Esta se dio en el transcurso de una operación militar enemiga, la más numerosa e importante del año 1981. Comenzó a finales de Septiembre con un masivo movimiento de tropa por helicóptero a Ojos de Agua; también por tierra a Llano Grande y La Laguna (pueblo), en total unos 6,000 militares contra unos 350 guerrilleros armados en toda la subzona 2, de la cual La Montañona formaba parte y donde no alcanzábamos las 230 armas, fue el objetivo principal de la fuerzas del gobierno. Allí estaba la Comandancia General de las FPL incluyendo al máximo líder (Marcial), Estado Mayor del Frente Norte, hospital estratégico, Dirección Zonal del partido (DZ), algunos equipos de la naciente Radio Farabundo Martí, algunos talleres donde trabajaba Odir, Jacinto, Camilo con su hijo, etc.

La tropa enemiga apenas tocó tierra en Ojos de Agua comenzó a desplegarse y a buscar fuerzas guerrilleras entre el rio Sumpul y la calle para ese municipio; también se tomaron los campamentos de Laguna Seca y El Gallinero. Luego algunas unidades escalaron La Montañona; mientras otras montaban cerco y emboscadas por donde pensaron que los guerrilleros nos retiraríamos. El alto mando de la FAES estaba seguro que en ésa ocasión terminarían con nosotros. La primera fase "Yunque y Martillo", la desarrollaron sin mayores inconvenientes; pues nos sorprendieron. Pensamos que los ataques empezarían un día después del desembarco aéreo... La segunda táctica "Embolo y Pistón", no la completaron porque la desbaratamos.

Nosotros de inmediato comenzamos a ejecutar el Plan de Defensa y Combate del lugar. Las Fuerzas Especiales Selectas (FES) al mando de Felipito (Manuel Cornejo) junto al pelotón de Unidades de Vanguardia (UV) dirigido por Nico, fueron a reforzar seguridad de nuestra jefatura y defender la zona en dirección a Ojos de Agua. Otro pelotón UV al mando de William (Conejo) a maniobrar en dirección al Carrizal, el pelotón UV del chele Samuel (Oscar Galindo) lo dividieron en dos, una parte al mando de Joaquín a maniobrar entre Vainilla - La Laguna y la otra parte, al mando de Samuel a tomarse El Volcancillo; pero estos fueron repelidos por los soldados quienes ya se habían posesionado del lugar... Ante tal situación, la jefatura decidió abandonar La Montañona... La primer orden que dieron, fue que Netón sacara a Marcial del área de peligro a un lugar seguro, para lo cual reforzaron su seguridad con el pelotón UV de Nico. La segunda orden fue que Luciano (EM) y Raulón- Elías (DZ), dirigieran traslado del hospital, para lo cual enviaron todo el personal de abastecimientos del Estado Mayor (EM) con sus caballos, como también parte de su seguridad y las escuadras de Joaquín (pelotón 2 UV). Las FES quedaron reforzando seguridad del mando.

A Felipón (Vidal Recinos) jefe de la guerrilla local de la subzona, le dieron la orden junto a Samuel brindar seguridad a la población civil y sacarla del área. Esta población llegó a La Montañona huyendo de los soldados; pero no pudieron evacuarla en los dos días siguientes. Oscarón, quien murió cinco meses después junto a periodistas holandeses (en 1982) le tocó dirigir la tropa del Jícaro y a mí los de La Montañita. Ramón Torres hasta ese día fue mi jefe; pues tuvo que salir a la carrera para San Salvador junto a su esposa y pequeña hija, para luego viajar al extranjero a recibir un curso militar.

A tres días de haber comenzado la operación militar, los del gobierno tomaron La Montañona. William (Conejo) con sus unidad quedó aislado, en una situación muy comprometida... Oscarón me transmitió la orden de desalojar nuestras posiciones y partir rumbo a Los Naranjos. ¡Qué gran huevo! Avisarle a la gente que nuestros enemigos habían tomado La Montañona (Donde estaba la crema y nata de las FPL). Coordinamos con Moisés (jefe de las FAL) para que ellos fueran a poner seguridad entre Llano Grande y El Cicahuite; mientras yo con los míos conteníamos a la FAES en La Montañita. Oscarón junto a jefes de milicias y masas organizaron la evacuación de todos los civiles de los caseríos desde Los Ramírez hasta El Potrero.

