Cuando leí tu última carta el 12 de abril de 1983,
La califiqué como una profecía que tú escribiste,
En ese nefasto día.

Las nubes negras que visteis venir sobre las F.P.L.
Fueron ciertas,
Y como tú ya nos estabas, porque con tu martirio,
Dejaste a tu rebaño solo y huérfano,
Más de 1200 hermanos y hermanas de las F.P.L.
Fueron asesinados de la forma más cobarde y cruel.

Unos hermanos fueron capturados, torturados, calumniados,
Las hermanas fueron violadas salvajemente, burladas, humilladas.

A los capturados se les torturó en las cárceles llamadas Tatús,
Allí murieron de hambre, frio y sed.
A los asesinados se les mató a garrotazos y escupidas, a otros se les ponían emboscadas, simulando enfrentamientos.

También hubieron compañeros asesinados en el extranjero,
Las metas de los oportunistas, revisionistas y gangueros,
Fue, acabar con la verdadera guerrilla proletaria,
Porque era formada por campesinos, campesinas aguerridas,
Y también por obreros y obreras combativas,
Cuando liquidaron la moral de los sobrevivientes,
Y físicamente a los aguerridos y valientes,
Establecieron un proceso de dialogo-negociación,
Con los enemigos del pueblo al que decían defender,
El imperialismo y la oligarquía fueron sus mejores aliados,
Y así, el pueblo sufre el desencanto de impulsar,
La lucha popular prolongada,
Cambiaron tu proyecto del gobierno democrático revolucionario,
Por el de un gobierno de amplia participación,
Allí cupieron, traidores, tiranos y amigos de los negociadores,
En octubre de 1984, se realiza la primera pantomima de dialogo,
En el pueblito de la Palma, Chalatenango,
Esa cadena de farsas siguió su curso en Ayagualo, en la nunciatura,
Después en Venezuela, Costa Rica y México,
Pusieron como arras en sus ambiciones de poder,
La sangre sagrada de nuestros mártires y martiresas,
De nuestros héroes y heroínas, que en 1970,
Habían comenzado la sagrada lucha popular revolucionaria.

Fíjate que el 16 de enero de 1992, en México,
Cuando se firmaron los “Acuerdos de Paz”
Los que se denominaron comandantes guerreros,
Todos vestían sacos y corbatas, trajes de casimir ocho ocho
Con las manos perfumadas y con las caras maquilladas,
Su triunfo apenas comenzaba, y el pueblo caía en el abandono,
Era la danza de los millones, el cinismo, la mentira y la ambición,
La algarabía fue grande, y en poco tiempo,
Los vende patria se convirtieron en terratenientes, en nuevos ricos,
En diputados, en empresarios y en personajes de la alcurnia,
Sabiendo que los hijos e hijas del pueblo que cayeron,
Jamás derramaron su sangre, para que esos caínes,
Se dieron besos, abrazos y apretones de manos,
Con aquellos que los encarcelaron y los torturaron.

Y hasta los asesinaron en las mazmorras de la tiranía militar.

Después del 16 de enero, comienza la piñata,
Se recogen puestos públicos, dinero de fantasmas ONG’S,
Empresas prosperas y jugosos salarios en la Asamblea Legislativa
Si vieras ahora a estos traidores, pasearse en el salón azul,
Comiendo en el mismo plato con quienes dicen que eran enemigos,
Mientras los sobrevivientes de las F.P.L.

Quedaron olvidados, ignorados y excluidos,
Y como si eso fuera poco, ahora les piden el voto,
Para seguir manteniendo privilegios y así seguir disfrutando
Las sabrosas mieles del poder, como moscas en desbandada.

Marcial, si tu vieras a los que un día te dijeron camarada
Como se burlan de tus hermanos y hermanas de clase,
Pasean en lujosos carros de último modelo, disfrutan de orgias,
De paseos extravagantes en cualquier país extranjero,
Hablan de establecer el socialismo, mientras viven el capitalismo,
No te parece Marcial que es un gran descaro?

Marcial, quiero decirte que tu muerte nos dejó un vacio,
Pero el pueblo al saber la verdad, lo sabrá llenar,
Un día no muy lejano saldrán nuevos MARCIALISTAS.

Los traidores lloraran su derrota,
Porque ya no podrán engañar a nadie,
Entonces será el llanto y el crujir de dientes,
La patria socialista por la que tu luchaste y moriste,
Se construirá tarde o temprano.

Y las futuras generaciones, te recordaran por lo que fuiste,
Un luchador inquebrantable,
Que nunca los enemigos del pueblo, pudieron doblegarte.

¡COMANDANTE MARCIAL, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Juan Crisóstomo de Zacatecoluca | Martes 22 de noviembre de 2011

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