Recordando a los grandes... muchos de ellos caídos en los meses de octubre.   

LOS COMBATIENTES DE LA S-1

Les retrucaban los huevos y los ovarios. Decían tenerlos grandes y rayados. Solamente aceptaban ordenes de jefes que los tuvieran igual a ellos o más grandes. Por eso los mandos y la dirección del partido marxista leninista de las FPL los consideraban imperfectos, indisciplinados, indomables, y siempre les criticaban estas actitudes, y buscaban motivos para sancionarlos. Pero ellos jamás huían un combate con las tropas enemigas, es más, lo buscaban, lo disfrutaban, no corrían, jamás se ahuevaban. Y es que, los hombres y mujeres de La Beligerante Sección número Uno, S-1 se consideraban machos y hembras bien derechos, salvajes todos. Cada uno de ellos tenía el coraje, el convencimiento y las capacidades técnicas y militares para enfrentarse a 25 enemigos. Los 49 combatientes de la S-1 formaban una unidad inquebrantable, consistente, granítica. Y es que, todos éramos mujeres y hombres montunos, bien derechos: entre nosotros no habían fantasmas.  

Por los vericuetos de la vía láctea debe andar la mayoría de ellos inventando la vida, el café, el Chinchontepeque, el colectivo, el amor, y todo tipo de malabares: El Negro Hugo, Rubén Hermosura, Giovanni El Negro, El Pechudo, Tierra, Edith, Belter, René El Pirringo, Jorge El Explorador, Marcos, Manuel “Nel” El Hombrecito, Sergio Chupón, El Petete, El Chele Vladimir, Los Hermanos Come Dulce [David y Elías Ramírez] Mariano El Subversivito, Pedro [Gregorio “Goyito” González] El Viejito Capachivas, El Bolo, El Macho Juárez, El Padrecito, Amado, Panteonero, Polvillo, Romeo, La Avispa, La Palomita, Felipe… La primera baja de la S-1 ocurrió en febrero de 1980 en un enfrentamiento por el barrio El Calvario de Zacatecoluca. Y siguieron cayendo… en 1981, en 1982, en 1983… y el último de ellos cayó en 1987. Unos cuatro de esta nómina luctuosa sobrevivimos las hojas del otoño y las nieves del invierno en este paraíso terrenal.

Miércoles, 18 de octubre de 2017.

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