Fundadores del Alba  

Conocí a Clarita Elizabeth Ramírez “Eva” y al “Ejote” Alejandro Solano “Chico”, cuando entré a la U en 1972, en los círculos de estudio de marxismo que organizaban las sociedades estudiantiles AGEUS (Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños), y la SES (Sociedad de Estudiantes de Sociología).  

Eva, era una estudiante de Sociología muy dedicada, ordenada, inteligente y guapa; Chico el “Ejote” muy aplicado en los estudios, de critica aguda, excelente sentido del humor y de volada algo liberal en esa época, como muchos de nosotros; todos éramos muy amigos en la U con Felipe Peña “Nacho”.

Andrés Torres “Toño”, lo conocí también en 1972, era instructor de Sociología, muy estudioso, originario de Apaneca, muy disciplinado y con una visión bastante optimista de la vida, era amigo de Bety y desde que lo conocí surgió entre nosotros una muy buena amistad. Él y Virginia Peña “Susana” me ayudaron mucho a entender el materialismo histórico y dialectico en mi época de estudiante.

Ese mismo año, en julio después del cierre de la U por la intervención militar, Nacho y yo pasamos a formar parte de los primeros Comandos Urbanos de las FPL y nos dieron la tarea de crecer y formar grupos de colaboradores llamados Grupos de Apoyo que cumplían las tareas de propaganda, trabajo político y apoyo logístico. Fue allí que Felipe incorporó a Clarita y Alejandro, luego a “la Chinita” Gloria Palacios “Úrsula” y yo por mi parte, incorporé a Andrés.

Con Nacho participamos en muchas operaciones armadas de los comandos armados de las FPL hasta septiembre de 1974 que fue donde iniciamos la discusión sobre la formación del Frente Revolucionario de Masas.

Posteriormente en ese mismo año, cuando hicimos el viraje al trabajo de las organizaciones revolucionarias de masas las FPL, se separó el trabajo militar, del trabajo político de masas, formando la Comisión Militar bajo el mando de Nacho y la Comisión de Masas bajo el mando de Salvador Cayetano Carpio “Marcial”. Eva, Chico y Toño fueron los impulsores del trabajo campesino bajo la dirección de Nacho, y yo pasé a reconstruir el movimiento estudiantil de UR-19 (Universitarios Revolucionarios 19 de julio, fecha de la intervención militar a la UES en 1972), y la AGEUS.

A mediados de 1976 celebramos el Concejo Revolucionario de las FPL con la participación de 15 compañeros que veníamos del trabajo militar y de masas; allí se oficializó la formación de la Comisión Militar y la Comisión de Masas (CONAMAS) y se planteó la tarea de formar el Partido Revolucionario. Se eligió oficialmente al Comando Central, a su primer responsable Marcial y como segunda responsable a Eva.

Desde el núcleo inicial de las FPL, de hecho ya existía un segundo responsable que fue José Dimas Alas “Omar” desde 1970 a 1973, luego después que cae Omar asume como segundo responsable Nacho durante dos años hasta que cayó en agosto de 1975 y fue hasta el Consejo Revolucionario de 1976, que nombramos a Eva como segunda responsable a propuesta de Marcial.

En la naciente CONAMAS estábamos Marcial, Eva, Chico, Toño, Mélida Anaya Montes “Ana María”, Lorena Peña “Rebeca”, Orlando Quinteros “Gerson” y yo. Según lo que recordábamos hace poco con Lorena, Eva tomó la responsabilidad de la CONAMAS; Toño era responsable de la Subcomisión del Campo y Chico tomó la responsabilidad del trabajo de la Subcomisión de Maestros y también apoyaba la Comisión de Propaganda y la de Educación Política.

La Comisión de Masas ocupaba un local de trabajo en la Colonia Don Bosco de Santa Tecla, que era la casa donde se reunía inicialmente la Subcomisión del Campo que antes estuvo integrada por Eva, Toño, Chico, Antonio Cardenal “Jesús” y un campesino de San Pedro Perulapán.

Allí vivían Eva, Chico y Toño, quien nos apoyaba con el transporte en un microbús Volkswagen anaranjado, recogiendo a todos los compañeros de la CONAMAS, los días de reunión.

Ana María siempre ponía su contacto con Chico en dos puntos: uno en la parada de buses de una ferretería que se llamaba “el Maistro Prefa” donde vendían ladrillos de bloque, sobre la 1ª Calle Poniente cerca de donde hoy está la UTEC (Universidad Tecnológica), y otra en la parada de buses del Colegio Santa Cecilia en Santa Tecla. Después de la muerte de Eva, Chico y Toño ella escribió un poema precioso que se llama “La iglesia de 3 picos”.

El 10 de octubre estuvimos reunidos Marcial y yo en la casa de la Don Bosco, para preparar unos documentos que íbamos a discutir el siguiente día. Con Marcial estuvimos hasta cerca de las 11 de la noche, analizando la estrategia de trabajo de las Milicias Populares, Eva y Toño llegaron tarde pero no nos vimos por razones de compartimentación.

Luego Chico salió a la puerta para ver cómo estaba la situación de seguridad en la calle, nos despedimos y comenzamos a caminar con Marcial en la calle principal que viene del centro de Santa Tecla sobre la acera norte frente a una pupusería, allí notamos que todavía habían unos clientes y comentamos que habían dos que se nos quedaron viendo y parecían sospechosos, tomamos el pasaje hacia la calle de Las Delicias, en la entrada poniente de la ciudad y allí abordamos un taxi hasta el Salvador del Mundo, donde cada quien abordó otro taxi para ir a los locales de seguridad que teníamos.

