Secuestro y Capucha

Presentación de José Ricardo Villegas   

El pensamiento ideológico de un obrero, varía de acuerdo a sus niveles de conciencia y fundamentalmente de acuerdo a sus niveles de formación política, pero independientemente de su formación política o sus niveles de conciencia, siempre se pasa por un proceso en el cual el obrero fortalece sus niveles de conciencia en la medida que el patrón le exige mayor producción y sin ningún estimulo económico por lo que se comienza a desarrollar una lucha de intereses.   

En nuestro país y hasta los años 70 el nivel educativo de un obrero era bajo, a lo sumo solo tenía el 6to. grado lo que en alguna medida afectaba la asimilación ideológica pero la realidad de la injusticia, el mal salario y la presión productiva lo lleva inevitablemente a la necesidad de afiliarse al sindicato y de hecho se entra a una confrontación de intereses opuestos en la relación obrero-patronal. En tal sentido el sindicato se convierte en la primera escuela revolucionaria del obrero y sus niveles de conciencia y formación política se desarrollan y consolidan en la medida que él se involucra en las actividades sindicales. La clase obrera tiene por naturaleza muchas cualidades y es la llamada a ser la vanguardia revolucionaria del pueblo estas cualidades entre muchas se pueden resumir en su disciplina.

  1. Esta sujeto a un salario mínimo y este salario lo convierte en pieza productiva, el 80% de su fuerza laboral es ganancia neta para el patrón y se llama la plusvalía.
  2. Esta sujeto a un horario estricto de trabajo.
  3. Su extracción de clase que por generaciones han sido explotadas.
  4. Su fuerte inclinación a la unidad y solidaridad.
  5. Su incorporación al sindicato como el medio de lucha en defensa de sus intereses de clase.
  6. No tiene compromiso de clase y ve al campesino como su aliado fundamental en la lucha por la transformación social y política.
  7. Es la fuerza productiva y generadora de riqueza.
  8. Su lucha a diario con la burguesia y el sistema productivo capitalista.
  9. Cuando toma conciencia que la lucha no es estrictamente laboral y económica si no política en el cambio de la transformación social hacia el socialismo.
  10. Es fiel a su clase y al pueblo.

El libro escrito por Salvador Cayetano Carpio "Secuestro y Capucha" debería de ser obligación de los obreros y el pueblo leerlo y aprender cuales son los ideales de un obrero consciente de sus responsabilidades y su entrega sin limites a la causa común en la lucha por la libertad y la justicia social.

Para entender al compañero Marcial de su pensamiento político, la firmeza de sus convicciones, su solida contextura revolucionaria, su alto espíritu humanitario y solidario, su conciencia de clase y su transformación de dirigente sindical a brillante militante revolucionario teórico y práctico es imprescindible leer "Secuestro y Capucha".

 

"Yo surgí como dirigente, producto de la propia lucha de clases... Para mí el concepto de combatividad de los obreros es un concepto que estaba ligado a la lucha ilegal. En ese tiempo, tal vez lo que nos favoreció fue que no existía ninguna ley favorable al movimiento obrero, no había Código de Trabajo ni había nada… De manera que todo había que hacerlo a la fuerza, había que cerrar las fábricas a la fuerza. Dentro de ese contexto fue que yo surgí. Mi escuela de lucha de clases era la combatividad. Y desde entonces fuimos arrancando a la patronal y al gobierno, con lucha y con violencia de masas, cada una de las leyes que favorecían al movimiento obrero." Salvador Cayetano Carpio

 

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