." Algunos quedamos desconcertados, otros muy enojados y nos preguntábamos entre sí, ¿Qué pasa? qué pasa? -Hay mucha rivalidad de ellos hacia nosotros. Tratan de menospreciar nuestro trabajo y ridiculizarnos. Dijo alguien de los PNC o Fiscales. -Pero la población es la víctima de esas rivalidades infantiles. Dijo alguien de los nuestros.
Tuvimos que llamar por teléfono a compañeros que están al frente de algunas instituciones del Estado y pedir su intervención. Gracias a ellos, en cuestión de una hora teníamos junto a nosotros a los forenses de Medicina Legal y más Fiscales, quienes nos explicaron que los restos no los entregarían ese día.

Que en este caso habían dos procesos:

  1. Estudio de ADN. Sería largo debido a que en El Salvador, los equipos que hay solo pueden estudiar restos que tengan menos de ocho años y estos con más de 20 años serian enviados a Argentina.
  2. Presentar pruebas circunstanciales y/o testimoniales que aseguraran que era su familiar. Acordaron éste último; pues se contaba con los testigos de su muerte y actores de entierro, como también allí presentes excombatientes que conocíamos facciones físicas y costumbres de William. Sabíamos de sus coronas dentales y ahí las tenía intactas, camisa mangas enrolladas arriba de los codos, pantalones remangados a la altura de sus botas. Tal como lo enterraron y como aparece en una fotografía que circula en internet; pero aún así había que esperar entre 10 a 15 días; pues en la morgue había varios cuerpos para estudiar y darles trámite.

Los restos de William fueron entregados y trasladados a San José Las Flores, Chalatenango  el 7 de Marzo para velarlos el mismo día y enterrarlos el siguiente; pues el 9 de Marzo era la segunda ronda de las Elecciones Presidenciales 2014 y muchos compañeros, incluyendo familiares de William, tenían su tiempo comprometido en el proceso electoral.

El acto de vela y entierro del "Conejo" pudo ser mejor; pero la situación política que vivía el país no lo permitió.

Todos sentíamos una mezcla de dolor y felicidad, incluyendo su madre, quien no paraba de dar las gracias y en algunas ocasiones bromeaba diciendo: "Siempre tuve la esperanza que mi Conejito algún día saltara de donde estaba y viniera a casa; pero no pudo, ustedes me lo trajeron. Muchas gracias."

A petición de "mamá Chinda", los restos de William fueron velados dentro de su casa; pues argumentó que su hijo había pasado muchos años afuera.
Un modesto altar con flores naturales; como otras hechas por su madre y familiares adornaban el féretro sellado al público. En las paredes colgaban más flores, otra foto y a un lado el uniforme verde olivo que vistió William al momento de su muerte.

"Por Radio Maya Visión escuchamos la invitación", dijeron algunos al llegar. Vinieron de Mapilapa, San Pablo Tacachico donde hay una comunidad de excombatientes que tiene el nombre de William (Dimas Serrano), otros de San Miguel con una hermosa pancarta, también de San Salvador, Arcatao, Nueva Trinidad y de varios lugares más. Todos a solidarizarse con la familia y a mostrar respeto por un histórico y querido compañero.

Al no poder alojarnos todos dentro de la vivienda, se hizo un acto en el patio delantero de la casa, donde varios compañeros y compañeras comenzando por el ex comandante Douglas Santamaría, seguido por la Presidenta de la Comunidad Dimas Serrano, tomamos la palabra para recordar aquel campesino que se incorporó a la lucha siendo un adolescente y sin terminar sus estudios de primaria y sin escuela militar (formal), se convirtió en uno de los oficiales más queridos y respetados del ejército guerrillero, alcanzando el grado de Capitán.

Alguien dijo: "Cuando la situación en un combate se tornaba difícil y había que topar era normal que William pasara adelante de su tropa y muchas veces era el primero en tirarse al asalto, nunca abusó de nadie y aunque era jefe daba el ejemplo de servir a los demás; como ese día en que lo mataron."

Otro compañero recordó las veces en que William estuvo a punto de morir: "Lo más cerca a esto fue en Nueva Trinidad, Chalatenango donde le dieron un tiro en el pecho que le pasó a milímetros del corazón y perforó un pulmón. Lo salvó la intervención oportuna y profesional de Pedrito (sanitario), quien era un ex soldado de Sonsonate a quien encontramos moribundo herido también de un pulmón y abandonado por sus compañeros después de fuertes combates en El Jícaro. Pedrito al curarse decidió quedarse con nosotros y aprender enfermería para servir de igual manera como lo habíamos hecho con él."
Otra vez que el Conejo estuvo en riesgo, fue en el primer asalto a comandancia de la GN en Tejutla. Cuando pensamos que todo estaba controlado apareció un guardia de un cuarto saltando en zigzag como "sapo" y rafagueando a William. Este se barrió en el piso y en el intercambio de fuego, el GN murió; pero éste hirió al Conejo de una pierna, la cual se le infectó y estuvo en riesgo por varias semanas.

Después de escuchar al Chele Fredy, Héctor Martínez y a muchos más sus experiencias junto a aquel héroe, se proyectaron fotografías de la búsqueda y exhumación en el volcán de San Salvador. Luego hicimos una tertulia entre viejitos y otros no tan viejitos como: Ramón "suizo", Jacinto, Marcela, Douglas- Douglitas (hijo del fundador de la Unión de Trabajadores del Campo UTC, Justo Mejía), Patita con su retoño Juancito y otros más. Viajamos en el tiempo a nuestros momentos de gloria y dolor en aquella lucha.

El siguiente día por la mañana nos reunimos en la iglesia de Las Flores, donde el párroco del lugar ofició un responso por el alma de William. Luego mujeres y hombres cargamos sus restos; hasta donde hoy descansan junto a los de su padre.

William ConejoEstoy consciente que con lo anterior solo hemos aliviado el dolor de una familia; pero que todavía hay muchas otras que siguen esperando la aparición de sus seres queridos o al menos saber donde están sus restos.

Tenemos héroes y heroínas que sabemos donde están; pero sus tumbas parecen estar en el olvido. Cito dos ejemplos: El lugar donde está Polín Serrano con sus tres acompañantes en el Cementerio "De Los Ilustres" San Salvador, luce muy deteriorado; también la tumba de Germán Serrano en las Flores Chalatenango. Hasta hace unos meses daba pena. Gracias a un grupo de compas que hicieron "la cabuda" hoy luce mejor. Otra tarea que todos debemos hacer como propia, es La recuperación o al menos la documentación de los restos de compañeros y compañeras que siguen enterrados en los montes, y otros lugares. Aprovecho para sugerir que alguien en el nuevo gobierno, tome en sus brazos y contra su pecho esta noble causa.

Es de justicia y deber el financiamiento por parte del Estado a proyectos de MEMORIA HISTORICA, como también el reconocimiento de HEROES NACIONALES a líderes de izquierda. Por lo menos a Farabundo Martí, Roque Dalton y Apolinario Serrano deben darles ese honor. Estoy seguro que usted amigo lector, puede hacer una lista de nombres también; pero yo por hoy, me conformaría con uno solo de ellos. Puede ser de su lista o la mía, es igual.


                    ¡HONREMOS  A NUESTROS MARTIRES, HEROES Y HEROINAS!

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