Al caer la noche nos juntamos todos en el "portillo" entre El Potrero y Los Naranjos. El jefe de milicias nos comentó: "No sé cuantos murieron ni quienes fueron; pero entre Cicahuite y El potrero cayó una granada de obús o mortero 120 sobre la columna de gente, yo solo pude ver un hoyo en la tierra, rastros de sangre y pedazos de ropa que colgaban de algunas ramas de árboles. Corran, corran, nadie se detenga, les dije"... Nosotros sin tener repuesta, le pedimos que siguieran caminando, que de ser posible esa misma noche cruzaran la calle entre Las Vueltas a Ojos de Agua y que luego siguieran rumbo al Conacaste.

Nosotros permanecimos allí esperando a todos los que tuvieran problemas para caminar y orientarles a que siguieran la huella o rastros de quienes iban adelante. Teníamos entendido que la ruta estaba libre; pues fue la misma que varios de La Montañona habían utilizado recientemente para salir del peligro... Explorando el terreno en Los Naranjos, nos encontramos con Felipón quien dijo que la situación estaba difícil para salir; pues los enemigos tenían cercada la zona, que habían francotiradores y emboscadas, lo que les impidió a ellos salir. Incluso no estaba seguro si la jefatura y sus acompañantes lo habían logrado; pues había escuchado varios enfrentamientos con ellos.

Al día siguiente como a la una de la tarde escuchamos un fuego nutrido de fusilería, pistolas, granadas de morteros 81 y 60 mms. gritos, llorar de niños y el ruido parecido a los enjambres de abejas. Provenía del zanjón de una quebrada... Se trataba de nuestra gente civil que no pudieron salir del peligro. ¡Los matan! Dijimos y sin pensar corrimos donde ellos. En el camino vimos los cuerpos de algunos soldados tirados sobre el piso. Era desconcertante, la gente corría sin rumbo y por todos lados tratando de protegerse.

Con gran esfuerzo nos sobrepusimos a la ventaja numérica y poder de fuego enemigo. Peleamos unas tres horas para sacar a toda la gente de allí hacia un cafetal, donde vino la desesperación y locura momentánea de algunos compas. por ejemplo, Oscarón preguntó a Felipón -¿Has visto a Felipón? Felipón mismo le contesta -él ya ha de haber pasado Las Flores. Otros campesinos se machetearon porque uno dijo ser de ORDEN y el otro de UTC... Después de eso, Oscarón abrazó a su esposa... Decidimos no perturbarle. Luego nos reunimos con jefes de milicias y masas para planificar la rotura del cerco y retirada al siguiente día. Optamos por la táctica de "Cuña Invertida". Moisés (FAL) con su unidad atacaría por el lado derecho y yo con la mía el izquierdo, Felipón con otra unidad iría al centro para empujar hacia adelante y convertir la cuña invertida en normal; pues de esa manera facilitaríamos que los civiles salieran del cerco. Joaquincito (Edmundo Laínez) iría con su unidad en medio de todos ellos para estimularles a correr, Goyo de Los Calles al final asegurando que nadie se quedara y cubriendo retaguardia.