Al siguiente día, muy temprano me dirigí de nuevo a la reunión de CONAMAS que teníamos en la Don Bosco, a mi me tocaba entrar a las 7 a.m. ya que las llegadas de todos era de forma escalonada, allí iba a presentar la propuesta de trabajo de Milicias y una cuadra antes de llegar a la pupusería vi una trabazón de vehículos que estaba desviando la Policía Nacional hacia la otra calle, habían muchas personas aglomeradas y comencé a preguntar qué sucedía, la gente decía que había un enfrentamiento armado con la Guardia y la Policía Nacional.

Cuando llegue hasta el cordón policial, vi el humo saliendo de nuestro local dos tanquetas una metida en el portón de la casa y otra frente al muro derribado que estaba sobre la calle principal. Yo iba armado, con un montón de papeles en la mano y le pregunté a un policía que estaba en el cordón que si se podía pasar y me dijo que no, que había un enfrentamiento con guerrilleros en esa casa y me la señaló.

Yo no creía lo que estaba viendo, me vinieron muchas cosas a la mente, si los compañeros estaban vivos, había tiempo para ir a traer un comando de refuerzo y atacar el cordón policial… ir al re contacto con los demás compañeros de la CONAMAS y avisarles lo que estaba pasando… me inundó la impotencia, el coraje y fui a contactar a Rebeca para avisarle y me dijo que ya sabía lo ocurrido, que había que desalojar todos los locales y que nos viéramos a las 5 de la tarde, que ella tenía otro local para ir a pasar la noche.

Luego me reuní con Marcial para analizar la situación, la primera reacción de Marcial fue tirar un cuaderno que tenía en la mano contra la pared y con los ojos llorosos dijo unos insultos contra la dictadura.

Después busqué contacto con el compañero “Pepe” y otros compañeros que por su trabajo tenían información fresca de lo que realmente había sucedido.

Los compas nos dijeron lo siguiente, la versión de los oficiales al mando, es que la Guardia Nacional (GN) había capturado al compañero campesino de la Subcomisión del Campo y él había delatado la casa, que cuando llegó la GN después de las 11 pm rodearon la casa, se tomaron los techos vecinos y cuando un oficial tocó el timbre del garaje encendieron una luz adentro y salió un hombre a ver, que por todas las características que dieron, fue Toño.

Luego apagaron las luces y solo quedaron encendidas las del patio y la calle, después de algún tiempo, comenzó el enfrentamiento en la ventana que daba al pasaje y en el patio, luego comenzó una humazón dentro de la casa que se confundía con el fuego de los fusiles de la guardia y las bombas lacrimógenas.

Que los guardias del patio pidieron refuerzo porque tuvieron heridos y no pudieron entrar, que luego todo se calmó, que la policía pensó tirar granadas por el techo pero después que tiraron una, ellos mismos salieron heridos, luego de adentro les respondieron tirando mas granadas y disparos.

La GN al ver que había fuerte resistencia, entró con una tanqueta derribando el portón negro del garaje que estaba sobre el pasaje y derribaron el muro de la calle principal con explosivos abriendo un boquete que fue donde subió la otra tanqueta hacia el patio.

Lo mayor del combate se habría dado desde las 4 am porque la GN no había podido entrar a nuestro local y que fue hasta las 7 am que entraron y al ver a los tres compañeros dieron la versión de que eran más y que los otros habían escapado por los techos vecinos hacia los cafetales.

Al entrar, encontraron en un cuarto papeles quemados y en otro lugar Eva y Chico muertos juntos con las armas en la mano y otro lado sentado muerto con un arma en la mano Toño que habría pintado con su sangre y la de los compañeros, “Revolución o Muerte” y “Vivan las FPL”. Que los guardias y policías que participaron en el operativo estaban impresionados por la respuesta de los compañeros.

En la cartera Eva, tenía una foto de su hija, su cédula de identidad unos apuntes con listado de compras, maquillaje, treinta colones y un guineo. Chico, tenía en la cartera su cédula, veinte colones, unas monedas y un papel con dibujos de muñecos con unos nombres; Toño tenía su cédula, varios colones, monedas y unos apuntes con algunas consignas.

Dos años antes, el 9 de Agosto de 1974, a pocas cuadras de allí, había caído en combate “Juan Sebastián” (Alejandro David) hermano de Eva, cuando las FPL hicimos un operativo de recuperación económica en un banco en donde participamos Juan Sebastián, Nacho, Osmín, Alberto, Félix, Oscar, Julia, Úrsula y yo.

Desde esos días no me acostumbro a ver las fotos de mis compañeros, mis hermanos, en los periódicos nacionales y en El Rebelde; nunca me acostumbraré a sentirlos muertos, a ellos les debo mi vida, lo fresco de mis ideales y lo que actualmente soy; es por eso que desde esos días para acá, me cuesta ir a los funerales de mis compañeros… porque me cuesta enterrarlos y… sentirlos muertos.

Atilio Montalvo, Comandante Salvador Guerra. San Salvador. Lunes, 29 de marzo de 2010. Fuente: EvaChico y Toño, Victoria Eugenia Ramírez Acosta. FundAbril, primera edición. Octubre 2010, San Salvador, El Salvador.

Compartir