Carta de una madre a su hijo muerto

Reflexiones de una madre

Aquella tarde, cuando alguien pronunció tu nombre, entre la lista de los asesinados por los cuerpos represivos; recordé de pronto, casi sin querer pensar, toda tu vida...

Cuando te sentí vivir en mis entrañas; y en medio de toda nuestra pobreza, tú fuiste nuestro consuelo; luego tu nacimiento, en el cuarto aquel que conoció todos nuestros apuros: el despido de tu padre de la fábrica, cuando aun no ajustabas un mes de edad; y las boletas de empeño, como flores eternas a los pies de San Martin...

Poco a poco creciste, y la diarrea y la tos te consumían la vida y te robaban la alegría. Siempre fue así, siempre a un paso de la muerte, con la desnutrición que circundaba tu mirada. (25 de mayo de 1979)


Reproducido por las Fuerzas Populares de Liberación -FPL- Farabundo Martí
El Salvador, Centroamérica
Septiembre de 1979 

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