El jefe de las FAL decidió regalarnos la mitad de la munición que andaban en unos caballos y el resto la escondieron (secreto que hasta hoy cuento y espero no causarle problemas). Al caer la noche, cruzamos el rio Tamulasco para estar cerca de la calle por El Amatillo. Allí, ayudando a subir un barranco a viejitos, mujeres y niños en la obscuridad de repente estreche unas manos suaves y peludas, luego una huesuda y suave ¿quién es usted? pregunte -Douglas del Estado Mayor. -¿vos quien sos?- Lencho de la Montañita, respondí. ¡Heeey aquí está Lencho de La Montañita! A nosotros nos dijeron que te habían matado, que te estabas bañando en el pozo y que hasta el fusil te quitaron -Pajas el que estaba a la par mía cuando se rompió el fuego corrió a dar el chisme y hasta su fusil me dejó. Luego de esa corta plática ellos se marcharon... Según que a subirse a un árbol por más de dos horas. Cuando todos arriba del árbol se dieron cuenta que nadie ordeno subir; bajaron muertos de risa y diciendo que era parte de la locura que les había dado por tener al menos tres días sin comer y dormir. Nosotros seguimos ayudando a subir gente en el barranco a quienes les recomendamos acomodarse y descansar un rato; pues antes del amanecer había que levantarse. Cuando estábamos allí, llegaron más compañeros perdidos: del hospital, logística, talleres e incluso Samuel (Oscar Galindo) con parte de su pelotón UV, quien me preguntó ¿Que hacen aquí?- Descansando un rato, respondí. -Vos quizá ni idea tenes del gran huevo que estamos metidos, despierta a toda la gente y que comiencen a caminar ya. Aquí se hace día, los van hacer mierda con la aviación y artillería. Nosotros para San Vicente vamos -No jodas, quédense ayudarnos a sacar esta gente y después ustedes se van. Es el ultimo cerco que vamos a romper... Aceptó y se quedó.

La Guindona Chalatenango 1981

Antes de amanecer todos los que teníamos responsabilidad comenzamos a ultimar detalles y a poner manos a la obra... El jefe de las FAL al mando de unos 40 hombres y mujeres, me preguntó ¿Con cuántos hombres contás? -Diecisiete del pelotón de Samuel, contesté -Llévate diez de los míos. Al ver eso, unos combatientes desarmados de las FPL (seis en total) se unieron voluntariamente a mi grupo, incluyendo a Elsy sanitaria de las FES. Al tener el control de los 33 compañeros comenzamos a escalar el cerro La Burrera. Envié adelante a Ana María- Filomena con un M79, después nos incorporamos todos. En el camino reorganicé la tropa y cuando llegamos a la cúspide del cerro nos encontramos con una sorpresa. Debíamos cruzar una planicie sin vegetación que estaba controlada desde una altura vecina por Policías de Hacienda PH y paracaidistas. Tomé la determinación de salir solo a la intemperie y agitando una rama para llamar su atención, con gritos y señas les explique que varios cruzaríamos por ese lugar. Ellos respondieron que continuáramos. Cruzamos rápido y luego saltamos un cerco de piedras, sorprendiendo por detrás a los soldados que estaban en el cerco- emboscada. Al abrir fuego sobre ellos, huyeron rumbo al Zapotal y lugares aledaños.

En ese momento aparecieron dos helicópteros repletos de tropa (sin saber lo que pasaba) comenzaron a descender sobre la planicie sin vegetación, momento que aprovechamos para dispararles a corta distancia. Nadie de los ocupantes respondió el fuego y prefirieron tirarse al piso de las aeronaves. Los dos aparatos se levantaron de nuevo para huir; mientras nosotros seguimos disparando pudimos ver los impactos de bala sobre el fuselaje de los helicópteros. De repente uno de ellos cambió de sonido, estiló abundante humo negro y comenzó a perder altura, pensamos que se estrellaría; pero no sucedió. Las dos naves con dificultad lograron escapar a través de una pronunciada vaguada (hondonada). Nuestros gritos de júbilo se escuchaban por todos lados. Los enemigos que quedaron aislados ante nuestro ataque sorpresa, enmudecieron por completo y no realizaron ni un disparo más.

Desde el cerro pude ver, que Felipón con su unidad guerrillera marchaba adelante y justo detrás de ellos, todos los civiles corriendo y gritando de alegría. Felipón con su fusil levantado al cielo parecía todo un Moisés (de la biblia) liberando a los esclavos de Egipto. Momento en que propuse a Samuel ir por una ametralladora cincuenta y un mortero 81mm de los enemigos con los que hacia un rato habían disparado contra la columna de civiles y los de la FAL. Samuel me responde -¡Dejemos ese pesado hierro, que no ves como andamos de hechos mierda de las patas! Lo que interesa es salir de esto y quien sabe a cuanta gente hay que cargar en el lomo. Samuel no se equivocó a parte de un par de heridos del hospital, en el rompimiento del cerco tuvimos un muerto y algunos heridos (todos de las FAL) incluyendo al jefe. De allí partimos la mayoría a Las Aradas -Yurique al naranjal de mi amigo Ventura Chinchilla (asesinado tres años antes por GN de Las Vueltas), para luego trasladarnos a la frontera dentro de Honduras, aprovechando que no había presencia de ejército hondureño. El Conejo William llegó con su pelotón UV a instalarse sin previo conocimiento a la casa del Jefe de "La Descalza" (Patrulla Civil), quien ante inesperada visita, les atendió de maravillas y de una vez ordenó que nadie fuera a informar a Guarita Lempira lo que pasaba, por temor a que el ejército hondureño bombardeara sus casas.

