En todas partes del mundo los políticos son la misma porquería, salen a las calles a rozarse con la gente pobre y prometer, y es una vergüenza mirar la izquierda en las mismas tropelías de la derecha.

Es que seguramente muchos que se dicen izquierdistas no entienden lo que es izquierda y claro, confunden las masas porque utilizan el marxismo como los curas ocupan la biblia y bueno, hasta los hay quienes parecen pastores predicando las buenas nuevas, si votan por ellos claro.

Ser de izquierda es ante todo un sentimiento, una actitud, una comprensión, un comportamiento que favorece la justicia para las mayorías, el bienestar de los desposeídos.

Un izquierdista es básicamente un individuo que reconoce que hay un sistema que favorece los ricos y piensa que es justo hacer cambios. Pero un izquierdista no solo nace del pensamiento crítico que mira la injusticia en la sociedad, es que además es un individuo que se informa y que formula sus pensares en base al conocimiento que permite la herramienta de conocimiento con que cuenta el humano: La ciencia. Un izquierdista comienza por entender su propia existencia, la existencia de sus semejantes y ha logrado una comprensión que supera creencias y supersticiones por lo que le parece justo que todos los seres humanos tengan acceso a lo que puede mejorar la calidad de vida en nuestra única oportunidad de ser, y que es esta existencia de la que solo somos conscientes mientras existimos como seres vivientes.

No se necesita marxismo para entender nuestros problemas, no se necesita marxismo para entender y proponer soluciones. El izquierdismo es un estado de comprensión informada que favorece propuestas de solución a nuestros problemas y claro, un izquierdista ha superado en su propia persona los problemas que generan nuestros vicios humanos como la arrogancia, el egoísmo,la ambición desmedida. Uno no necesita marxismo para observar por ejemplo las diferencias en la calidad de vida entre los que tienen dinero y los que no tienen, no se necesita marxismo para entender que no existen seres especiales, favorecidos de los dioses, iluminados, privilegiados. La existencia de los reyes viene siendo culpa de nuestra ingenuidad aceptando la arrogancia y el egoísmo de algunos.

A estas alturas nos va quedando muy claro el asunto del comportamiento humano, los izquierdistas por lo regular son individuos que se informan, que sueñan con una sociedad mejor en base a lo que hemos aprendido y que no es ideología. Lamentablemente no hay un partido de izquierda que pueda recoger y proyectar este tipo de izquierdismo, lamentablemente aún vemos partidos de izquierda intoxicados en ideología centenaria. Lamentablemente vemos líderes de izquierda que han envejecido y que se piensan los super humanos y se embarcan en campañas demagógicas en cada periodo pre electoral.

No es extraño para las derechas ese comportamiento hipócrita y carroñero queriendo caer bien entre los posibles votantes porque de estos depende el continuar exprimiendo los recursos del pueblo. ¿ Pero la izquierda ?

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El asunto del izquierdismo es que es una actitud, un comportamiento, una comprensión informada que es algo muy distinto del adoctrinamiento, la creencia, el dogmatismo y la hipocresía en el momento de preocuparse por mantener las posiciones de poder que les habilita el votante con sus votos.

Es tiempo de estar alertas, en realidad no hay nada mejor que eso de elegir personas en base a su experiencia y su nivel de comprensión y evitar los iluminados, los predicadores y peor, los que se plantan como los únicos porque se piensan especiales, superdotados o favorecidos por algún dios inexistente. 

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Ojala un día exista un partido que pueda integrar este tipo de izquierda, la que demanda fiabilidad de las fuentes de que se informa, la que entiende el humano desde la perspectiva de la ciencia y no de ideologías o creencias obsoletas.

José Salvador Veliz | Jueves, 4 de enero de 2017.

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