Continuando con mis reflexiones, las que he venido regando poco a poco en mis escritos. Me pregunto ¿cómo es que no hay revolucionarios del tipo de revolucionarios que yo he conocido ? Me refiero a esos compañeros con cuya filosofía me sentí conforme alguna vez. 

Como he contado en ocasiones, mi extracción de clase en el momento de ser guerrillero era: Estudiante de secundaria, un revoltoso del MERS, quienes fueron de las guerrillas en 1979 sabrán que para el gobierno de la época, el peor enemigo era el estudiante. Es que el estudiante jugaba a la guerra como jugaban a la mica envenenada o a los policías y ladrones por los callejones del barrio, o sea, eso de andar haciendo emboscadas y jugarle la vuelta al enemigo era una rutina simple, sencilla, de astucia pero parte de lo normal para los compitas de la secundaria. Éramos el motorcito de la guerra, los grupos de choque en las manifestaciones, los comandos urbanos, los de la sendas pintas en las paredes mas lindas de la capital, éramos pues, el cangrejo en el culo de los oligarcas y la peor pesadilla de D'aubuisson quien dedicó unidades especiales para cazarnos.

A los del MERS se nos podía encontrar en todas partes, el las huelgas acompañando la clase obrera, en las tomas de tierra acompañando el campesinado, en las tomas de ministerios acompañando el pueblo en sus reivindicaciones, en las Iglesias con las comunidades cristianas, acompañando el pueblo en su fe, en su esperanza, en fin, si alguna extracción de clase fue tan importante para la revolución ( o para el sueño revolucionario ) esa fue la del estudiante. Así terminamos en las montañas, inventando, como dije , entretenidos en la guerra de la misma manera en que nos entreteníamos jugando al ladrón librado en los pasajes de las colonias. Sin nosotros, la primera fase de la guerra hubiese sido imposible, nosotros llegamos a los campamentos y nos planteamos que habíamos venido para ver correr el enemigo y no lo contrario, las primeras experiencias de combate fueron a cargo de los estudiantes de secundaria en cualquier frente, la historia es esa, incluso las peores masacres también son nuestra culpa, como la masacre del Sumpul, en realidad el enemigo estaba buscando los compañeros en plan de entrenamiento militar, algún oreja delató lo que estaba sucediendo y esa fue la razón del inmenso operativo de tierra arrasada que culminó con la masacre. Pero las historias no se cuentan como son, algunas veces se alteran los hechos pero no hay nada de malo en aceptar que siempre la juventud tiene el derecho y el deber de buscar lo mejor para la patria, Los jóvenes, son románticos, idealistas, soñadores pero además, hacedores y esta es la parte mas importante.

No, yo ya soy un viejo, uno arriba de los cincuenta y ni imaginan cómo pesan los cincuenta y tantos, con decirles que a veces pienso que llegué a donde tenía que llegar del puro dolor en los huesitos que me provocan la gana de no moverme por el resto del día. Un viejo afortunado, si lo pienso detenidamente, uno que se puso frente al enemigo para que lo matase, pero el enemigo no pudo matarlo, apenas me dejaron algunas cicatrices como evidencia, uno que al final se puso de frente hasta de los mismos compas, los malos compas, esos que se creen dueños de algo que nadie puede ser dueño, y de eso es que me interesa hablar:

Hoy celebran las elecciones internas en el Frente, puede ser un asunto positivo, puede ser una muestra de democracia interna, pero no es lo que debía hacerse primero, antes que eso, se debió presenciar la deposición de sus cargos por parte de los mas criticados de la dirección del partido, los resultados electorales de Marzo son directamente su responsabilidad y pues eso es lo que sucedió, así que uno no necesita ser muy inteligente para catalogar estas elecciones internas como un show que busca legitimar la perpetuación de los de la cúpula en su cargo.

Yo sé las cosas que he vivido, sé que mi generación fue ingenua, no pudo entender este nivel de interés en los que buscan ser la dirección, ahora entiendo que hay revolucionarios y revolucionarios, unos entendemos o mas bien logramos ser conscientes de las injusticias y decidimos luchar, mi generación abono con sangre ese ideal, pero otros, los ideólogos, esos que parecen estar preparados para la conducción siempre, en realidad lo están, pero no implica que su nivel de conciencia sea el mismo que el nuestro, en realidad hay muchas cosas que ellos no entienden y por eso todos sus caprichos y estupideces hasta el punto en que no confiamos en ellos como ha pasado en las elecciones de Marzo en que en algo que parece sin sentido en realidad es una forma genuina de expresión del descontento o la crítica a su comportamiento, por eso era tan importante que en una reacción racional, lo lógico debió ser su renuncia.

Pero claro, como dije, a mi me cuesta entender muchas cosas, y miren que en realidad me he esforzado por entender, entenderme a mi mismo, entender nuestra humanidad. Me pregunto si otros felipitos de mi generación han experimentado el mismo proceso, yo pertenezco a una generación de gente de pensamiento avanzado para la época, en realidad mis compañeros y yo siempre tratamos de entender las cosas desde una óptica científica, nosotros no nos empinamos con las consignas, fuimos mas allá, investigamos y concluimos y por eso es que específicamente nos unimos a las FPL porque en el momento consideramos que era la opción racional, fallamos al no comprender la tanda de egoístas y ambiciosos que no estaban viendo la coyuntura como un genuino llamado a la acción, ya la estaban viendo como una oportunidad y nos arrastraron a todos a una aceleración del proceso rompiendo aun con la lógica planteando por ejemplo una ofensiva general para la que honestamente no estábamos preparados.

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Ese, ese es exactamente el punto que quiero evidenciar, nosotros, los del pueblo, somos víctimas de los oligarcas claro, del imperialismo y su mano peluda comprando malinches claro, pero también somos víctima de nuestros propios compañeros, de los que se presentan como los adecuados para la conducción y confiamos en ellos gracias a nuestra propia ingenuidad, Si, nosotros somos víctimas de nuestra ingenuidad al final. y celebramos los mendrugos que nos dan nuestros propios compañeros aun después de que hemos ganado batallas como esa de los acuerdos de paz del 92 y los hicimos poderosos porque nosotros como pueblo no tenemos un sistema, un mecanismo, algo para hacernos valer. Una pena!

Miremos a los de la cúpula celebrando su victoria, ellos son los ganadores, ellos y no los Martinez son los que en realidad tienen algo que celebrar. Yo no pienso que las opciones existen por otros lados, es decir, sigo pensando que el Frente es una herramienta genuina pero tenemos que poner los puntos sobre las ies, el partido para ser el partido del pueblo, primero debe darle fin al esquema de ser propiedad privada de unos cuantos, con eso ahí nomás se acaba con el concepto de popular, y eso es lo que la cúpula no entiende, en realidad no importa quién ha ganado las elecciones internas, importa hacer el partido en algo que corresponde al menos con lo descrito en sus propios estatutos y principios, por eso era tan importante ver la renuncia de la cúpula, porque así podían probar que el partido del pueblo no es un partido por y para individuos listos que saben utilizarlo para sus beneficios. Pues si, un felipito de verdad, uno de los míos, de mi generación de hombres y mujeres revolucionarios que no creen ni en su madre, uno que solamente toma como referencia los hechos, la evidencia, uno como yo, mira esta elección interna como un show. ¿ Verdad Gersón ?

José Salvador Veliz | Mayo, 27 de 2018

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