En esta oportunidad, creo que evitamos que la Fuerza Armada salvadoreña cometiera la peor masacre de civiles en toda la guerra; pues para Honduras trasladamos a más de 2,700 personas y al Conacaste enviamos a más de 300... Hoy estaríamos lamentando esa masacre y quizá al igual que todas; también estaría impune.

Nuestra Comandancia General y Estado Mayor (EM) fueron los que más encontronazos y emboscadas enemigas sufrieron; pues en su afán de salir del peligro, chocaban y chocaban con los soldados. Perdieron varios integrantes de su seguridad y a un miembro del Estado Mayor (Lucas-Blas Martínez); también a Milagro (Teresa Martínez, hermana de Lucas) Jefa del campamento del EM, como también Arturo de las FES (hermano de Martín, testigo de muerte de periodistas holandeses).

Varios integrantes de esas unidades en el fragor de los combates se descoordinaron del grupo y quedaron perdidos, algunos de ellos fueron aniquilados por el enemigo como: Paco (Tomás Martínez) de la DZ con su hermano menor (Pablo Martínez), Horacio (chileno) acribillado al tratar de escapar, otros como: Juan Dalton, Frank (FES) Neto (médico), Marta esposa de Raulón con sus dos niños fueron hechos prisioneros.

Al final de la operación militar y cuando todos o casi todos, habíamos salido del peligro nuestra jefatura se trasladó al área de Los Ranchos para descansar y estar más seguros; pero también allá fueron bombardeados de nuevo por la aviación. Neto-Netillo (DZ) esposo de Roselia, fue alcanzado por una esquirla de bomba que prácticamente le amputó un brazo, el cual solo colgaba de la piel; por lo que Benito Vivar (Luis Barahona) doctor nuestro y uno de los fundadores de las FPL procedió a cortar y darle tratamiento. Los golpes que sufrió nuestra dirigencia en ésa ocasión, fueron muy duros.

Varios de nuestros compañeros perdidos aparecieron con el paso de los días, ejemplo: Raulón (máximo responsable de la Dirección Zonal del partido DZ), Luciano del EM, Rubenia (Sandra Villatoro de comunicaciones del EM), Elvira con Pastorcito de cocinas del EM, Marcial (máximo líder), Netón ( jefe de operaciones UV y FES), Nico Jefe del pelotón de UV apareció después de una semana de terminada la operación militar.

Hay quienes que hasta este momento siguen desaparecidos como Roquito Dalton, Sebastián (DZ) con su esposa e hija, algunos combatientes como el esposo de Mercedes de tienda comunal de Nueva Trinidad, etc,etc. Nunca se ha encontrado ni si quiera parte del cuerpo de uno de ellos.

Según Jacinto (Julio Molina) el cerco lo rompimos el cinco de Octubre. Yo, recuerdo claramente que las tropas del gobierno comenzaron a ser evacuadas el día ocho de Octubre por la mañana, usando helicópteros para trasladar a los soldados más lastimados de los pies o enfermos. El resto tubo que caminar hasta Chalatenango. La madre naturaleza nos regaló más de cuatro días consecutivos de intensos aguaceros. Caminos y laderas se convirtieron en pequeños ríos. Luego de eso muchos deseamos nunca más en la vida darnos un baño. Las botas y pies de soldados y guerrilleros quedaron destruidos por la humedad y constante movimiento.

