Napoleón Romero García "Orestes" más tarde se convirtió en el "Comandante Miguel Castellanos" de la organización Fuerzas Populares de Liberación -FPL- Farabundo Martí

En realidad, la captura de Miguel Castellanos, sucedida en abril de 1985, fue para el gobierno de Napoleón duarte el “premio mayor”, un comandante de las FPL, tenía mucho qué hablar y entregar; en efecto, lo que para muchos sería inconcebible, no fue así, Miguel Castellanos, se entregó y con él a muchos compañeros de las diferentes estructuras del partido, casas de seguridad, dinero, armamento, documentos importantes, etc.

Todavía había unos compañeros que no lo creían, una de ellas fue Olinda ó “la gordita”, quien nos decía que todo era un “show propagandístico” que el compañero mantendría su contextura revolucionaria, pero a los pocos días que llegó a nuestra casa en Ciudad Merliot, cayó junto a otro compañero en un conecte frente al parque Infantil en San Salvador, Orestes tuvo que ver en su captura.

Los capturó la Policía de Hacienda, fueron salvajemente torturados, aparecieron sus cuerpos dos días después sobre carretera que conduce al balneario de Apulo, Ilopango. La gordita decía, que jamás se dejaría capturar, antes muerta, lo cual no fue así, casi siempre llevaba consigo un arma, pero ese día, todo salió mal, en vez de eso, andaba cargando una buena cantidad de dinero del partido, que también fue sustraído por la PH en el momento de su captura y asesinato.

Por las noticias en los medios de comunicación supimos de familias enteras que habían caído en casas de seguridad, en San Miguel, Santa Ana, San Salvador, y otros departamentos, todas eran una vasta red a cargo de Miguel Castellanos; los capturados, algunos fueron procesados y cumplieron largas penas, otros, con menor suerte, fueron desaparecidos. Sonia o Georgina cayó en otra casa de seguridad, dicen que murió en una de las celdas clandestinas de los esbirros.

Viviendo nosotros en Ciudad Merliot, desde 1982, continuamos prestando colaboración a las FPL, llegó un día Miguel Castellanos y nos pidió que le diéramos donde reunirse con otros compañeros, así pasaron los años, hasta que supimos de su captura en 1985, lo que nunca comprenderemos es cómo nosotros quedamos vivos, será que este “comandantillo de pacotilla”, tuvo cierta lástima o vergüenza de traicionarnos después de todo lo que servimos a nuestras gloriosas FPL, nunca lo sabremos, pero de lo que si estamos seguros es que si quedamos vivos es porque ahora nuestra tarea es contar lo que pasó de esa epopeya revolucionaria, y para que las generaciones sepan en toda guerra de liberación hay villanos, pero también hay héroes y esos son los que escriben la historia con su ejemplo, me refiero a los caídos.

Miguel Castellanos fue ajusticiado poco antes de la ofensiva de 1989, por un comando urbano, él ya pertenecía a un organismo del Gobierno de turno, había creado el Centro de Estudios de la Realidad Nacional, CEREN, desde ahí, despotricaba contra lo que fue su partido y el FMLN, ni siquiera huyó del país, sino que siguió hundiendo a sus excompañeros con sus análisis trasnochados, sin siquiera importarle la vida de cientos de revolucionarios a los cuales él traicionó.

Me pregunto ahora, si este comandante no hubiera sido capturado, jamás se hubiera sabido de sus inclinaciones traidoras a la causa del pueblo, es muy probable que el hubiera estirado la mano para firmar sin ningún recato Los Acuerdos de Paz, es posible que estuviera en alguna curul del Partido. Alguien dijo, que “…si se muere en una revolución se muere como un héroe, pero si mueres, ya en tiempos de paz y el poder te corrompe, mueres como un villano”, ¿cuántos villanos andarán rondando por ahí?

Los que no están del primer colectivo

Prácticamente, de aquel primer colectivo de la casa de seguridad de la Colonia San Patricio quienes estamos vivos para contarlo son, mi hermana Guadalupe y Yo, pues a Fide nunca más la volvimos a ver, se fue a un frente de guerra y supimos que había caído un 15 de marzo de 1983 en el Cantón La Bermuda, Suchitoto junto a la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Marianella García Villas.

Mayita, andaba por los ochenta años, es natural y lógico que esté muerta; al compañero gordito, moreno, nos contaron que había sido desaparecido y nunca se supo más de él.

Erick, cayó combatiendo en una casa de seguridad en Ciudad Delgado el 22 de abril de 1982; Olinda o “Lupe” y Sonia “la pechita” cayeron posterior a la captura de Miguel Castellanos, y este último, murió a manos de un comando urbano del FMLN por haber traicionado al pueblo, pasándose a trabajar después de su captura para la inteligencia del gobierno de Napoleón Duarte en abril de 1985.

Nuestra Madre, María Flores Marín, murió un 28 de Junio de 1999, dejándonos una estela de tristeza en nuestros corazones, pero a la vez, satisfacción por haber aprendido mucho de ella, de su humildad, su coraje para enfrentar la vida, su valentía ante las adversidades, sus sueños de ver a su patria liberada un día más temprano que tarde, su conciencia social como práctica de vida.

Fuente: Carlos Virgilio Marín Alfaro l Memoria encontrada l Nueve meses en tres casas de seguridad


Notas y referencias sobre el "Comandante Miguel Castellanos":
- "The comandante speaks" primera entrevista que dio Miguel Castellanos.
- A Year of Reckoning: El Salvador a Decade After de Assassination of Archbishop Romero
- Tribulaciones y Asteriscos: Lo que es la historia...
- Los Angeles Times
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