Esa "Guinda" nos ayudó a conocernos mejor. La arrogancia de algunos compañeros quedó hecha añicos. Tuvimos que aceptar que la bestia (nuestros enemigos) no estaban moribundos y si no cambiábamos de mentalidad y actitud estaríamos perdidos. Todos éramos inexpertos o con escasa preparación militar. Los comandantes guerrilleros eran maestros de campo, estudiantes universitarios, algún cura o seminarista, un par de obreros. Los mandos medios, algunos del MERS, obreros y campesinos. La tropa, más del 90/100 campesinos.

Después de una semana de finalizada aquella operación militar, todos los que cruzaron a Honduras regresaron a sus comunidades a seguir su rutina. Nuestra jefatura, Dirección Zonal del partido y otras unidades nos instalamos en La Laguna Seca y lugares cercanos.

Luego de eso continuamos con una reestructuración a todos los niveles.

  • Marcial (Salvador Cayetano) a quien se le rescató de un zanjón cargándole en hombros y después en lomo de un caballo, tubo que entender que a sus 63 años de edad, el frente de guerra no era el mejor lugar para él, por lo que aceptó salir rumbo a Nicaragua atraves de Honduras.
  • Salvador Guerra (Atilio Montalvo) era el segundo después de Marcial por tal motivo quedó como jefe de todos nosotros.
  • Douglas Santamaría (Eduardo Linares) fue enviado de jefe al Frente Paracentral, Netón fue removido a dirigir la Sub Zona 2 (puesto dejado por Ramón Torres), Felipón fue enviado a sustituir a Lucas a subzona 3.

En esos días llegó Joel (médico chileno) al hospital para ayudar a imprimir nueva mística y modalidades; también llegó el "Negro Hugo" (argentino) a instruir las UV, quien en la práctica se convirtió en jefe del destacamento #1.

En esta ocasión nacieron las Unidades de Vanguardia Zonal (UVZ) dirigidas por Germán Serrano, Exploración, Zapadores. Comunicaciones se dividió en radistas al mando de Lety (Silvia Matos), intersección con Ramiro (chileno) a la cabeza e información; pero lo más importante fue que se cambió la vieja táctica de "Resistirnos Desarrollarnos y Avanzar" con modalidad de asedio, cerco y sitio por la de "Avanzar, Aniquilar y Requisar" en la que desarrollamos la técnica de "Golpe de Mano" para objetivos fijos y diferentes tipos de ataques y minados para objetivos en movimiento, con la idea de obligar a nuestros enemigos avanzar de la manera que a nosotros nos convenía; también desarrollamos las emboscadas de "Candado con unidades de Maniobra", etc,etc.

Después de superada la prueba y unas semanas de arduo entreno, Samuel (Oscar Galindo) con su pelotón #2 del destacamento #1, fuimos asignados a preparar el ataque a los enemigos de San Fernando, el cual fue todo un éxito, pues recuperamos todas las armas sin tener ni si quiera un rasguño. De allí en adelante; nunca estuvimos en desventaja como en aquel Octubre del 81 y a partir de allí varias veces pusimos en jaque a nuestros enemigos.

Vale mencionar que mientras se desarrollaba "La Guindona de Octubre del 81", los compañeros de la sudzona1 del frente norte, atacaron un puesto de soldados en área de Arcatao arrebatando una ametralladora M60 y unos fusiles; pero el golpe más grande lo dieron los compañeros del Frente Paracentral, quienes atacaron los Guardias Nacionales que custodiaban el Puente de Oro causándoles muchas bajas y poniendo en desbandada al resto de la tropa. Acto seguido los compañeros derribaron el puente. Este ataque y la ofensiva de Enero, fueron reconocidos por el mismo gobierno y los militares salvadoreños como los golpes más grandes que la guerrilla les dio en 1981.

Por un tiempo, mantuvimos que en "La Guindona de Octubre del 81" participaron soldados guatemaltecos; pero después supimos que fueron los soldados de Cabañas dirigidos por el Coronel Sigfrido Ochoa Pérez los que vestían uniformes de Kaibiles. Que gracias a su buena relación con militares chapines éstos le regalaron los uniformes. Versión que nadie mejor que él (Ocho Pérez) puede aclarar a favor de la historia salvadoreña, evitando que cuando nosotros ya no existamos, otros vengan a decir cualquier cosa.
FIN.

Mauricio Tejada (Lencho) | San Salvador, Junio de 2015

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